Madrid, 28 nov (EFE).- Poemas inéditos de un joven Antonio Gala han sido recuperados en 'Poemas de lo irremediable' (Planeta), un volumen que quiere ser un homenaje póstumo a los grandes temas que el autor cordobés siempre tuvo presentes en su literatura: el amor, el cuerpo, el placer y la muerte.
Se trata del primer volumen de poesía de Gala (1930-2023) desde que en 2005 se publicó 'El poema de Tobías desangelado' y en él se reúne un conjunto de textos líricos, en su mayoría inéditos, "muy amplio, rico y diverso, firmado por el autoproclamado poeta", ha indicado Planeta en un comunicado.
Poemas escritos entre 1947 y 1952 en una edición de Luis Cárdenas García y Pedro J. Plaza González por iniciativa de la Fundación Antonio Gala y que comienza con una 'Cantiga' dedicada a Fernando G. Aparicio, fechada el día 16 de julio de 1947, cuando Antonio Gala contaba solamente con 16 años.
Antonio Gala fue, a lo largo de toda su vida, un viajero que recorrió todo el mundo y siempre llevaba algún cuaderno, o, al menos, algún trozo de papel para poder recoger sus impresiones y sus recuerdos de cada aventura en forma de poesía.
Pero también servilletas, posavasos, revistas, algún cartón o billetes de distintos transportes le sirvieron como soporte para escribir sus versos, de los que la edición recoge varios ejemplos.
Según el académico y escritor Pere Gimferrer, entre 1947 y 1952 "el joven poeta Antonio Gala se caracterizaba por su unicidad. Hay mucha lectura de clásicos y modernos presentida en esos versos, de indeclinable aplomo y seguridad expresiva; pero la voz es solo suya".
Gimferrer explica cómo ante el verso, Antonio Gala "se conduce con una libertad y emoción y también con una inventiva peculiarísimas, que entonces solo mostraba, en otro metal de voz, Dámaso Alonso".
Poemas con una "vivacísima presencia de lo andaluz, a un tiempo popular y culto; ni desiste del Barroco ni de lo moderno y puede hacernos pensar tanto en la copla como en la imaginería gongorina", asegura el académico y escritor.
Dios y el amor son los dos temas dominantes de los poemas de este libro de Gala, un escritor que, recuerda Gimferrer, "sabía ser a la vez lúdico y grave, del mismo modo que el autor teatral, el narrador, el ensayista a veces epigramático y aforístico no se conciben bien sin la existencia previa del poeta".
Gala se licenció en Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Económicas y desde 1963 se dedicó exclusivamente a la literatura.
Cultivó todos los géneros: la poesía ('Enemigo íntimo' —accésit del Premio Adonáis—, 'Sonetos de La Zubia', 'Testamento andaluz', 'Poemas de amor', 'El poema de Tobías desangelado'); el relato ('El corazón tardío'); el ensayo o el guion televisivo ('Si las piedras hablaran', 'Paisaje con figuras').
En el género teatral escribió destacadas obras como 'Los verdes campos del Edén' (1963), Premio Nacional Calderón de la Barca; 'Los buenos días perdidos' (1972), Premio Nacional de Literatura; 'Anillos para una dama' (1973), entre otras muchas.
Con la novela 'El manuscrito carmesí' obtuvo el Premio Planeta en 1990, a la que siguieron 'La pasión turca','Más allá del jardín', 'La regla de tres', 'Las afueras de Dios' o 'El imposible olvido', y relatos de amor bajo el título 'Los invitados al jardín' y 'El dueño de la herida'. EFE
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