RoRo cuenta en ‘El Hormiguero’ su experiencia entrenando con monjes Shaolin antes de ‘La Velada’: “La verdad es que fue maravilloso”

La influencer detalló cómo la disciplina adquirida en China ha influido en su preparación para volver al ring

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Su experiencia en un templo Shaolin marcó uno de los momentos más destacados de la entrevista en El Hormiguero
La creadora de contenido habló sobre sus inicios en la cocina y su próxima participación en La Velada (El Hormiguero)

Rocío López Bueno, conocida como RoRo, ha acudido a ‘El Hormiguero’ para repasar su trayectoria como creadora de contenido y detallar su preparación para La Velada del próximo 25 de julio, donde volverá al ring tras su derrota anterior ante Abby.

Con más de 15 millones de seguidores en redes sociales, RoRo ha contado en ‘El Hormiguero’ que con 12 años se “independizó” culinariamente de sus padres, una experiencia que explica su relación temprana con la cocina, contenido habitual en sus producciones.

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La ‘influencer’ supera habitualmente el millón de visualizaciones por vídeo y ha explicado en televisión que ahora consume entre 120 y 130 gramos de proteína al día para afrontar una fase de volumen orientada a ganar fuerza y masa muscular. Su nombre empezó a ganar peso hace apenas dos años, cuando sus recetas caseras y sus vídeos preparando desde cero distintos caprichos para su novio Pablo comenzaron a dispararse en redes sociales.

De la cocina al ring

Durante la entrevista, RoRo ha relatado que empezó a cocinar por necesidad desde muy pequeña, al no coincidir en horarios con sus padres. “Yo me independicé culinariamente de mis padres. Yo empecé a hacerme mi comida por mi cuenta y ellos por la suya. Entonces, al final, cada uno tenía su hora, cada uno tenía su comida”.

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Ese aprendizaje temprano no implicó una alimentación equilibrada en sus inicios. “Imagínate, dale tú a una niña de 12 años la libertad para hacerse la comida que quiera. Yo, literalmente, merendaba croquetas, almorzaba pizza, comía pasta. Y al final, ya poco a poco he ido aprendiendo más de educación nutricional”.

Relató cómo la disciplina aprendida en su estancia con monjes Shaolin ha cambiado su enfoque en el deporte y la vida diaria
Detalló la rutina de entrenamiento y alimentación que sigue para ganar fuerza antes de regresar al ring (El Hormiguero)

Esa soltura entre fogones la llevó también a convertirse en segunda finalista de Next Level Chef, el programa de Telecinco en el que compitió con chefs profesionales. En la actualidad, esa relación con la comida está marcada por la preparación física para su próximo combate.

RoRo ha explicado que se encuentra “en fase de volumen” para ganar fuerza y masa muscular. “Ahora mismo estoy en fase de volumen, porque hay que ponerse más fuerte que el vinagre”. A partir de ahí, ha detallado la pauta que sigue con la proteína en esta etapa de hipertrofia muscular. “Yo, por lo que tengo entendido, la proteína que yo debería tomar para una fase de hipertrofia muscular, pues es entre 1,5 a 2,5 gramos por kilo de peso. Entonces, ahora mismo estaría comiendo, yo diría, unos 120, 130 gramos de proteína al día”.

Aprendizaje en el templo Shaolin

En la segunda mitad de la conversación ha tratado otro de los pasajes que más curiosidad ha despertado: su entrenamiento con monjes Shaolin en China. RoRo ha descrito esa experiencia como una preparación dura en lo físico y en lo mental, hasta el punto de volver con moratones y de sentir después mucho más liviano el trabajo que realiza en Madrid.

La influencer ha explicado que el acceso a ese entrenamiento se consiguió “a través de un contacto de un contacto”, y ha subrayado que no se trató de una visita turística. “Pero al final, tú allí no puedes entrar como Pedro por su casa, obviamente. Es un sitio en el que tienes que tener muchísimo respeto, tanto por la cultura como por el arte marcial que están practicando allí, que para ellos es su vida, realmente”.

El Hormiguero, de los programas más vistos de la televisión en España

Esa entrada, según su relato, exigía un compromiso previo claro sobre la actitud y el propósito del viaje. “Tú tienes que entrar con todo el respeto del mundo y no puedes entrar ahí con una cámara y hacer el tonto. Entonces nosotros nos comprometimos a que íbamos a entrenar en serio, que íbamos a respetar al máximo todo lo que pudiéramos, que íbamos a participar en el templo más que aprovecharnos de ello, y nos abrieron las puertas. Y la verdad es que fue maravilloso”.

También ha dado detalles concretos sobre la rutina diaria que siguió allí en los primeros días. “Pues mira, sí que es verdad que luego al final se iba haciendo un poquito más light, pero al principio nos despertábamos a las cuatro de la mañana, cuatro y media. Desayunábamos fuerte porque luego hasta las tres de la tarde no había parón”.

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