María Cristina de Habsburgo-Lorena, la reina regente que gobernaba en la época de ‘Las hijas de la criada’ y soportó las infidelidades de Alfonso XII

La serie de época de Atresmedia está inspirada en los comienzos del siglo XX, mientras España esperaba la mayoría de edad de Alfonso XIII

'Las hijas de la criada' y María Cristina Habsburgo-Lorena (MONTAJE INFOBAE).
'Las hijas de la criada' y María Cristina Habsburgo-Lorena (MONTAJE INFOBAE).
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La llegada de Las hijas de la criada a Antena 3 devuelve al espectador a una España que acaba de estrenar el siglo XX. La adaptación de la novela de Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta 2023, sitúa buena parte de su historia en la Galicia de 1900, donde el nacimiento simultáneo de Clara y Catalina en el Pazo de Espíritu Santo cambiará para siempre el destino de dos familias.

Mientras las protagonistas de la ficción se enfrentan a secretos, diferencias sociales, venganzas y luchas por la herencia, España vivía entonces bajo una monarquía muy particular. Alfonso XIII era el rey, pero todavía no había alcanzado la mayoría de edad. Quien llevaba las riendas de la Corona era su madre, María Cristina de Habsburgo-Lorena, que ejerció como regente hasta 1902.

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El 17 de mayo de 1886 nació Alfonso XIII. En la imagen, en brazos de su madre. 08/01/1886. (Grosby).
El 17 de mayo de 1886 nació Alfonso XIII. En la imagen, en brazos de su madre. 08/01/1886. (Grosby).

María Cristina nació el 21 de julio de 1858 en Moravia, territorio que entonces pertenecía al Imperio austríaco. Procedía de una rama de los Habsburgo y recibió una formación poco habitual para una mujer de su tiempo. La joven estudió, al igual que todos sus hermanos, idiomas, filosofía, economía y música, y destacó especialmente como pianista.

Una archiduquesa austríaca llega a la corte española

Sin embargo, su vínculo con la monarquía española surgió años antes de convertirse en reina. Su hermano Federico había coincidido en el Theresianum de Viena con el entonces príncipe Alfonso de Borbón. Y en 1878, cuando el ya rey Alfonso XII quedó viudo de María de las Mercedes de Orleans, fallecida apenas cinco meses después de su boda, la archiduquesa apareció entre las candidatas para convertirse en su segunda esposa.

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No obstante, el joven rey no había superado todavía la muerte de su primera esposa, con quien se casó por amor, tal y como le confesó al embajador francés tras su muerte: “Me casé con la mujer que quería, no sin vencer considerables resistencias”; esto llevó a una vida en común bastante desdichada.

La Reina doña María Cristina Visitando el asilo de la misericordia con su séquito y Acompañada por el alcalde de la Ciudad. 04/10/1907. (Grosby)
La Reina doña María Cristina Visitando el asilo de la misericordia con su séquito y Acompañada por el alcalde de la Ciudad. 04/10/1907. (Grosby)

Además, la diferencia de caracteres entre ambos era evidente. Ella era reservada, disciplinada y profundamente religiosa, mientras que él tenía una personalidad mucho más extrovertida. Esa distancia se hizo todavía más dolorosa por la vida sentimental del rey.

Las infidelidades que pusieron a prueba a la reina

Durante los primeros años de matrimonio, María Cristina tuvo que convivir con las numerosas relaciones extramatrimoniales de Alfonso XII. Entre las amantes del monarca figuró la cantante italiana Adela Borghi-Mamo, aunque la relación que más trascendió fue la que mantuvo con la soprano española Elena Sanz.

El romance entre el rey y la cantante llegó mucho más lejos que una aventura pasajera. Alfonso XII tuvo con Elena Sanz dos hijos, Alfonso y Fernando, una circunstancia que convirtió aquella relación en un asunto especialmente doloroso para la reina.

El rey Alfonso XIII de niño y su madre, la reina María Cristina. (Grosby)
El rey Alfonso XIII de niño y su madre, la reina María Cristina. (Grosby)

María Cristina, que apenas había logrado ganarse un lugar en una corte que seguía recordando con admiración a María de las Mercedes, tuvo que soportar además los rumores y las continuas infidelidades de su marido. Según los relatos históricos, mantuvo durante años una actitud contenida, aunque hubo momentos en los que no ocultó su enfado.

Finalmente, consiguió que Elena Sanz abandonara España y se instalara en París. Con el paso del tiempo, la relación entre los reyes experimentó cierta mejoría, especialmente después del nacimiento de sus hijos.

Una reina convertida en regente

La muerte de Alfonso XII, el 25 de noviembre de 1885, cambió por completo el papel de María Cristina. El monarca falleció con solo 27 años a causa de la tuberculosis, dejando a dos hijas pequeñas y una esposa embarazada. Entre la incertidumbre por conocer quién heredaría el trono, la monarca asumió el poder junto a Cánovas del Castillo y Mateo-Sagasta.

Meses después, el 17 de mayo de 1886, nació Alfonso XIII, quien pasó a ser rey desde su nacimiento. Sin embargo, como todavía no podía ejercer personalmente las funciones de la Corona, María Cristina asumió la regencia. Durante los 17 años siguientes tuvo que desenvolverse en un escenario político complejo y trabajar junto a los dos principales dirigentes de la Restauración.

 Verónica Sánchez estrena en Antena 3 'Las hijas de la criada':"El espectador en abierto también tiene derecho a calidad". (Atresmedia).
Verónica Sánchez estrena en Antena 3 'Las hijas de la criada':"El espectador en abierto también tiene derecho a calidad". (Atresmedia).

En 1902, Alfonso XIII alcanzó la mayoría de edad y comenzó a ejercer personalmente sus funciones como monarca. María Cristina pasó entonces a convertirse en reina madre, aunque continuó siendo una figura de referencia dentro de la familia real hasta su muerte en 1929. Su trayectoria había quedado marcada por dos grandes papeles: primero, el de una esposa que tuvo que afrontar las infidelidades de Alfonso XII y, después, el de una mujer que asumió las responsabilidades de la Corona en uno de los periodos más delicados de la monarquía española.

De esta forma, cuando Las hijas de la criada sitúa su historia en 1900, la ficción de Antena 3 retrata un país marcado por las diferencias de clase, el poder de las familias y las limitaciones que sufrían las mujeres; aun así, la verdadera Corona se encontraba todavía bajo la tutela de una reina regente.

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