Así funciona la estafa del fotógrafo falso con la que te roban la cartera sin que te des cuenta: aparecen en monumentos famosos y actúan como distracción

La policía alerta de una técnica organizada que se aprovecha de la confianza y el despiste de los visitantes

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La estafa del fotógrafo falso con la que te roban la cartera sin que te des cuenta en lugares como la Fontana di Trevi. (EFE/Álvaro Padilla)
La estafa del fotógrafo falso con la que te roban la cartera sin que te des cuenta en lugares como la Fontana di Trevi. (EFE/Álvaro Padilla)

Entre la multitud, las cámaras y el constante ir y venir de turistas en los principales monumentos del mundo, también operan pequeños grupos organizados que aprovechan el bullicio para robar sin levantar sospechas. Uno de los últimos métodos detectados en Roma ha encendido las alertas: la conocida como estafa del “fotógrafo falso”, un sistema de distracción que convierte un gesto aparentemente amable en el punto de partida de un robo de cartera en cuestión de segundos.

La técnica ha sido identificada en zonas especialmente concurridas de la capital italiana, con especial incidencia en la Fontana di Trevi, uno de los puntos más visitados de la ciudad. Allí, entre turistas que lanzan monedas al agua o buscan la foto perfecta, algunos delincuentes se hacen pasar por personas que ofrecen ayuda para tomar fotografías. El resultado: mientras la víctima posa o revisa su móvil, sus pertenencias desaparecen sin que se dé cuenta.

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Según las investigaciones policiales y la información recogida por Italia Virgilio, el engaño no es improvisado. Se trata de una operación coordinada en la que cada miembro del grupo cumple un papel específico. Uno de ellos se acerca a los turistas con actitud amable y se ofrece a sacarles una foto o ayudarles con el teléfono móvil. La frase más habitual para iniciar el contacto sería algo similar a: “¿Quieren una foto de recuerdo?”.

A partir de ahí, el engaño se desarrolla en cuestión de segundos. Mientras la víctima se concentra en posar o ajustar la cámara, otros integrantes del grupo generan movimiento alrededor: pequeños choques, cruces rápidos o distracciones físicas que desvían la atención. En ese breve margen de confusión, un cómplice sustrae la cartera o el teléfono móvil.

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El objetivo no es solo el robo en sí, sino hacerlo invisible. El objeto sustraído se pasa rápidamente entre varias personas del grupo, lo que dificulta seguir su rastro o identificar al autor material del hurto. Cuando la víctima reacciona, el objeto ya ha desaparecido en la multitud.

La policía italiana logró detener a la mujer que había huido del restaurante. (Canva)
El objeto sustraído se pasa rápidamente entre varias personas del grupo. (Canva)

El papel de la multitud en el robo

Este tipo de estafa se apoya en una característica clave de los grandes centros turísticos: la saturación de personas. En lugares como el centro histórico de Roma, la proximidad entre desconocidos es constante, lo que facilita el contacto físico sin levantar sospechas y complica la detección inmediata del delito.

Además, el entorno juega a favor de los delincuentes. Los turistas suelen estar distraídos con el paisaje, las fotografías o las explicaciones de los guías, lo que reduce su nivel de alerta. En ese contexto, cualquier gesto amable tiende a interpretarse como inofensivo.

Las autoridades locales intervinieron tras recibir avisos de transeúntes que detectaron comportamientos sospechosos cerca de la fuente. Gracias a esa alerta ciudadana, la policía logró detener a varios jóvenes implicados antes de que pudieran huir del lugar. De esta manera, recuperaron la cartera robada de un turista extranjero.

Fontana di Trevi - pileta
Este tipo de estafa se apoya en la saturación de personas. (AP)

Recomendaciones para evitar caer en la trampa

Las fuerzas de seguridad insisten en que este tipo de robos no se basa en la violencia, sino en la distracción, por lo que la prevención depende en gran medida de la atención del propio turista. En este sentido, recomiendan evitar entregar el teléfono móvil a desconocidos, desconfiar de ofertas insistentes para hacer fotografías y mantener siempre las pertenencias personales cerradas y bajo control visual.

También se aconseja no guardar carteras en bolsillos traseros ni en compartimentos de fácil acceso, especialmente en zonas muy concurridas. En caso de viajar en grupo, una medida eficaz es que una persona permanezca vigilante de los objetos personales mientras otra realiza fotografías o interactúa con el entorno. En este tipo de robos, la clave no es la fuerza, sino el breve instante de distracción.

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