Marius Borg, el ‘hijo’ que Haakon sigue tratando como uno más tras la muerte del rey Harald: su lugar en la nueva familia real

El hijo de Mette-Marit acompañó a los nietos del monarca durante el traslado de su féretro y estará también en el funeral del 9 de septiembre pese a su situación judicial

El féretro del rey Harald V es trasladado desde el Salón Rojo a la Capilla del Palacio, acompañado por miembros de la familia real. (EFE/EPA/OLE BERG-RUSTEN / POOL NORWAY OUT)
El féretro del rey Harald V es trasladado desde el Salón Rojo a la Capilla del Palacio, acompañado por miembros de la familia real. (EFE/EPA/OLE BERG-RUSTEN / POOL NORWAY OUT)
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La muerte de Harald V ha puesto en marcha el relevo generacional de la Corona noruega, pero también ha dejado una imagen que trasciende el cambio de rey. En los primeros días de luto, Marius Borg Høiby ha vuelto a aparecer junto al resto de la familia, confirmando que su lugar dentro del entorno más íntimo de los Glücksburg permanece intacto pese al proceso judicial que ha marcado los últimos años de su vida.

El lunes, el hijo de la reina Mette-Marit participó junto a los hijos y nietos de Harald en el traslado del féretro desde la Sala Roja del Palacio Real hasta la Capilla Real. No se trató de una aparición circunstancial: Marius formó parte de la comitiva familiar encargada de acompañar al antiguo monarca en uno de los momentos más solemnes de su despedida.

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El féretro del rey Harald V es trasladado desde el Salón Rojo a la Capilla del Palacio, acompañado por miembros de la familia real. (EFE/EPA/OLE BERG-RUSTEN / POOL NORWAY OUT)
El féretro del rey Harald V es trasladado desde el Salón Rojo a la Capilla del Palacio, acompañado por miembros de la familia real. (EFE/EPA/OLE BERG-RUSTEN / POOL NORWAY OUT)

La escena adquiere especial significado porque se produce después de que Marius fuera declarado culpable de 34 de los 40 cargos que afrontaba y condenado a cuatro años de prisión. Actualmente permanece bajo vigilancia electrónica en Skaugum, pero las autoridades noruegas han autorizado expresamente su salida para participar en los actos relacionados con la despedida de Harald, incluido el funeral del próximo 9 de septiembre.

Un lugar en la familia que nació mucho antes del escándalo

Para entender por qué Marius continúa ocupando este espacio hay que remontarse mucho antes de las polémicas. Cuando Haakon comenzó su relación con Mette-Marit, ella ya era madre de un niño nacido de una relación anterior. La pareja se casó en 2001 y, desde entonces, Marius creció en el entorno de la Casa Real junto a los hijos que Haakon y Mette-Marit tuvieron posteriormente: Ingrid Alexandra y Sverre Magnus.

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El féretro del rey Harald V es trasladado desde el Salón Rojo a la Capilla del Palacio, acompañado por miembros de la familia real. (EFE/EPA/OLE BERG-RUSTEN / POOL NORWAY OUT)
El féretro del rey Harald V es trasladado desde el Salón Rojo a la Capilla del Palacio, acompañado por miembros de la familia real. (EFE/EPA/OLE BERG-RUSTEN / POOL NORWAY OUT)

Aunque nunca ha tenido condición de príncipe ni derechos sucesorios, su papel dentro de la familia ha sido siempre diferente al de un miembro externo. Se crió con ellos, participó en acontecimientos familiares y estuvo presente en numerosas imágenes oficiales a lo largo de su infancia y adolescencia.

Esa vinculación también alcanzó a los entonces reyes. Harald y Sonja lo conocieron siendo un niño y su relación con él se desarrolló dentro de la intimidad familiar, independientemente de que Marius no formara parte oficialmente de la Casa Real.

La propia despedida de Harald ha ofrecido ahora una nueva muestra de esos vínculos.

Una firma que dice más que cualquier protocolo

La población noruega acude al Palacio Real de Oslo para despedir a Harald V.

Tras la llegada del féretro a la Capilla Real, una de las coronas colocadas junto a Harald llevaba una cinta con un sencillo mensaje: “Takk”, “Gracias”. La firma que aparecía debajo era todavía más reveladora: “Haakon, Mette, Ingrid, Magnus og Marius”.

Es decir, el nombre de Marius aparecía junto al del nuevo rey Haakon, la reina Mette-Marit y los dos hijos de la pareja.

No existe ahí una cuestión de protocolo ni de derechos dinásticos. Es un gesto familiar. Y precisamente por eso resulta especialmente significativo en una semana en la que la monarquía noruega está redefiniendo su estructura alrededor de Haakon VIII.

El nuevo rey también dejó claro el vínculo durante su primer discurso a la nación. Al recordar a su padre, Haakon habló de Harald como un abuelo cariñoso y atento y destacó que había sido una figura que cuidaba y reunía a toda la familia.

También estará en el funeral de Harald

La presencia de Marius no termina con el traslado del féretro. La Fiscalía noruega ha autorizado que abandone temporalmente su residencia en Skaugum para acudir al funeral de Estado de Harald, que se celebrará el miércoles 9 de septiembre en la Catedral de Oslo.

La decisión resulta especialmente llamativa por el momento judicial que atraviesa. Marius fue condenado por delitos que incluyen violación, violencia en el ámbito de la pareja, agresión, delitos relacionados con drogas y quebrantamiento de órdenes de alejamiento. Su defensa ha recurrido algunas de las condenas y su situación continúa siendo objeto de una enorme atención pública.

Marius Borg en una imagen oficial junto a los miembros de la familia real noruega. Lise Aaserud POOL NTB/via REUTERS
Marius Borg en una imagen oficial junto a los miembros de la familia real noruega. Lise Aaserud POOL NTB/via REUTERS

Sin embargo, la familia parece haber separado claramente ambas realidades. Una cosa es el proceso judicial al que Marius debe responder y otra, el vínculo personal que mantiene con quienes han sido su familia desde que era un niño. La imagen del lunes lo resume de forma casi perfecta: mientras Noruega despedía a Harald y comenzaba una nueva etapa con Haakon al frente, Marius caminaba junto a los nietos del rey fallecido para llevar su féretro hasta la Capilla Real.

No es un príncipe. No ocupa ningún lugar en la línea de sucesión. Tampoco representa oficialmente a la Corona. Pero para la familia que ha visto crecer a Marius, sigue siendo parte de ella. Y las primeras imágenes del reinado de Haakon VIII dejan claro que ese vínculo no ha desaparecido con el cambio de monarca.

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