Este es el motivo por el que algunos perros tienen barba y otros no, según un estudio

Durante décadas se pensó que el pelaje facial de los canes dependía solo de la raza, pero recientes hallazgos han rebatido esta idea

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Perro enérgico, perro afectuoso, perro protector, raza peluda, perro obediente, perro social, características distintivas - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un Collie Barbudo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Algunos perros lucen una barba espesa y característica, mientras que otros presentan el hocico completamente despejado. La explicación a esta diferencia visible, que ha despertado la curiosidad de propietarios y expertos, se encuentra en la genética. Un reciente análisis de las variantes genéticas responsables de los distintos tipos de pelaje en los perros ha permitido descifrar las claves detrás de este rasgo, desmintiendo mitos muy extendidos acerca de su origen y utilidad.

Así, la presencia de barba en algunos perros se debe, principalmente, a una variante dominante del gen RSPO2, responsable de que el pelo crezca más largo y áspero en el hocico y las cejas. Este rasgo puede aparecer independientemente de la raza cuando se produce la combinación genética adecuada. Por tanto, el aspecto externo de un perro, con o sin barba, no depende exclusivamente de la raza ni de su pureza, sino del fenotipo, la expresión visible de los genes del animal. Dos perros sin relación genética cercana pueden compartir barba, mientras que miembros de la misma raza muestran diferencias notables si sus combinaciones genéticas no son idénticas. Este hecho desmonta la creencia de que la barba tiene una relación directa con el linaje y muestra que el rasgo puede aparecer tanto en perros de raza como en mestizos.

No obstante, el gen RSPO2 no actúa de manera aislada. Otros genes relevantes intervienen en la diversidad del pelaje: el FGF5 determina la longitud general del pelo, y sus mutaciones recesivas explican que algunos perros tengan mantos especialmente largos; y el gen KRT71 está relacionado con la formación de pelo rizado, alterando la textura. La combinación de estas variantes determina la apariencia final del pelaje, por lo que es posible encontrar animales con barba incluso fuera de las razas tradicionalmente asociadas a este rasgo.

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Utilidad de la barba en los perros

Durante el último siglo, la enorme diversidad de formas y apariencias de los perros se ha atribuido principalmente a la selección humana. Muchos de los perros con barba descienden de líneas seleccionadas para trabajos en exteriores, como los terriers y otras razas de trabajo. Este tipo de pelaje más largo y áspero, que rodea el hocico y las cejas, proporciona protección ante la vegetación, ayuda a repeler la suciedad y resguarda la piel frente a arañazos originados por ramas o matorrales. La barba canina cumple funciones prácticas derivadas de la cría y selección para tareas concretas. Animales que debían introducirse en madrigueras, rastrear presas o protegerse de la vegetación necesitaban pelajes faciales largos y ásperos, que les brindaran ventajas en entornos adversos.

Por otro lado, frecuentemente se compara la barba de los perros con la de los humanos, especialmente en cuestiones de higiene. Pero las barbas de los perros son más limpias que las de los hombres. Según una investigación de la Universidad Médica Paracelsus de Salzburgo y la Clínica Hirslanden Santa Ana, que analizó muestras de 18 hombres con barba y 30 perros de diferentes razas, todas las barbas humanas analizadas presentaban altas cantidades de bacterias, en mayor medida que las de los animales.

Según los investigadores, “los hombres con barba albergan una carga significativamente mayor de microbios y más cepas patógenas para humanos que los perros”. El estudio también concluye que los aparatos usados por perros para exámenes clínicos presentaban una contaminación bacteriana menor tras la limpieza rutinaria que los empleados en humanos.