Así es Haakon VIII, el nuevo rey de Noruega: odiaba ser príncipe, soñaba con convertirse en surfista y se jugó el trono por amor

El nuevo monarca, de 53 años, ha asumido el rol de jefe de Estado de su país tras el fallecimiento de su padre

El nuevo rey noruego, Haakon VIII. (Reuters)
El nuevo rey noruego, Haakon VIII. (Reuters)
Guardar

Haakon VIII es el nuevo rey de Noruega, tras el fallecimiento de su padre, Harald V, este pasado viernes. El nuevo monarca, de 53 años, ha tomado ya sus primeras decisiones: en una reunión extraordinaria del Consejo de Estado, anunció su título real y adoptó el lema de sus predecesores: “Todo por Noruega”. Pero más allá del protocolo y el oficialismo, cabe preguntarse, como diría Perales: ¿Y cómo es él?

Haakon Magnus nació el 20 de julio de 1973 en Oslo. Su nombre, de raíz nórdica, significa “hijo del alto”, “hijo elevado” o “descendiente de la nobleza”, y tiene larga tradición en la casa real noruega. Tataranieto de la reina Victoria de Gran Bretaña, es el cuarto rey que encabeza la monarquía moderna de Noruega desde que el país recuperó su independencia de Suecia en 1905.

PUBLICIDAD

Aunque fue el segundo hijo de Harald y Sonja, Haakon quedó situado en la línea de sucesión por delante de su hermana mayor, la princesa Marta Luisa, por la llamada ley sálica, vigente en aquel momento y que impedía a las mujeres acceder al trono. Una norma que él mismo no ha aplicado: su hija mayor, Ingrid Alexandra, de 22 años, se convierte ahora en princesa heredera al trono, y podría llegar a ser la primera mujer jefa de Estado noruega desde el siglo XV.

Su condición de miembro de la realeza le ha generado ansiedad desde la infancia, según ha admitido el propio Haakon en su autobiografía, publicada con motivo de su 50 cumpleaños. “¿Cuándo me di cuenta de que había nacido en un papel especial? No fue en la guardería, sino en la escuela cuando comprendí que era diferente”, escribió. La imposibilidad de pasar desapercibido lo convirtió, según sus propias palabras, en un niño irritable y propenso a estallidos por cosas pequeñas. “Ser príncipe fue una fuente de problemas, no una ventaja”.

PUBLICIDAD

La población noruega acude al Palacio Real de Oslo para despedir a Harald V.

Un apasionado del esquí, el surf y el windsurf

Por deseo expreso de sus padres, cursó la educación primaria en escuelas públicas de Oslo. Tras pasar por la secundaria privada, completó cuatro años en la Marina y se graduó en la Academia Naval Noruega en 1995. Pero optó por no seguir los pasos de su padre y su abuelo en Oxford y se matriculó en la Universidad de California en Berkeley, donde estudió Ciencias Políticas. Más tarde completó un máster en Política Internacional en la London School of Economics de Londres.

Apasionado del esquí, el surf y el windsurf, Haakon ha llegado a afirmar que, de no haber nacido en el seno de la familia real, habría sido surfista profesional. Mantiene además una amistad personal, al margen de los circuitos oficiales, con el rey Felipe VI de España, el rey Guillermo de Holanda y el rey Federico de Dinamarca.

Haakon VIII y su esposa. (Europa Press)
Haakon VIII y su esposa. (Europa Press)

Su vida cambió de forma definitiva en 1999, cuando acudió a un festival de música en Kristiansand, ciudad natal de una joven llamada Mette-Marit Tjessem Høiby. “Simplemente la miré. Era como una luz”, escribió en su autobiografía. La prensa noruega la bautizó como “la Cenicienta de Kristiansand”. Hija de un periodista con problemas de alcoholismo y de una empleada de banco, Mette-Marit era madre soltera de un niño de cuatro años, Marius, cuyo padre tenía antecedentes penales por agresión y posesión de cocaína. Su pasado en la escena de la música house de Oslo, donde según una biografía no oficial experimentó con hachís y éxtasis, desató un acalorado debate público. Algunos comentaristas llegaron a advertir que la relación podría significar el fin de la monarquía noruega, con comparaciones a la unión entre Wallis Simpson y el rey Eduardo VIII de Gran Bretaña.

Ante las críticas, Haakon se mudó con Mette-Marit a un apartamento en Oslo para demostrar la seriedad de su compromiso. El entonces príncipe heredero tuvo que torcer la voluntad de su padre y obtener la autorización del Parlamento para formalizar la unión. “Lo que encontramos juntos era tan fuerte que no podía dejarlo ir”, declaró antes de la boda. Tres días antes de la ceremonia, Mette-Marit ofreció una emotiva rueda de prensa en la que pidió disculpas públicamente por su “pasado desenfrenado” y condenó el consumo de drogas.

Sin embargo, la pareja ha atravesado un último año muy complicado. El proceso judicial de Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit fruto de una relación anterior, ha colocado a la familia en el centro de la atención mediática. El joven ha sido condenado a cuatro años de arresto domiciliario en el propio Palacio de Skaugum por numerosos cargos, entre ellos acusaciones de violación, agresiones y amenazas, unas circunstancias que han repercutido directamente sobre la imagen pública de su madre. A esta polémica se han añadido otras controversias que han afectado a la Corona noruega en los últimos años, como el descubrimiento de una pasada amistad entre Mette-Marit y Jeffrey Epstein. Pero Haakon ha logrado mantener una posición mucho más estable ante la opinión pública.

El rey Haakon VIII de Noruega y la princesa heredera Ingrid Alexandra (Reuters)
El rey Haakon VIII de Noruega y la princesa heredera Ingrid Alexandra (Reuters)

Un carácter reservado

Haakon, reservado y menos impulsivo que su padre, centró sus compromisos públicos en la protección del medio ambiente y la lucha contra el racismo y la homofobia. “Es importante que protejamos nuestra identidad y que Noruega sea un país en el que se nos permita amar y estar con quien queramos”, afirmó tras el atentado contra la comunidad gay en Oslo durante el Día del Orgullo de junio de 2022.

El historiador Trond Norén Isaksen señaló a la BBC que Haakon será un tipo de rey diferente a su padre. “El rey Harald era muy carismático y tenía un gran sentido del humor, algo que todo el mundo aprecia. Haakon, en cambio, es un poco más reservado, más parecido a su madre”. “Pero en los últimos años también se ha relajado más, se ha abierto y ha mostrado mayor sentido del humor… Ha asumido una enorme responsabilidad durante mucho tiempo, en parte porque sus padres han envejecido y su esposa ha estado enferma”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD