Dos septuagenarios deben trasladar su buzón 600 metros porque los carteros andan más de un kilómetro y desatan una guerra con Correos en Francia: “Tengo 74 años pero todavía soy combativo”

Jean-François Boine, quien trabajó 37 años en La Poste como jefe de oficina postal, rechaza el argumento legal y avisa: “Es una prueba de fuerza que empieza”

Un sendero de tierra atraviesa un bosque de árboles otoñales y conduce a una casa situada a un kilómetro de distancia. (Imagen Ilustrativa Infobae/IA)
Un sendero de tierra atraviesa un bosque de árboles otoñales y conduce a una casa situada a un kilómetro de distancia. (Imagen Ilustrativa Infobae/IA)
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Un matrimonio de ancianos que vive en un paraje boscoso en el suroeste de Francia, rechaza la orden de La Poste, la empresa postal francesa, de trasladar su buzón 600 metros hasta el borde de una carretera transitable. La compañía sostiene que el camino actual, en pleno bosque de pinos, ya no permite “garantizar el servicio en condiciones de seguridad y eficacia”.

Jean-François y Myosette Boine, de 74 y 79 años, viven desde hace 26 años al fondo de uno de los airiales típicos del norte de las Landas, en el municipio de Sarbazan, según cuenta el periódico francés Sud Ouest. Una carta de la plataforma de distribución de correo Landes Armagnac, fechada el 6 de agosto de 2026, les notificó que debían mover su buzón “al borde de una vía abierta a la circulación pública y accesible a vehículos motorizados” dentro de un plazo de 45 días. De no hacerlo, dejarían de recibir correspondencia a domicilio y deberían retirarla en la oficina postal de Saint-Justin, a 13,4 kilómetros de su vivienda.

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El tramo en disputa mide 600 metros y separa el buzón de la carretera departamental, lo que supone 1,2 kilómetros de ida y vuelta para los carteros. Lionel Starck, director de los oficios de distribución y entrega de La Poste en Nueva Aquitania, explicó en declaraciones recogidas por el citado diario, que el camino forestal “no siempre está mantenido” y que en él “no se puede cruzar” con otro vehículo. “Es sobre todo la seguridad del personal la que está en juego”, agregó.

La compañía también invoca el carácter privado del sendero, por el que, según su versión, los carteros no tendrían derecho a circular salvo para entregar correspondencia con firma o paquetes. Cita además el decreto interministerial de 1979, que obliga a los usuarios a instalar sus buzones al borde de una vía pública.

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El vecino rebate la normativa con su propia trayectoria en la empresa

Jean-François Boine, quien trabajó 37 años en La Poste como jefe de oficina postal, rechaza el argumento legal. Según él, la norma de 1979 no puede aplicarse de forma retroactiva a su propiedad, cuya construcción data de 1825. “Mi casa data de 1825. Si me remito a esta ley, hasta podría poner mi buzón aquí, contra mi muro, y el cartero estaría obligado a venir”, sostuvo el vecino, citado por el diario Sud Ouest.

Buzón de La Poste. (Frédéric Bisson/Flickr)
Buzón de La Poste. (Frédéric Bisson/Flickr)

Boine añade que el camino tiene un uso compartido y no exclusivamente privado. “No es de mi uso personal exclusivo, hay caminantes, corredores, cazadores, ciclistas, coches”, alegó. Durante 26 años, el vecino invirtió tiempo en esparcir 26 toneladas de piedras sobre el sendero y asegura que ninguno de los cinco carteros que se sucedieron en el puesto reportó problemas de acceso.

“Solo esperan una cosa, que el reclamante se agote. Tengo 74 años, pero todavía soy bastante combativo”

El matrimonio envió dos cartas con documentación jurídica y fotografías del camino a la dirección de la plataforma postal y a la prefectura de las Landas. “Solo esperan una cosa, que el reclamante se agote. Tengo 74 años, pero todavía soy bastante combativo”, declaró Boine al citado diario francés. “Es una prueba de fuerza que empieza”.

Correos ya redirigió la entrega a una oficina vecina

El conflicto se agravó unos 15 días antes de que venciera el plazo de 45 días, cuando la empresa comenzó a distribuir el correo del matrimonio en la oficina de Roquefort, municipio vecino. Boine advirtió al director del grupo postal que no acudiría a retirar su correspondencia allí. El martes 22 de septiembre, un oficial judicial realizará una inspección para constatar que el camino es transitable y que existe un área de giro frente al buzón.

El caso de los Boine no es aislado: otro habitante de Sarbazan, que vive al final de un camino municipal, recibió el mismo requerimiento. Según La Poste, el 10% de los hogares de las Landas se encuentran en situación de “no conformidad” respecto a la ubicación de sus buzones. Starck indicó que la empresa “recuerda la normativa con regularidad” y que otorga plazos para dialogar y encontrar soluciones.

El alcalde de Sarbazan, Philippe Lamarque, lamentó la falta de comunicación previa por parte de la empresa. “En lugar de enviar cartas con requerimientos, me habría gustado que La Poste reuniera a los cargos electos del territorio y explicara sus objetivos. En este caso, no estaba al tanto de nada”, señaló el alcalde a Sud Ouest. Lamarque añadió que la medida contradice los discursos oficiales sobre autonomía y envejecimiento en el propio hogar. “Se habla de autonomía, de envejecer bien, y al mismo tiempo se elimina un servicio a la población. No es coherente”, concluyó.

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