Nuevo escándalo en la familia real británica: las revelaciones sobre las princesas Beatriz y Eugenia que salpican a Carlos III

Un documento de la Oficina Nacional de Auditoría ha desvelado que las hijas del expríncipe Andrés vivieron durante años en residencias reales sin pagar alquiler

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Las princesas Beatriz y Eugenia en el día de Navidad. (REUTERS/Hannah McKay)
Las princesas Beatriz y Eugenia en el día de Navidad. (REUTERS/Hannah McKay)

La familia York vuelve a situarse en el centro de la polémica. Cuando parecía que el expríncipe Andrés había quedado relegado a un discreto segundo plano tras los escándalos que han marcado los últimos años de su vida pública, un nuevo informe oficial ha reabierto el debate sobre los privilegios de una de las ramas más cuestionadas de la monarquía británica.

La controversia llega a raíz de una investigación de la Oficina Nacional de Auditoría del Reino Unido que analiza distintos acuerdos de vivienda vinculados a miembros de la familia real. Entre los nombres que aparecen figuran los de las princesas Beatriz y Eugenia de York, hijas del duque de York, quienes habrían residido durante años en propiedades reales sin pagar el coste del alquiler.

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Las revelaciones que vuelven a poner a los York bajo la lupa

Según la información difundida por el Daily Mail, Eugenia residió durante años en un apartamento situado en el entorno del Palacio de St James, mientras que Beatriz hizo lo propio en Ivy Cottage, una vivienda ubicada dentro de los terrenos de Kensington Palace. Ambas propiedades formaban parte del patrimonio real y, de acuerdo con el informe, los alquileres eran asumidos por la Casa Real a través de fondos privados vinculados al Ducado de Lancaster.

Las princesas Beatriz y Eugenia con Sarah Ferguson, exduquesa de York (@princesseugenie).
Las princesas Beatriz y Eugenia con Sarah Ferguson, exduquesa de York (@princesseugenie).

El documento subraya que no se empleó dinero procedente directamente de los contribuyentes para sufragar estos alquileres. Sin embargo, el mantenimiento de las residencias sí estaba relacionado con la financiación pública que recibe la institución monárquica a través de la Subvención Soberana, un detalle que ha alimentado nuevamente las críticas hacia la gestión de los recursos de la Corona.

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La investigación también apunta a que algunas de estas viviendas estaban valoradas por debajo de los precios habituales del mercado inmobiliario. Según recoge el citado medio, “algunas de las propiedades estaban muy por debajo de su valor de mercado”, mientras que determinados acuerdos superaban incluso los límites internos que la propia institución se había marcado.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

Las condiciones de estas residencias se remontarían al reinado de Isabel II, muy unida a sus nietas Beatriz y Eugenia. Posteriormente, Carlos III habría optado por mantener esos acuerdos sin introducir modificaciones significativas.

Nueva polémica relacionada con el expríncipe Andrés

Pero las revelaciones no terminan ahí. El informe también menciona al expríncipe Andrés y la gestión de varias propiedades anexas al Royal Lodge, la residencia donde ha vivido durante décadas. Según la investigación, se le permitió alquilar varias viviendas situadas dentro de la finca a empleados vinculados a su entorno. Oficialmente, esos ingresos tendrían como finalidad cubrir gastos de mantenimiento y funcionamiento, aunque la Oficina Nacional de Auditoría asegura que no dispone de la información necesaria para verificar de forma independiente las cantidades obtenidas.

Andrew Mountbatten-Windsor en un aimagen tomada en abril de 2025. (AP Foto/Kirsty Wigglesworth, archivo)
Andrew Mountbatten-Windsor en un aimagen tomada en abril de 2025. (AP Foto/Kirsty Wigglesworth, archivo)

La publicación de estos datos ha provocado reacciones inmediatas en el ámbito político británico. El exministro liberal demócrata Norman Baker fue especialmente duro al valorar el contenido del informe. “Todo esto es indignante y demuestra un desprecio absoluto por el contribuyente. El dinero debería haber ido a parar a las arcas públicas, no a sus bolsillos. No hay forma de justificar que los miembros de la familia real que no trabajan deberían ser subvencionados por el Ducado de Lancaster. La familia real vuelve a tomar el pelo al público”, afirmó.

Crece el malestar dentro de la Corona británica

Este nuevo episodio llega además en un momento especialmente delicado para los York. En los últimos meses se ha hablado de una creciente incomodidad dentro de la propia familia real respecto al papel que siguen desempeñando Beatriz y Eugenia en la institución.

beatriz de York con los duques de Sussex
Los duques de Gales con Beatriz de York. (Samir Hussein/Samir Hussein/WireImage)

Según informaciones publicadas recientemente en la prensa británica, el anuncio del tercer embarazo de la princesa Eugenia habría reabierto viejas discrepancias sobre la presencia pública de los York. El experto en realeza Phil Dampier aseguraba que existe un creciente sentimiento contrario a mantener privilegios para esta rama familiar. “La reina ha llegado a la conclusión de que todos los York, incluidas las princesas Beatriz, Eugenia y sus hijos, deben ser excluidos de la línea de sucesión. Si se están tomando medidas para excluir a Andrés de la línea de sucesión, debe existir la posibilidad para ellas, erradicando así el problema de una vez por todas”, sostuvo.

Aunque por ahora no existe ningún movimiento oficial en ese sentido, lo cierto es que el apellido York continúa generando titulares incómodos para Buckingham. Y mientras la institución intenta proyectar una imagen de modernidad y transparencia bajo el reinado de Carlos III, este nuevo informe vuelve a recordar que algunas heridas dentro de la monarquía británica siguen muy lejos de cerrarse.

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