Federico y Mary de Dinamarca inauguran el verano en Fredensborg con una recepción festiva y guiños de cercanía familiar

La pareja real retoma su tradición estival en Selandia entre aplausos, música y un estilismo primaveral de la reina, marcado por la ausencia temporal de sus hijos

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Los reyes Mary y Federico de Dinamarca en  Fredensborg. (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard via REUTERS)
Los reyes Mary y Federico de Dinamarca en Fredensborg. (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard via REUTERS)

El rey Federico X y la Mary de Dinamarca han retomado una de sus tradiciones más emblemáticas con su traslado anual al palacio de Fredensborg, residencia de verano de la familia real danesa situada al noreste de la isla de Selandia.

La llegada, que tuvo lugar este lunes, estuvo marcada por un ambiente festivo y cercano, con decenas de ciudadanos congregados frente al edificio para poder ver de cerca a la familia real y dar la bienvenida a sus miembros en una jornada que ya es tradición simboliza el inicio de la temporada estival para la casa real.

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Y mienras que los reyes han sido el foco de todas las miradas en Fredensborg, al otro lado del mundo, en Washington, la protagonista era la princesa Athena, hija de los príncipes Joaquín y Marie, que celebró su confirmación. Lo hizo en una ceremonia íntima celebrada en la capital de Estados Unidos, donde la familia reside por los compromisos laborales del príncipe.

Los reyes de Dinamarca en el Palacio de Fredensborg. (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard via REUTERS)
Los reyes de Dinamarca en el Palacio de Fredensborg. (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard via REUTERS)

Ya en Fredensborg, Federico y Mary fueron recibidos por el alcalde del municipio en un acto que combinó tradición y cercanía. Aplausos, música y un ambiente relajado marcaron el inicio de una estancia que se prolongará hasta septiembre, coincidiendo con los meses más cálidos del año. Este traslado no solo responde a una costumbre histórica, sino que también ofrece a los monarcas un entorno más distendido para compaginar sus obligaciones oficiales con momentos de descanso.

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Uno de los detalles más comentados de la jornada fue la presencia de Coco, la mascota más joven de la familia. A diferencia del año pasado, cuando la perra Glace acompañó a los reyes, en esta ocasión fue Coco quien acaparó parte del protagonismo. El animal, que no pudo asistir en anteriores ocasiones por su corta edad, se mostró especialmente enérgico, adelantándose incluso a sus dueños en su entrada al recinto, en una escena que despertó sonrisas entre los presentes.

Los reyes de Dinamarca con su perro Coco. (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard via REUTERS)
Los reyes de Dinamarca con su perro Coco. (Ritzau Scanpix/Ida Marie Odgaard via REUTERS)

Un recibimiento marcado por looks cómodos

La reina Mary volvió a consolidarse como referente de estilo con un look plenamente primaveral, cuidadosamente elegido para la ocasión. Apostó por una chaqueta de la firma Emy, confeccionada en gamuza de cabra y con un diseño ligeramente cropped, adornada con botones de cuerno y bolsillos frontales. La combinó con una camiseta blanca básica y unos pantalones de lino azul marino de la firma Reiss, de tiro alto y pernera ancha, que destacaban por un discreto ribete en zigzag en tono marrón. El conjunto, equilibrado y elegante, reflejaba a la perfección la transición hacia los meses más cálidos.

Estos son los miembros de la familia real de Dinamarca

Más allá del tono festivo, el acto tuvo también un matiz emotivo. Durante su intervención, el alcalde hizo referencia a los mellizos Vincent y Josephine, hijos de los reyes, quienes recientemente celebraron su confirmación. Este recuerdo provocó una sonrisa en la reina, que evidenció tanto el orgullo como la ausencia momentánea de sus hijos en el evento. No obstante, todo apunta a que la familia se reunirá en las próximas semanas para disfrutar del verano en Fredensborg, retomando así la imagen de unidad que caracteriza a la monarquía danesa.

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