Los riesgos para la salud de no limpiar bien la cafetera: “Dentro de las tuberías pueden acumularse microbios”

El infectólogo Matteo Bassetti recuerda que la máquina del café debe limpiarse al menos una vez al mes

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Mano inserta cápsula de café beige en máquina de café negra con detalles cromados y botón verde, sobre encimera de cocina.
Una persona introduce una cápsula de café en una cafetera (Imagen Ilustrativa Infobae)

Preparar el café de la mañana forma parte de la rutina diaria de millones de personas en todo el mundo. Ya sea para empezar la jornada o para la merienda, la cafetera se pone en marcha casi de forma automática, sin que la mayoría de usuarios piense demasiado en su mantenimiento. Sin embargo, detrás de ese gesto cotidiano puede esconderse un problema de higiene con consecuencias para la salud.

El infectólogo italiano Matteo Bassetti ha puesto el foco en los riesgos que puede acarrear para la salud no limpiar este electrodoméstico de forma regular. Aunque muchas personas creen que el principal enemigo de la cafetera es la acumulación de cal, Bassetti recuerda que el problema puede ir mucho más allá del rendimiento del aparato. La humedad constante, los restos orgánicos y las altas temperaturas crean un entorno ideal para la proliferación de microorganismos.

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El interior de nuestras cafeteras puede convertirse en un auténtico depósito de bacterias si no se realiza una limpieza adecuada y frecuente, asegura el profesional en declaraciones al medio italiano Il Fatto Quotidiano. Las zonas más vulnerables son precisamente aquellas que no se pueden ver a simple vista: conductos internos, depósitos de agua, juntas y tuberías acumulan humedad y residuos de café que favorecen la aparición de microorganismos. Según detalla el infectólogo, “dentro de las tuberías y dentro de las juntas pueden acumularse microbios”.

El riesgo aumenta especialmente en cafeteras que permanecen días sin utilizarse o que únicamente reciben una limpieza superficial. En muchos casos, los usuarios se limitan a aclarar el depósito o limpiar la parte exterior, mientras el sistema interno continúa acumulando restos y sedimentos. Con el tiempo, estas condiciones pueden favorecer la formación de biofilms bacterianos, capas invisibles donde los microorganismos se adhieren y multiplican.

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El infectólogo añade que que las cafeteras combinan varios factores que favorecen la contaminación: calor, agua estancada y residuos orgánicos. Aunque el café caliente reduce parcialmente algunos riesgos microbiológicos, eso no elimina la necesidad de desinfectar correctamente el aparato.

Otra práctica habitual que puede resultar problemática es dejar agua en el depósito durante varios días. El agua acumulada, especialmente en ambientes cálidos, facilita el crecimiento de bacterias y moho. A ello se suma la presencia de restos minerales que terminan formando depósitos de cal, capaces de deteriorar tanto la higiene como el funcionamiento mecánico de la máquina.

Cómo limpiar y desinfectar la cafetera

Frente a este problema, Bassetti propone una solución sencilla y accesible que no requiere productos industriales costosos. “Una solución de agua y vinagre blanco”, cuya mezcla debe prepararse “con el 50 % de agua y el 50 % de vinagre blanco”.

El médico asegura que esta combinación no solo ayuda a eliminar los residuos minerales, sino también a desinfectar el interior del aparato. “El 50 % de agua y el 50 % de vinagre blanco permiten eliminar la cal, pero sobre todo matar las bacterias dentro de su máquina de café”.

Episodio: ¿El café hace mal?

El procedimiento suele consistir en llenar parcialmente el depósito con esta mezcla y hacer circular el líquido por el sistema interno de la cafetera, como si se preparara café. Después, es importante realizar varios enjuagues únicamente con agua para eliminar cualquier resto de vinagre y evitar alteraciones en el sabor.

Los especialistas aconsejan realizar este mantenimiento de forma periódica. La frecuencia dependerá del uso y del tipo de agua empleada, aunque en general se recomienda una limpieza profunda de la cafetera al menos una vez al mes. En zonas con agua muy dura, la acumulación de cal puede producirse con mayor rapidez.

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