La OCDE eleva al 2,6% el crecimiento de España para 2026, pero también revisa la previsión de inflación hasta el 3,7%, cuatro décimas más

La cifra esperada para el PIB supera en cuatro décimas la estimación de junio, aunque queda por debajo del 2,8% registrado en 2025, mientras la inflación se distancia del 2,7% del pasado año

Varias personas sentadas en terrazas en la plaza dels Àngels del Raval.
(DAVID ZORRAQUINO / EUROPA PRESS)
Varias personas sentadas en terrazas en la plaza dels Àngels del Raval. (DAVID ZORRAQUINO / EUROPA PRESS)
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó al alza sus proyecciones para la economía española. Según el Informe Intermedio de Perspectivas Económicas publicado este miércoles, España crecerá un 2,6% en 2026, cuatro décimas por encima de la previsión emitida en junio, aunque por debajo del 2,8% registrado en 2025. El organismo con sede en París atribuye esta mejora en parte al buen desempeño de la demanda interna durante el segundo trimestre del año.

Junto con la mejora en el crecimiento, la OCDE ajustó su proyección de inflación general para España, que ahora se ubica en 3,7% para 2026, cuatro décimas más que en junio y muy por encima del 2,7% de 2025. Para 2027, el organismo anticipa una desaceleración del producto interior bruto hasta el 1,8%, una décima superior a la estimación previa, mientras que la inflación general se moderará hasta el 3,4%.

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La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, seguirá una trayectoria similar, según prevé el organismo: subirá cinco décimas en 2026, hasta el 3,4%, y bajará tres décimas en 2027, hasta el 2,9%.

El contexto de incertidumbre global condiciona las proyecciones

Las cifras españolas se enmarcan en un panorama internacional de desaceleración generalizada. La OCDE proyecta un crecimiento del producto interior bruto mundial de 2,9% para 2026, frente al 3,4% de 2025, y del 3% para 2027. El organismo señala que la inversión en centros de datos vinculados a la inteligencia artificial y la exportación de semiconductores compensan, en parte, el impacto del choque energético derivado del conflicto en Oriente Medio.

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En la zona euro, el crecimiento se mantendrá estable en el 1% tanto en 2026 como en 2027, impulsado por la estabilización energética y la puesta en marcha gradual de nuevos programas de defensa. Estados Unidos crecerá 2,2% en 2026 y 2,1% en 2027, mientras que China se desacelerará hasta el 4,5% y el 4,2%, respectivamente.

La economía española creció un 0,6% en el primer trimestre del año, dos décimas menos que en el trimestre anterior, apoyada sobre todo en la demanda interna, que aportó cinco décimas al crecimiento, frente a la contribución de una décima del sector exterior, según los datos de Contabilidad Nacional trimestral publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirman los avanzados a finales de abril.

El informe destaca que “varias economías europeas, en particular el Reino Unido y España, experimentaron asimismo un sólido crecimiento de la demanda interna en el segundo trimestre”, mientras que la recuperación de las exportaciones respaldó el repunte de Alemania. Este comportamiento se produjo en un contexto de fuerte volatilidad global, marcado por el conflicto en Oriente Medio y episodios climáticos extremos.

Los riesgos que amenazan la recuperación

El organismo advierte sobre varios factores de riesgo que podrían alterar estas proyecciones. Entre ellos figura la probabilidad del 95% de que se produzca un episodio de El Niño entre octubre y diciembre de 2026, lo que podría encarecer los productos agrícolas durante los próximos dos años. También menciona la volatilidad de las políticas comerciales, tanto en materia arancelaria como en restricciones a la exportación, como un elemento que eleva la incertidumbre regulatoria.

Asimismo, la OCDE apunta al alza de las tasas de interés de la deuda soberana, que han alcanzado sus niveles más altos en 15 años en varios países, debido a las dudas presupuestarias y al impacto financiero de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial. “Pone de manifiesto la urgencia de redoblar los esfuerzos para contener y reasignar el gasto público, optimizar la eficiencia estatal e incrementar los ingresos”, señala el informe, que recomienda garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo para preservar el margen de maniobra de los gobiernos ante crisis futuras.

El organismo matiza, no obstante, que el entorno financiero global sigue siendo favorable, gracias a los máximos registrados en las bolsas y a la reactivación del crédito en las principales economías avanzadas.

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