Una exposición en CaixaForum explora el juego de espejos entre el cine y el espionaje

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Barcelona, 23 nov (EFE).- Desde Mata Hari a Carrie Mathison, de James Bond a Edward Snowden, CaixaForum Barcelona explora en la exposición 'Top Secret' "el juego de espejos" entre el cine y el espionaje, los vínculos entre los oficios de actores y espías, entre la ficción y los hechos históricos.

En una colaboración con la Cinémathèque française, la exposición toma como punto de partida este juego de espejos entre cine y espionaje y sigue un recorrido cronológico-temático que abarca un siglo de relación, ilustrado con cerca de unas 270 piezas de diversos formatos y provenientes de treinta prestadores.

En ese recorrido el visitante puede contemplar accesorios y objetos procedentes tanto del mundo del cine como del espionaje, carteles originales, trajes, archivos y documentos, fotografías, instalaciones y obras artísticas y fragmentos de 90 películas.

La comisaria de la exposición, Alexandra Midal, ha precisado este jueves que esos objetos demuestran al visitante "hasta qué punto ambos utilizan tecnologías de grabación de sonidos e imágenes cada vez más eficientes para poder escenificar la realidad: y para el cine y el espionaje se trata de elaborar y, al mismo tiempo, imaginar, sin olvidar lo más importante: explicar historias".

En el discurso expositivo se interponen 16 obras de arte de artistas como Andy Warhol, Ceryth Wyn Evans, Julien Prévieux, Jean-Luc Blanc, Nina Childress, David Lynch, Nemanja Nikolic, Simon Menner, Trevor Paglen, Heather Dewey-Hagborg o Sophie Call, de la Colección de Art Contemporáneo de la Fundación la Caixa.

La muestra aborda la historia de las técnicas desplegadas por los agentes de los servicios de inteligencia y el papel singular que tuvieron las espías entre 1870 y 1945, así como sus representaciones cinematográficas, y el nacimiento del mito del espía moderno durante la Guerra Fría, principalmente a través del personaje de James Bond, con la evolución de la figura del agente secreto en relación con las transformaciones geopolíticas de los años 70.

El recorrido se inicia con una suerte de 'gabinete de curiosidades' en vitrinas que contienen una estación de reprografía usada por agentes de la KGB y del Departamento Central de Espionaje Ruso (GRU), minicámaras automáticas ocultas de la Guerra Fría, un receptor automático usado por agentes de la CIA norteamericana, monedas con compartimentos secretos para microfilmes de la KGB o tres falsos vinilos fabricados con radiografías que permitían transmitir música y mensajes del Este al Oeste.

Un segundo ámbito se detiene en las agentes secretas en la Primera y Segunda Guerra Mundial, encabezas por Mata Hari, cuando el 'sexpionaje' se convirtió en motor de multitud de narraciones cinematográficas, en su mayoría filmadas solo por hombres, sobre 'femmes fatales'.

En esta sección destacan actrices como Greta Garbo, Marlene Dietrich, que habría espiado a los nazis en la vida real, o Hedy Lamarr, quien de hecho inventó un sistema secreto de codificación de transmisores precursor del GPS y del wifi.

Seguidamente, la muestra se detiene en la Guerra Fría, con una aproximación al bloque del Oeste y al del Este, representados, respectivamente, por James Bond, el espía 'gentleman' más pop, y por los filmes más oscuros ambientados en la Europa del Este, sobre todo Berlín y la RDA, como 'El espía que surgió del frío' o 'La vida de los otros'.

Para evocar ese mundo de la RDA, se exhiben elementos de fotografía, maquillaje, postizos, paraguas-armas, falsos bastones utilizados por la KGB o fotografías del archivo de la Stasi.

Concluye la exposición con las nuevas formas de espionaje encarnadas por los alertadores que solo obedecen a sus propios valores en un contexto de vigilancia generalizada, en el que el modelo del cinematográfico Jason Bourne tiene referentes reales en ciudadanos como Snowden o Chelsea Manning, cuya única ambición es su propia moral.

La exposición, que se podrá ver hasta el próximo 17 de marzo de 2024, viajará posteriormente a los centros CaixaForum Zaragoza, Sevilla y València. EFE

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(foto) (vídeo)