El día más difícil para la reina Sofía: así afronta el primer cumpleaños de Irene de Grecia tras su muerte

La emérita afronta una fecha especialmente dolorosa marcada por la ausencia de su hermana pequeña, con la que convivió durante más de cuatro décadas en Zarzuela

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La reina Sofía e Irene de Grecia durante la entrega de los premios BMW de pintura en su XXXIX en el Teatro Real (José Ramón Hernando / Europa Press)
La reina Sofía e Irene de Grecia durante la entrega de los premios BMW de pintura en su XXXIX en el Teatro Real (José Ramón Hernando / Europa Press)

Este lunes 11 de mayo será un día inevitablemente complicado para la reina Sofía. Por primera vez en muchos años, la emérita afrontará el cumpleaños de Irene de Grecia sin ella a su lado. Una fecha cargada de simbolismo y emoción apenas cuatro meses después de su fallecimiento, ocurrido el pasado 15 de enero en el Palacio de la Zarzuela.

Irene de Grecia habría cumplido 84 años este lunes. Sin embargo, la jornada estará marcada por el enorme vacío que dejó su muerte en la familia y, especialmente, en la vida de la reina Sofía, con quien mantenía una relación estrechísima tanto a nivel personal como cotidiano. Durante más de cuarenta años compartieron residencia, rutinas y confidencias en Zarzuela, convirtiéndose en uno de los vínculos más sólidos y discretos de la familia real española.

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La reina Sofía e Irene de Grecia en una imagen de archivo. (Europa Press)
La reina Sofía e Irene de Grecia en una imagen de archivo. (Europa Press)

La muerte de Irene supuso un golpe muy duro para la madre de Felipe VI. La hermana pequeña de la emérita falleció a los 83 años tras un largo periodo marcado por un importante deterioro cognitivo que había obligado a reducir al mínimo sus apariciones públicas. De hecho, en los últimos meses, la reina Sofía llegó incluso a cancelar parte de su agenda oficial para permanecer junto a ella durante el agravamiento de su estado de salud.

Una relación inseparable dentro y fuera de Zarzuela

Aunque siempre mantuvo un perfil muy discreto, Irene de Grecia fue una figura fundamental en la vida de la reina Sofía. La princesa se instaló definitivamente en España en 1981, tras la muerte de su madre, la reina Federica, y desde entonces pasó a formar parte del día a día de Zarzuela.

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La princesa Irene de Grecia ha sido enterrada en Tatoi, Atenas, en el mismo cementerio en el que reposan los restos mortales de sus padres, los reyes Pablo I y Federica, y de su hermano, el rey Constantino II

A lo largo de los años, ambas se dejaron ver juntas en innumerables actos oficiales, vacaciones familiares en Marivent y citas privadas. Irene acompañó a la reina Sofía en algunos de los momentos más importantes, y también más complicados, de su vida. Siempre alejada del foco mediático, acabó convirtiéndose en una de sus mayores confidentes y apoyos emocionales.

Dentro del entorno familiar era conocida cariñosamente como “tía Pecu” y mantenía una relación especialmente cercana con varios de sus sobrinos y sobrinos nietos. Su carácter reservado, su pasión por la música y su implicación en causas solidarias hicieron de ella una figura muy querida tanto dentro como fuera de la familia real.

La despedida celebrada en enero en Madrid y posteriormente en Atenas estuvo marcada por la emoción de todos sus familiares. La reina Sofía se mostró especialmente afectada durante el funeral celebrado en la Catedral Metropolitana de Atenas, donde incluso se la pudo ver muy emocionada junto al féretro de su hermana.

La reina Sofía y su hermana Irene salen del Auditorio Nacional. (Europa Press)
La reina Sofía y su hermana Irene salen del Auditorio Nacional. (Europa Press)

El enorme vacío que dejó Irene de Grecia

El paso de los meses no ha hecho desaparecer el impacto de la pérdida. Aunque la reina Sofía ha retomado poco a poco parte de sus compromisos institucionales, distintas apariciones públicas han dejado entrever que sigue atravesando un momento especialmente delicado a nivel personal.

No resulta extraño teniendo en cuenta la estrechísima relación que ambas mantenían. Irene de Grecia nunca se casó ni tuvo hijos y gran parte de su vida transcurrió junto a su hermana mayor. Compartían aficiones, amistades, viajes y una rutina muy consolidada dentro de Zarzuela.

La princesa Irene junto a su hermana, la reina Sofía, en una imagen de archivo. (Casa Real)
La princesa Irene junto a su hermana, la reina Sofía, en una imagen de archivo. (Casa Real)

Por eso, este 11 de mayo tendrá inevitablemente un significado especial para la emérita. El primer cumpleaños de Irene de Grecia tras su muerte vuelve a poner el foco en una ausencia que sigue muy presente dentro de la familia.

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