Rafael Alonso, experto en recursos humanos: “Las bajas por salud mental han aumentado un 137% en España”

Un informe de UGT indica que la incapacidad temporal vinculada a afecciones emocionales ha aumentado de forma significativa, afectando ya a cientos de miles de trabajadores en diferentes sectores

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Rafael Alonso, especialista en recursos humanos: “Si quieres conservar tu salud mental, tienes que poner límites”. (Montaje Infobae España con imágenes de Canva y TikTok)
Rafael Alonso, especialista en recursos humanos: “Si quieres conservar tu salud mental, tienes que poner límites”. (Montaje Infobae España con imágenes de Canva y TikTok)

La precariedad laboral, la presión en el trabajo o la falta de medidas preventivas ha provocado un aumento exponencial del malestar de los trabajadores que acuden al médico cansados, ansiosos y depresivos. El psicólogo especializado en burnout, Rafael Alonso, subraya esta realidad en una de sus últimas publicaciones en sus cuenta de divulgación de TikTok con un dato revelador: “Las bajas por salud mental han aumentado un 136% en España”.

A partir de un informe de UGT sobre salud mental y trabajo en España, Alonso explica que “después de años trabajando en recursos humanos y de haber acabado también quemado por no poder luchar con un sistema que prima los resultados por delante de las personas, entiendo perfectamente estas cifras”. Pero el análisis va más allá, para el experto lo más preocupante es que “todavía seguimos tratando esto como si fuera un problema del individuo y no del propio sistema, como si la persona fuese débil, no supiese gestionar la presión o como si todo se solucionase con resiliencia”.

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Qué causas explican el aumento de las bajas por salud mental

Las razones que llevan a un número creciente de empleados a la baja por incapacidad temporal se agrupan, según Alonso, en seis puntos fundamentales. En primer lugar, ha señalado la “presión constante”, que implica “el afán por conseguir mejores resultados de una forma cada vez más eficiente”, lo que transmite “un mensaje peligroso a los equipos de trabajo”. El segundo factor es el “miedo a perder el empleo”, donde “la mayoría de personas aguantan en el mismo puesto por las condiciones y porque hay un miedo generalizado, y en la mayoría de casos irracional, a no encontrar nada mejor”.

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El tercer elemento es el de las “jornadas interminables”, fruto de una “creencia muy extendida de que trabajar más horas significa ser más productivo, cuando la realidad es que los estudios hablan de que somos productivos realmente entre cinco o seis horas al día como mucho”. Además, ha denunciado la imposición de “objetivos imposibles”, ya que según sus palabras, “la empresa a menudo exige un objetivo inalcanzable a su equipo, bien porque no les dan los recursos necesarios o porque el nivel de exigencia es más alto de lo que las personas pueden manejar”.

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El experto también habla de la vulneración de la obligación de desconexión digital: “A pesar de que la desconexión digital es obligatoria por ley, se siguen traspasando los límites entre el espacio personal y el laboral con mensaje o llamada fuera de horario”, ha advertido Alonso. Por último, a esto añade que, como consecuencia, “no se desconecta nunca mentalmente”, lo que termina generando “una obsesión casi enfermiza por entender y controlar lo que ocurre en el día, ya que lo normal es vivir por y para el trabajo”.

Las consecuencias de normalizar un ritmo insostenible

Este proceso continuo de desgaste, conduce al colapso: “Llega un momento en el que el cuerpo habla, la energía llega a su mínimo y la única solución es alejarse del foco del estrés mediante una baja por incapacidad temporal”. El psicólogo aporta además su perspectiva personal tras haber experimentado burnout: “No siempre están mal porque no puedan más, sino porque acaban normalizando un ritmo de vida que es insostenible a medio o largo plazo”.

Para el especialista, asumir este modelo supone una quiebra del verdadero sentido del trabajo: “Trabajar no debería costarte la salud mental, porque entonces no es trabajo, es esclavitud moderna”, concluye Alonso.

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