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Canarias registra por primera vez tres casos de fiebre del Nilo Occidental en caballos

La presencia del patógeno responde a un patrón estacional vinculado a la actividad de los mosquitos vectores, que se intensifica durante los meses de verano y principios de otoño

Canarias registra por primera vez tres casos de fiebre del Nilo Occidental en caballos. (Montaje Infobae con imágenes de Europa Press y Canva)
Canarias registra por primera vez tres casos de fiebre del Nilo Occidental en caballos. (Montaje Infobae con imágenes de Europa Press y Canva)
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El sistema de vigilancia veterinaria del Gobierno de Canarias ha detectado tres casos positivos de fiebre del Nilo Occidental en caballos de una misma instalación del sur de Gran Canaria, la primera vez que se confirma la presencia del virus en el archipiélago. Por el momento, ninguna persona ha resultado contagiada.

Los positivos se han confirmado desde el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid), centro nacional de referencia, en el marco del Programa Nacional de Vigilancia de la Fiebre del Nilo Occidental en animales. La detección se produjo después de que la veterinaria responsable de la instalación alertara a la Dirección General de Ganadería del Gobierno de Canarias al observar síntomas compatibles con la enfermedad en uno de los caballos.

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Tras la notificación, las autoridades activaron el protocolo de actuación establecido para estos casos e iniciaron una investigación epidemiológica que amplió el diagnóstico, ya que otros dos caballos de la instalación también han dado positivo, aunque todavía no presentan síntomas. Así lo ha informado la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria en un comunicado remitido este jueves.

Y este no es un caso aislado. Durante todo este año, el Programa Nacional de Vigilancia ha confirmado que el virus del Nilo Occidental ha aparecido en regiones como Andalucía, Cataluña y Extremadura, además de los casos confirmados ahora en el archipiélago canario. La presencia del patógeno responde a un patrón estacional vinculado a la actividad de los mosquitos vectores, que se intensifica durante los meses de verano y principios de otoño.

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¿Qué es la fiebre del Nilo Occidental?

La fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad vírica de origen zoonótico, es decir, que puede afectar tanto a animales como a personas. El agente causante es el virus del Nilo Occidental, un flavivirus que circula en la naturaleza a través de un ciclo que involucra principalmente a aves y mosquitos del género Culex. Estas aves actúan como reservorios del patógeno, mientras que los mosquitos lo transmiten al picar a otros animales o a humanos.

La empresa de control de plagas y sanidad ambiental Lokímica ha reforzado con nuevos y más medios, incluido drones, las actividades de control y tratamientos contra los mosquitos que propagan el virus del Nilo Occidental (VNO), tanto para la fase adulta --mosquito que vuela y que está generando el problema ahora de salud pública-- como en larva --está en el agua estancada antes de ser adultos-- para reducir los riesgos de transmisión y hacer frente a la situación de emergencia que se está viviendo.

Los caballos y las personas son lo que la epidemiología denomina “huéspedes finales” o “callejones sin salida” del virus, lo que significa que se infectan, pero no generan una carga viral suficiente en sangre como para contagiar a los mosquitos que los pican, por lo que no propagan la enfermedad ni funcionan como reservorios. Es decir, que un caballo enfermo no puede transmitir el virus directamente a otro caballo y a una persona.

La gran mayoría de las infecciones, tanto en équidos como en humanos, transcurren sin síntomas o con molestias leves similares a las de un proceso gripal. Aproximadamente el 20% de los caballos infectados desarrolla manifestaciones clínicas, que pueden ir desde fiebre, debilidad muscular y mala coordinación, hasta cuadros neurológicos graves como encefalitis, convulsiones o parálisis de extremidades. En los casos más severos, la tasa de mortalidad en caballos no vacunados puede alcanzar entre el 22% y el 44%, según datos recogidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal. Además, no existe un tratamiento específico para la infección.

Protocolos activados en Gran Canaria

Tras la confirmación de los tres casos, la Dirección General de Ganadería ha trasladado la información al Ministerio de Agricultura y a la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, y también ha avisado a los colegios oficiales de veterinarios del archipiélago.

Por su parte, Salud Pública puso en marcha los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica previstos para este tipo de situaciones, en coordinación con la Dirección General de Ganadería y el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna. La vigilancia entomológica tiene por objeto monitorizar las poblaciones de mosquitos en la zona y evaluar el riesgo de transmisión.

Las autoridades sanitarias han reforzado además el seguimiento clínico en la Zona Básica de Maspalomas, con especial atención a personas que presenten síntomas compatibles con la infección y que tengan antecedentes de residencia o estancia en el área afectada. En humanos, los síntomas más frecuentes en los casos sintomáticos incluyen fiebre, dolor de cabeza, fatiga y erupciones cutáneas; en una minoría de pacientes, el virus puede provocar meningitis o encefalitis.

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