Leire Hernández, médica estética, sobre la liposucción de Mario Vaquerizo: “Lo más importante es que las expectativas sean realistas”

El artista pasó por quirófano hace unas semanas para realizarse una operación estétitca

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Mario Vaquerizo en una imagen de archivo (Josefina Blanco / Europa Press)
Mario Vaquerizo en una imagen de archivo. (Josefina Blanco/Europa Press)

Mario Vaquerizo es uno de los rostros más habituales de la pequeña pantalla española. El cantante y marido de Alaska se caracteriza por no tener pelos en la lengua, lo que le lleva a expresar opiniones que, si bien reciben multitud de comentarios positivos, también son objeto de un sinfín de críticas. De hecho, hace unos días, el artista reapareció en Los40, donde colabora el integrante de Nancys Rubias. Durante su paso por Anda Ya se sinceró y reveló que pasó por quirófano hace unas semanas.

“Vengo un poquito así, como enfajado, porque el jueves pasado me operé”, comentó entre risas, antes de detallar que se había quitado “unos retoquitos” de la espalda que no terminaban de convencerle. Pocos días después confirmó que la operación había sido, concretamente, una liposucción. “Me he hecho una lipo. Creo que estas cosas hay que hacerlas a tiempo y apostar por la prevención”, aseguró durante un encuentro con los medios.

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Además, aprovechó para contar que la operación ha supuesto un nuevo cambio en sus hábitos saludables. “Desde que me he operado no he vuelto a beber cerveza”, explicó, recordando que tras la grave caída que sufrió en 2024 también consiguió abandonar el tabaco de forma definitiva. “Dejé de fumar sin proponérmelo y no he vuelto. No me costó nada”, confesó.

Mario Vaquerizo permanece ingresado en el hospital (Instagram/@mariovaquerizoficial)
Mario Vaquerizo, en el hospital. (Instagram/@mariovaquerizoficial)

Con motivo de estas declaraciones, hablamos con la doctora Leire Hernández, médica especializada en Medicina Estética, Nutrición y Antienvejecimiento, para conocer qué persigue realmente una intervención como la que se ha realizado el artista y cómo ha evolucionado la medicina estética en los últimos años.

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La especialista aclara que todavía existe una idea equivocada sobre este procedimiento. “La liposucción no es un tratamiento para perder peso, sino una cirugía de remodelación corporal”, explica. Su finalidad, añade, es eliminar aquellos acúmulos de grasa que permanecen pese a mantener una alimentación equilibrada y realizar ejercicio físico de manera habitual.

“Bien indicada, permite mejorar el contorno corporal y conseguir una silueta más armónica. Lo más importante es seleccionar bien al paciente y que las expectativas sean realistas”, señala. Precisamente, Vaquerizo insistía en que había recurrido a la cirugía para corregir una zona concreta de su cuerpo que no le gustaba, y no por una cuestión relacionada con el peso.

Mario Vaquerizo. (Europa Press)
Mario Vaquerizo. (Europa Press)

Prevención sí, pero siempre con criterio

El cantante también defendió públicamente la importancia de realizar determinados tratamientos “a tiempo”, una idea con la que la doctora coincide, aunque introduce un importante matiz: “Comparto el concepto de prevención, pero siempre entendiendo qué significa realmente”. Y es que, según explica, en medicina estética prevenir no consiste en empezar cuanto antes a hacerse tratamientos, sino en actuar únicamente cuando existe una indicación médica.

“En muchas ocasiones, pequeños tratamientos realizados en el momento adecuado permiten mantener la calidad de la piel, estimular el colágeno o prevenir determinados signos del envejecimiento sin necesidad de cambios drásticos más adelante”, apunta.

Además, Hernández destaca que en los últimos años la medicina estética ha experimentado un cambio importante en cuanto a las demandas de los pacientes: “Hoy la tendencia es completamente diferente. Los pacientes quieren verse descansados, frescos y saludables, pero seguir siendo ellos mismos”. Para la especialista, el éxito de un tratamiento radica precisamente en su naturalidad. “El mejor tratamiento es aquel que pasa desapercibido y hace que la gente te diga ‘qué buena cara tienes’, no ‘¿qué te has hecho?’. Esa es también mi filosofía de trabajo”, asegura.

Vaquerizo, en una imagen de archivo. (Europa Press)
Vaquerizo, en una imagen de archivo. (Europa Press)

Los hombres pierden el miedo

Otro fenómeno que la doctora observa cada vez con más frecuencia es el aumento de pacientes masculinos. “Cada vez vemos más hombres en consulta y, afortunadamente, han perdido el miedo a la medicina estética”, comenta. Entre los procedimientos más solicitados destacan los neuromoduladores para suavizar las arrugas de expresión, los tratamientos destinados a mejorar la calidad de la piel, la bioestimulación de colágeno, los tratamientos con láser y las técnicas dirigidas a reducir grasa localizada o mejorar la flacidez. Eso sí, insiste en que cada caso debe estudiarse de forma individual. “El objetivo en el hombre suele ser mantener una imagen descansada y masculina, evitando feminizar las facciones o exagerar los volúmenes”, precisa.

La Dra. Hernández considera que uno de los aspectos fundamentales del trabajo de un médico estético consiste en establecer límites cuando un tratamiento no es recomendable. “La línea entre un retoque que aporta frescura y uno que modifica en exceso el rostro o el cuerpo está en respetar la anatomía, las proporciones y la identidad de cada paciente”, afirma.

Por ello, reconoce que en numerosas ocasiones rechaza determinadas peticiones. “Para mí es fundamental saber decir que no cuando un tratamiento no va a beneficiar al paciente o cuando sus expectativas no son realistas. La confianza entre médico y paciente también consiste en poner límites cuando es necesario”, subraya.

Entrevista a Mario Vaquerizo.

El efecto de los famosos

Como ocurre habitualmente, muchos pacientes llegan a consulta mostrando fotografías de celebridades para explicar el resultado que desean conseguir. “Sí, ocurre con frecuencia”, reconoce la especialista. Sin embargo, aclara que esas imágenes solo sirven como referencia. “Cada rostro tiene una anatomía, una estructura ósea y unas proporciones completamente diferentes. Mi labor consiste en explicar qué es posible conseguir en esa persona concreta y diseñar un plan personalizado. Intentar reproducir el rostro o el cuerpo de otra persona suele conducir a la frustración y no responde a una buena práctica médica”, explica.

Respecto a la naturalidad con la que Mario Vaquerizo habla de sus intervenciones, la doctora considera que puede contribuir a eliminar prejuicios, siempre que el mensaje vaya acompañado de responsabilidad. “Normalizar la medicina estética puede ser muy positivo. Ayuda a eliminar tabúes y a entender que cuidarse no tiene por qué ser algo oculto. Pero también es importante recordar que estos procedimientos son actos médicos que requieren una valoración individualizada y profesionales cualificados”, concluye.

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