La tiara que la princesa Ingrid Alexandra de Noruega lució por primera vez en público el 17 de junio de 2022 no llegó a su cabeza por azar. Ese día, en el banquete del Palacio Real de Oslo para conmemorar su mayoría de edad, la futura reina estrenó una diadema con más de un siglo de historia familiar, adquirida en París en el año 1900 y transmitida de generación en generación a través de la rama femenina de la Casa Real escandinava.
La pieza, conocida como la tiara de círculos de perlas y atribuida a la casa francesa Boucheron, fue comprada en la Exposición Universal de París por el príncipe Carlos de Suecia como regalo para su esposa, la princesa Ingeborg de Dinamarca. Según relató la princesa Astrid de Noruega, hermana del rey Harald V, su abuelo eligió esa diadema concretamente por su ligereza, pensando en la comodidad de Ingeborg durante los eventos prolongados.
PUBLICIDAD
La pieza se compone de círculos de diamantes de talla brillante engastados en platino, una estructura que permite obtener una diadema resistente y a la vez ligera. Con el tiempo, la propia Ingeborg añadió tres elementos tipo botón de perlas rodeadas de diamantes, que hoy constituyen uno de sus rasgos más reconocibles. La atribución a Boucheron, aunque ampliamente extendida en publicaciones como The Court Jeweller y Royal Watcher, ha sido matizada por el historiador noruego Trond Noren Isaksen, quien señaló que no existe documentación concluyente que respalde esa autoría.

La historia de la tiara de círculos de perlas
En la práctica, el nombre de la casa francesa sigue asociado a la pieza, tanto por tradición familiar como por coherencia con el estilo de la alta joyería francesa de la Belle Époque. Durante décadas, la tiara acompañó a Ingeborg en los principales eventos de las cortes escandinavas. Tras donar la monumental parure de esmeraldas napoleónicas a su hija, la princesa Marta de Suecia, durante la Segunda Guerra Mundial, la diadema de círculos pasó a ser la pieza de gala más utilizada por Ingeborg.
PUBLICIDAD
La princesa la lució en la visita de Estado de los Países Bajos a Suecia en 1946, en el banquete danés en el Palacio Real de Estocolmo en 1947, en el 90º cumpleaños del rey Gustavo V en 1948 y en el 80º cumpleaños del rey Haakon VII de Noruega en 1952. La última aparición documentada de Ingeborg con la tiara fue en 1958, en el banquete del 21º cumpleaños de su nieto, el entonces príncipe heredero Harald, pocas semanas antes de su fallecimiento.
La tiara fue también prestada en varias ocasiones a otras mujeres de la familia. En 1937, Ingeborg la cedió a su hija, la princesa Margarita de Suecia, para la boda del príncipe Christian de Schaumburg-Lippe. En 1939, la princesa Marta la llevó durante la gira diplomática de la familia real noruega a Estados Unidos. Y en 1947, la princesa Margarita de Borbón-Parma la lució en el baile de boda de la entonces princesa Isabel de Inglaterra en el Palacio de Buckingham.
PUBLICIDAD

La llegada de la tiara a la familia real noruega
Tras la muerte de Ingeborg, la diadema pasó a manos de su nieta, la princesa Ragnhild de Noruega, hija del rey Olav V, que la convirtió en su diadema de referencia para eventos de gala en Oslo: la lució en el cumpleaños del rey Olav en 1963, en su 70º aniversario en 1973 y en su 75º en 1978, así como en la boda de su hermano, el actual rey Harald, con Sonia en 1968, en la de la princesa Marta Luisa en 2002 y en la del príncipe heredero Haakon con Mette-Marit en 2001. Tras la muerte de Ragnhild en 2012, la tiara quedó como propiedad privada de sus hijos, los Lorentzen, diferenciada del joyero institucional de la Corona.
Fue la voluntad expresa de Ragnhild que la tiara llegara a manos de la futura reina Ingrid Alexandra. Sus hijos respetaron ese deseo y, en 2022, la entregaron a la joven como regalo de mayoría de edad. La princesa Astrid subrayó públicamente el peso emocional del gesto de su hermana con su sobrina nieta: “Significa mucho para mí”. El banquete del 17 de junio de 2022 en el Palacio Real de Oslo fue el escenario del debut.
PUBLICIDAD

Ingrid Alexandra lució la tiara con un vestido largo azul marino de Alberta Ferretti previamente usado por su madre, las órdenes reales de su abuelo el rey Harald y un conjunto de joyas familiares: unos pendientes de perlas, el broche de la parure de amatistas noruega, una pulsera de diamantes que había pertenecido a Ragnhild y anillos de la colección de la reina Sonia y de otros familiares. La Casa Real noruega difundió fotografías oficiales acompañadas de una nota en la que se explicaba el origen y la transmisión de la pieza, presentándola como un objeto de memoria familiar y no como un simple complemento de gala.
La tiara de Ingrid Alexandra de Noruega
Desde ese debut, Ingrid Alexandra ha lucido la tiara de círculos en todas sus apariciones de gala, sin recurrir a otras diademas del joyero de su madre o de su abuela. En octubre de 2023, la llevó al banquete del 18º cumpleaños del príncipe Christian de Dinamarca en Copenhague, ciudad de la que procedía la propia Ingeborg antes de convertirse en princesa de Suecia. El 8 de abril de 2025, la princesa la eligió para su primer banquete de Estado en el Palacio Real de Oslo, organizado en honor a la presidenta de Islandia.
PUBLICIDAD
La fidelidad a una sola tiara responde a varios factores. Desde el punto de vista del protocolo, las grandes diademas históricas del joyero noruego, la parure de esmeraldas napoleónicas, la recreación de la tiara de perlas de la reina Maud, la Maltese Circlet, se asocian a la reina Sonia, principal usuaria de esas piezas durante décadas. La Diamond Daisy Bandeau, por su parte, es propiedad privada de la princesa heredera Mette-Marit, regalo de boda de los reyes Harald y Sonia. En ese mapa joyero, la tiara de Ingeborg ocupa un espacio propio: es la diadema de Ingrid Alexandra, una pieza que le fue entregada directamente a ella, con una historia específica y un vínculo afectivo y una firma visual reconocible que ninguna otra pieza institucional puede replicar.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un tribunal confirma la pensión de gran invalidez a un hombre con una lesión medular desde que tenía dos años: la Seguridad Social se oponía
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco confirmó por unanimidad que el trabajador tiene derecho a cobrar 1.620,92 euros mensuales y un complemento de 1.131,72 euros

Última hora de las lluvias de la DANA Adam: La Safor es la comarca más afectada tras registrar más de 200 l/m2 esta mañana
El litoral mediterráneo ha sido el epicentro de actuación de la dana Adam este fin de semana, elevando a alerta roja por peligro extraordinario en el litoral sur valenciano y en el litoral norte alicantino

Estos son los ganadores del Sorteo 3 de Super Once
Como cada domingo, aquí están los números ganadores del sorteo dado a conocer por Juegos Once

Triplex de la Once: combinación ganadora del sorteo 3
Como cada domingo, aquí están los afortunados ganadores del premio dado a conocer por Juegos Once

Si tienes artrosis o rodillas desgastadas, no cometas ninguno de estos cinco errores
La fisioterapeuta Alexandra Carrasco explica en redes sociales qué hábitos conviene evitar para aliviar las molestias y cuidar la movilidad de las rodillas



