Plaga de ratas en la enfermería de la prisión de Valdemoro: “Supone un riesgo sanitario grave”

El sindicato reclama “una inspección urgente” para garantizar la salud de los trabajadores y presos

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Exterior de la Cárcel de Valdemoro/Centro Penitenciario Madrid III, en Valdemoro (Madrid)
(Foto de ARCHIVO) Exterior de la Cárcel de Valdemoro/Centro Penitenciario Madrid III, en Valdemoro (Madrid) a 6 de marzo de 2020. (Jesús Hellín / Europa Press)

El sindicato CSIF ha denunciado formalmente la presencia de una plaga de ratas en las instalaciones sanitarias del Centro Penitenciario Madrid III-Valdemoro. Los roedores aparecieron hace varios días y se habrían extendido por las áreas de enfermería, sala de curas y farmacia. El sindicato considera esta plaga “un riesgo sanitario grave”, pues se ha dado en un espacio destinado a la atención médica.

“Los roedores han sido vistos corriendo por el suelo, detrás de muebles, en armarios y zonas de almacenamiento de material sanitario, así como en áreas donde se manipulan medicamentos, se atiende a los presos y trabaja personal sanitario”, han explicado en un comunicado. Estos animales han dejado rastros en estos espacios destinados a la atención médica, con excrementos, orina y posibles restos de roedores por el suelo, generando “condiciones antihigiénicas incompatibles con cualquier centro sanitario”, aseveran.

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Según explican, los excrementos de rata son un “importante vehículo de transmisión de patógenos graves para los humanos”. Tan solo inhalar el polvo contaminado de las heces secas puede transmitir enfermedades mortales.

Un deterioro progresivo de 18 meses

CSIF ha alertado de que el deterioro del Centro Penitenciario Madrid III ha sido progresivo y se extiende desde hace aproximadamente 18 meses. Afecta a sus condiciones de funcionamiento, seguridad y gestión de personal, “situación que ha sido reiteradamente denunciada por esta organización sindical mediante los correspondientes escritos registrados”, recalcan.

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Entre los principales problemas, destacan el “déficit estructural de la asistencia sanitaria”, por la vacante total de las once plazas de médico previstas en la Relación de Puestos de Trabajo. En la actualidad, un único facultativo con contrato temporal presta servicio exclusivamente en horario de tarde. Fuera de ese turno, la atención médica presencial no se encuentra garantizada: se recurre a la telemedicina y, en situaciones urgentes, se depende del servicio 112. Estos extremos han sido señalados por la organización sindical en sus comunicados formales al centro.

Denuncian, asimismo, la situación de sobrepoblación en los módulos de alta conflictividad, con ratios de ocupación que superan de largo los niveles considerados seguros en los módulos 7, 8 y 9. La escasa dotación de personal de vigilancia contribuye a elevar el riesgo de incidentes regimentales y produce una pérdida progresiva de autoridad funcional, así como un mayor peligro físico tanto para internos como para funcionarios. A este escenario se suman deficiencias materiales: la iluminación insuficiente en patios y zonas comunes, el estado obsoleto de los sistemas de videovigilancia y la carencia de medios técnicos adecuados.

Estas condiciones han hecho que cerca del 50% del personal haya abandonado el centro en los diferentes procesos de traslado, una rotación elevada que supone una pérdida de conocimiento operativo y continuidad en la prestación de servicios. La situación resulta especialmente problemática en las oficinas del centro, donde la práctica totalidad de los funcionarios ha solicitado su salida, y se prevé que esta tendencia se mantenga si no cambian las actuales políticas de la dirección.

El sindicato atribuye la raíz del problema a una gestión del personal excesivamente rígida, carente de diálogo social y sin respuesta ante las reclamaciones vinculadas a la planificación de vacaciones, concesión de días de asuntos particulares y necesidades de conciliación. La persistencia de esta política directiva ha promovido el traslado masivo de funcionarios a otros centros penitenciarios, incluso dentro de la Comunidad de Madrid, pese a que esto suponga inversiones adicionales de tiempo y desplazamiento para el personal afectado.

CSIF solicita rectificar esta política de gestión de personal, con criterios de flexibilidad, racionalidad y consenso en la planificación de horarios y vacaciones, así como subsanar todas las deficiencias de seguridad y de infraestructuras. Respecto a la plaga de ratas, exigen una inspección urgente y la contratación de una empresa de control de plagas.

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