La comunidad médica recibe con esperanza y cautela los nuevos fármacos contra el alzhéimer

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Málaga, 19 sep (EFE).- Los dos nuevos fármacos contra el alzhéimer que no solo tratan los síntomas de esta enfermedad sino también sus causas, abren una ventana a la esperanza entre la comunidad médica, que sin embargo acoge con cautela estos avances, al tener actualmente una eficacia "modesta" y efectos secundarios que hay que seguir investigando.

De estos y otros nuevos medicamentos se habla desde hoy en el Congreso Internacional sobre Enfermedades Neurodegenerativas que se celebra en Málaga con la participación de un centenar de expertos internacionales.

Uno de ellos es el director científico adjunto del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), Miguel Medina, quien ha asegurado a EFE que el último gran avance en alzhéimer, aprobado por la agencia reguladora americana, han sido esos fármacos modificadores de la enfermedad.

"Es la primera vez, después de 20 años de fracasos de la industria farmacéutica, que se consigue eficacia, aunque es modesta, y abre la ventana de la esperanza en el futuro al desarrollo de fármacos mucho más eficaces", ha manifestado Medina ante una enfermedad que afecta a 800.000 personas en España.

Se espera que la Agencia Europea del Medicamento apruebe los nuevos medicamentos en el primer semestre de 2024 y que, a partir de entonces, estén disponibles, ha explicado para añadir que "la eficacia es modesta en cuanto a magnitud" y hay efectos secundarios "que hay que manejar y hacer un seguimiento".

RETRASAR LOS SÍNTOMAS

Destaca que lo importante es que es la primera vez que se puede "modificar el curso de la enfermedad y retardar la aparición de sus síntomas o su desarrollo".

Cree que hay que ser cautos en dos niveles: la eficacia demostrada hasta ahora es relativamente modesta y habrá que ver en la vida real cómo afecta a la calidad de vida del paciente, y hay que determinar el efecto del impacto desde el punto de vista del coste para el sistema nacional de salud, al ser fármacos "extraordinariamente caros".

Además, el volumen de pacientes a ser atendidos con este tratamiento es muy alto, lo que supondrá que "la carga presupuestaria sobre el sistema de salud va a ser importante".

Precisa que no todos los pacientes de alzhéimer van a poder ser tratados con los nuevos fármacos, ni todas las fases de la enfermedad, ya que, según los ensayos clínicos, "estará restringido a una población de pacientes con sintomatología muy temprana, muy leve o sin sintomatología clínica, pero con marcadores positivos".

MEDICAMENTOS A 25.000 DÓLARES AL AÑO

En este sentido, explica que eso "reduce la población tratable", aunque en Estados Unidos el medicamento cuesta 25.000 dólares al año, a lo que se suman los test de seguimiento, "también costosos".

El alzhéimer es la demencia más común en mayores, pues afecta a tres de cada cuatro enfermos. En las enfermedades neurodegenerativas el principal factor de riesgo es la edad, por lo que "a medida que la sociedad ha ido aumentado su longevidad y la esperanza de vida, la prevalencia de la enfermedad se va haciendo cada vez mayor".

"La enfermedad empieza varias décadas antes de que aparezcan los síntomas clínicos, 20 e incluso 30 años (antes), y algunos de los biomarcadores ya están cambiando en el cerebro de estas personas 15, 20 o 25 años antes de que aparezcan los primeros síntomas", ha resaltado Medina, que se ha mostrado convencido de que en el futuro habrá detección precoz. EFE

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