Atenas, la tortuga marina enganchada a más de tres kilos de basura que fue rescatada por un centro de recuperación de Barcelona

En su aleta trasera, que tuvo que ser amputada, el animal arrastraba redes, cabos, botellas y hasta una caja de plástico

Atenas, la tortuga boba que llegó al CRAM con más de tres kilos de basura enganchada a su aleta. (CRAM)
Atenas, la tortuga boba que llegó al CRAM con más de tres kilos de basura enganchada a su aleta. (CRAM)
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Cuando Atenas llegó a la clínica de la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM), su salud estaba muy comprometida. Esta tortuga boba (Caretta caretta) llevaba enganchada en su aleta trasera izquierda un doble enmalle que pesaba 3,5 kilos, más de la mitad de su propio peso: 5,85.

Obligada a arrastrar esta gran cantidad de basura —entre la que se encontraron redes, cabos, botellas y hasta una caja de plástico—, lo que le impedía mover con normalidad su aleta, Atenas fue encontrada el pasado 20 de septiembre por los Agents Rurals, que la rescataron mientras flotaba frente a la costa de Tarragona.

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La tortuga marina fue trasladada al CRAM, donde el equipo veterinario se encargó de su cuidado. “Este peso suponía una enorme carga y había provocado graves daños en su extremidad, que se encontraba muy comprometida”, explica la fundación en un comunicado.

La tortuga Atenas en el área clínica del CRAM. (CRAM)
La tortuga Atenas en el área clínica del CRAM. (CRAM)

Al no presentar irrigación sanguínea, fue necesario que Atenas fuese sometida a una cirugía para amputar su aleta. “La intervención fue todo un éxito y Atenas evoluciona favorablemente”. En estos momentos, la tortuga boba continúa ingresada en el CRAM, donde su equipo veterinario se encarga de seguir su evolución.

Este no es el único ejemplar que ha llegado al centro este año con enredos de basura marina a la deriva. Con Atenas ya son ocho las tortugas marinas ingresadas en el CRAM por esta cuestión. El año pasado, además, según los resultado de la fundación, el 74 % de estos animales fueron atendidos en su Área de Clínica y Rescate por restos de plástico, ya fuese en sus heces o contenido digestivo o por haber quedado enmallados en artes de pesca o basura marina.

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“Los enmalles son una de las amenazas a las que se enfrenta la fauna marina”, explica el CRAM. “Redes, cabos y otros materiales abandonados en el mar pueden provocar heridas graves y poner en riesgo la vida de los animales”.

El 74 % de las tortugas marinas analizadas en 2025 en la Fundación CRAM presentan restos de plásticos en sus heces o estómagos, o llegan enmalladas en artes de pesca o basura marina. (Vídeo: CRAM)

La contaminación por plásticos amenaza los hábitats marinos

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entre el 60 y el 80 % de los residuos marinos está constituido por plásticos, por lo que este tipo de contaminación se erige como uno de los principales desafíos ambientales.

Las tortugas marinas son de los animales más afectados por esta amenaza, debido principalmente a su amplia distribución —pues habitan desde el fondo hasta la superficie— y a su interacción con distintos hábitats marinos. Estos ejemplares, por tanto, son considerados como un bioindicador clave para evaluar el nivel de contaminación en el mar.

Tal y como señaló el CRAM en la presentación de sus resultados de 2025, este es un problema que no puede desaparecer en el corto plazo, pues los residuos que se han acumulado durante décadas seguirán presentes en la naturaleza, afectando a la fauna, durante años. “Su mitigación exigirá constancia, cooperación institucional, responsabilidad empresarial y compromiso ciudadano”.

La basura que arrastraba Atenas cuando fue encontrada por los Agents Rurals. (CRAM/Instagram)
La basura que arrastraba Atenas cuando fue encontrada por los Agents Rurals. (CRAM/Instagram)

¿Qué hacer si encuentras una tortuga enmallada?

El CRAM señala que, en caso de localizar una tortuga marina atrapada en una red, cabo o plástico, lo primero siempre es llamar de forma inmediata al 112 para activar el protocolo de rescate. “Nunca retires la red, hilo, anzuelo o plástico que tenga en las aletas, el cuello o la boca, ya que podrías agravar sus heridas”.

Además, si la tortuga ha sido encontrada mientras navegabas, y siempre que pueda hacerse con seguridad, “súbela a bordo, colócala en una zona con sombra y cúbrele el caparazón con una toalla mojada (nunca la cabeza)”. Después de esto, hay que esperar las indicaciones del equipo de rescate.

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