Esto es lo que le pasa a tu cerebro si dejas de usar el móvil durante una semana, según un médico

La mente está acostumbrada a recibir estímulos constantes cada pocos segundos, lo que dificulta la adaptación al silencio y la falta de notificaciones

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Beneficios físicos y emocionales de dejar el móvil. (EFE/Mariscal)
Beneficios físicos y emocionales de dejar el móvil. (EFE/Mariscal)

El doctor Alexandre Olmos, conocido en TikTok como @dr.alexandreolmos, ha captado la atención al abordar qué sucede en el cerebro tras dejar de usar el móvil durante una semana. Su video se centra en describir con precisión los efectos concretos que experimenta una persona al desconectarse del teléfono móvil por siete días consecutivos. La explicación, dirigida a una audiencia general, combina lenguaje sencillo con conceptos neurobiológicos actuales.

La información surge directamente de uno de los videos más comentados del perfil de Olmos, donde el médico expone de manera didáctica cada fase de este proceso de abstinencia digital. Destaca que la mayoría de las personas tocan su móvil más de ciento cincuenta veces al día, lo que implica una exposición continua a estímulos artificiales que afectan el sistema de recompensa cerebral. Según el especialista, cada notificación y cada vez que se desbloquea el dispositivo genera un pequeño golpe de dopamina, sustancia implicada en la sensación de placer y recompensa.

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El video de @dr.alexandreolmos plantea una pregunta directa: ¿qué ocurre realmente cuando se interrumpe este ciclo? El médico responde detallando los cambios físicos y emocionales que atraviesa el cerebro, desde la ansiedad y el aburrimiento inicial hasta la reaparición de la creatividad y el bienestar emocional. Todo el análisis se basa en observaciones clínicas y conocimientos recientes sobre la neuroplasticidad y la epigenética.

Cambios en el cerebro durante los primeros días sin móvil

Durante el primer y segundo día sin móvil, la mayoría de las personas experimenta ansiedad y una búsqueda instintiva del dispositivo, incluso sin motivos concretos. El doctor Olmos explica que el cerebro está acostumbrado a recibir estímulos constantes cada pocos segundos, lo que dificulta la adaptación al silencio y la falta de notificaciones.

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En esta etapa inicial, la concentración se ve afectada y es común sentir incomodidad ante la ausencia de distracciones digitales. El sistema de recompensa cerebral, acostumbrado a los golpes artificiales de dopamina, entra en un periodo de abstinencia donde el cuerpo y la mente reclaman el estímulo habitual. Para muchos, esto se traduce en una sensación de vacío y dificultad para mantener la atención en tareas simples.

Entre el tercer y cuarto día, se produce un cambio relevante. Según la experiencia clínica compartida por Olmos, las personas comienzan a mantener conversaciones sin interrupciones y logran leer textos extensos, superando la barrera de la dispersión típica de la era digital. El cerebro, al dejar de recibir impactos de dopamina cada pocos segundos, empieza a recuperar su capacidad de concentración y atención sostenida.

Beneficios a partir del quinto día y explicación biológica

A partir del quinto día, el panorama cambia de forma notoria. El aburrimiento, lejos de percibirse como algo negativo, activa redes neuronales que permanecían inactivas durante periodos de uso intensivo del móvil. El médico señala que este aburrimiento saludable es la puerta de entrada para que la creatividad vuelva a surgir y las ideas empiecen a fluir con mayor naturalidad.

Joven de Generación Z con camiseta verde sentado en un sofá, mirando su teléfono móvil. Tiene los pies apoyados en una mesa con una bebida y restos de comida
Cómo desprenderte de los malos hábitos y tener un aburrimiento saludable. (Imagen ilustrativa IA Infobae)

La mejora no solo es cognitiva: la memoria se fortalece y la estabilidad emocional se incrementa. El propio Olmos lo explica de manera sencilla: el cerebro, tras varios días sin estímulos digitales constantes, resetea su umbral de dopamina. Esto significa que actividades sencillas como pasear, cocinar o mantener una conversación tranquila vuelven a generar placer real, sin necesidad de recurrir a la gratificación rápida del móvil.

Desde una perspectiva biológica, el video menciona que la reducción del estrés digital puede activar genes vinculados a la neuroplasticidad y la reparación cerebral. Este dato, respaldado por los avances en epigenética, sugiere que el descanso digital no solo afecta la mente en el corto plazo, sino que puede inducir cambios positivos a nivel molecular y genético. Olmos finaliza su explicación invitando a quienes deseen más información sobre cómo reducir la exposición a la radiación electromagnética de los dispositivos a contactar con él a través de su perfil, donde ofrece consejos prácticos y documentos específicos sobre el tema.

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