Muere a los 34 años el rey más joven del mundo: Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi llegó al trono con tres años y ha muerto por causas desconocidas

El monarca de Tooro, un reino situado dentro de Uganda, era considerado “el soltero más codiciado del país”

El rey Oyo. (Wikipedia)
El rey Oyo. (Wikipedia)
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El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, monarca del reino de Tooro, situado dentro de Uganda, en África, ha fallecido a los 34 años, según ha confirmado este viernes su primer ministro, Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki. El monarca, reconocido como el más joven del mundo en su cargo, ha muerto por causas no reveladas, mientras el Gobierno ha pedido “rezar por él y abstenerse de difundir especulaciones o información no verificada”, como publicó Rwomiire en la red social X.

Uganda cuenta con varios reinos tradicionales que, aunque carecen de poder político, mantienen un peso cultural considerable. Tooro es uno de ellos y está ubicado en el oeste del país, cerca de la frontera con Congo. Oyo fue el decimotercer monarca desde la fundación del reino en el siglo XIX, y llegó a gobernar a más de dos millones de personas. La muerte de Oyo ha sorprendido a muchos ugandeses, ya que hasta entonces las autoridades habían asegurado que el monarca seguía con vida, aunque recibiendo tratamiento en el extranjero. “Esto es muy difícil de comprender”, ha comentado el vicepresidente del Parlamento, Thomas Tayebwa.

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El rey Oyo ascendió al trono en 1995, con apenas tres años, tras el fallecimiento de su padre. Durante su infancia, una regencia dirigida por la reina madre y otros miembros de la familia real gobernó hasta su coronación oficial al cumplir 18 años. Durante sus años en el trono, Oyo se ganó el respeto de su pueblo y promovió causas vinculadas al empoderamiento juvenil, la educación, la conservación del clima y la prevención del VIH/Sida, según reportó el Daily Monitor.

El monarca mantuvo su vida privada con gran discreción y nunca contrajo matrimonio. Era considerado “el soltero más codiciado de Uganda”. Pese a ello, el Gobierno ha afirmado que el rey deja “un príncipe como heredero, cuya identidad será revelada formalmente en el momento adecuado, de acuerdo con las tradiciones y costumbres del Reino de Tooro”. El sistema hereditario del Reino de Tooro establece que la sucesión se produce siempre dentro de la familia real. La transición será guiada por los protocolos ancestrales, en un proceso que se mantiene bajo reserva hasta la comunicación oficial del sucesor.

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El rey Oyo, durante la celebración de su 18 cumpleaños en 2010, momento en que asumió plenamente sus funciones. (Foto AP/Marc Hofer, archivo)
El rey Oyo, durante la celebración de su 18 cumpleaños en 2010, momento en que asumió plenamente sus funciones. (Foto AP/Marc Hofer, archivo)

Reacciones en Uganda y legado de Oyo

La noticia ha generado una oleada de homenajes y condolencias. El mayor reino tradicional del país, Buganda, manifestó su pesar y describió al fallecido como “una figura valiosa para Uganda”. El primer ministro de Tooro instó a su pueblo a “mantenerse unido, sereno y en oración durante este momento tan difícil”.

Oyo figuraba en el récord Guinness como “el monarca reinante más joven del mundo”. Su figura atrajo la atención de líderes internacionales, incluyendo al fallecido dirigente libio Muamar Gadafi, quien visitó varias veces Uganda y apoyó a Oyo y a la reina madre durante años.

La población noruega acude al Palacio Real de Oslo para despedir a Harald V.

A pesar de que las monarquías tradicionales no tienen funciones políticas en Uganda, su papel como guardianes culturales sigue vigente. La sede del reino se encuentra en una ciudad remota del oeste del país, habitada mayoritariamente por los Batooro.

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