Estrés o miedo a cometer errores, el impacto psicológico de la declaración de la Renta: “Me da un poco de angustia desde que el año pasado me salió a pagar”

La incertidumbre con respecto a si saldrá a pagar o a devolver, las dudas durante el proceso y la pereza son sentimientos habituales en la presentación de la declaración de la Renta

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La campaña de la declaración de la Renta para el ejercicio de 2025 arranca el próximo 8 de abril.

Este miércoles 8 de abril comienza el periodo para presentar la declaración de la Renta a través de Internet, un plazo que se cerrará el próximo 30 de junio. El proceso —sencillo para algunos, tedioso para otros—, está cargado de dudas para muchas personas, incluso para quienes ya se han enfrentado a él en múltiples ocasiones.

A las preguntas habituales con respecto a cómo debe presentarse correctamente la declaración de la Renta se suma la incertidumbre con respecto a si el resultado será a pagar o a devolver, algo que para muchas familias puede suponer una gran diferencia en la economía de su hogar.

Expertos en salud mental destacan que este procedimiento puede tener un impacto a nivel emocional y psicológico, especialmente cuando no se comprenden del todo los detalles a nivel financiero. Joyce Marter, psicoterapeuta, oradora y emprendedora especializada en la psicología del dinero, explica que la preocupación constante por la declaración de impuestos “puede aumentar el estrés, provocando dolores de cabeza e insomnio”.

En este sentido, se aglutinan dos consecuencias: por un lado, la ansiedad por realizar el proceso en sí de forma correcta; por otro lado, la preocupación por el resultado. Ambas provocan que, cada año, cuando se acerca la fecha de presentación de la declaración de la Renta, el estrés y la angustia vuelvan a aparecer.

Un chico y una chica preocupados sentados a la mesa de la cocina mientras revisan varios papeles
A la hora de hacer la Declaración de la Renta, muchas personas experimentan angustia, estrés, miedo o pereza. (Freepik)

Desorientación y temor a hacer mal el proceso

Lourdes, de 36 años, reconoce que el sentimiento principal que le aborda antes y durante la presentación de la declaración de la Renta es el miedo: “Creo que voy a hacerlo mal, aunque el proceso sea sencillo. Miro todo mucho por si acaso me confundo”. Este temor no es poco habitual, ya que son muchas las personas preocupadas por cometer algún error que les acarree algún tipo de sanción.

Otra de las preocupaciones más habituales es la desorientación. Desde Laborai, startup española de asesoramiento fiscal y financiero, señalan que está presente en el 58 % de los casos que han analizado: “La emoción más extendida es la sensación de no tener toda la información”, explican. “La mayoría de los contribuyentes intuye que podría optimizar su declaración, pero no sabe cómo hacerlo ni qué deducciones aplicar”.

Esto, aunque en muchos casos, como el de Lourdes, puede provocar que se revise con lupa cada uno de los detalles del borrador, también puede provocar el efecto contrario: una actitud pasiva que lleve a aceptarlo sin revisarlo en profundidad, lo que desde Laborai señalan que puede repercutir en las deducciones. “El problema no es que la gente sea descuidada. El problema es que el sistema es opaco por diseño”.

El desconocimiento con respecto a la presentación de la declaración de la Renta es especialmente delicado cuando se producen cambios vitales que deben quedar reflejados, como tener un hijo, mudarse, separarse o empezar a alquilar una vivienda. “Los contribuyentes se enfrentan a una normativa compleja sin acompañamiento, lo que incrementa la sensación de descontrol”.

Una empleada trabaja en una oficina de la Agencia Tributaria. (Marta Fernández/Europa Press)
Una empleada trabaja en una oficina de la Agencia Tributaria. (Marta Fernández/Europa Press)

No siempre es el miedo o la desorientación las emociones que predominan durante el proceso de la declaración de la Renta. “Es un trámite que me da pereza”, reconoce María a este medio. Así, puede llevar a la evitación y a la procrastinación de este procedimiento necesario: “Esperar hasta el último minuto generará estrés adicional y aumentará la probabilidad de cometer errores”, señala Marter.

Incertidumbre y preocupación por si sale a pagar

Una vez revisado y completado el borrador, el sistema muestra si la declaración resulta a pagar o a devolver. En este punto, se abre un nuevo frente de preocupación para muchas personas: la incertidumbre. Esto es precisamente lo que le ocurre a Lydia.

Según explica a Infobae, la declaración de la Renta “nunca me había dado ansiedad”. Sin embargo, desde que el año pasado le salió a pagar 100 euros, reconoce que le da “un poco de angustia” por si esto se repite. “Eran solo 100 euros, pero es bastante si tenemos en cuenta mi sueldo”. El año anterior, al no llegar al mínimo de ingresos, decidió no presentarla; sin embargo, este cree que sí lo superará, por lo que se enfrenta al procedimiento con cierta preocupación.

El estrés financiero, el sentimiento de angustia y la percepción de injusticia, que son consecuencias habituales en muchas personas cuando deben presentar la declaración de la Renta, se acrecientan aún más en algunas situaciones, como es el caso de los autónomos o quienes, por ejemplo, tienen dos pagadores.

Dos personas son atendidas en las oficinas de la Agencia Tributaria para presentar la declaración de la renta (Carlos Luján/Europa Press)
Dos personas son atendidas en las oficinas de la Agencia Tributaria para presentar la declaración de la renta (Carlos Luján/Europa Press)

El impacto sobre el bienestar emocional es mayor en un contexto actual marcado por la precariedad económica, el encarecimiento del coste de vida y la incertidumbre con respecto a los precios de la vivienda. Así, es frecuente experimentar inquietud si se comprueba que el proceso para presentar la declaración es más difícil de lo que se esperaba o que se debe pagar más de lo que se había previsto inicialmente.

Plazos para rellenar y enviar el borrador

La Agencia Tributaria (AEAT) ofrece varias vías para la presentación de la declaración de la Renta, desde el acceso online hasta la asistencia telefónica y presencial, siempre con la posibilidad de poder revisar y modificar los datos antes de enviar la declaración definitiva.

En cuanto a los plazos, la campaña de Renta 2025 (que se presenta en 2026) tiene las siguientes fechas: desde este 8 de abril al 30 de junio de 2026 se puede presentar la declaración por Internet. La confección telefónica estará disponible del 6 de mayo al 30 de junio, con cita previa desde el 29 de abril. Por su parte, la atención presencial en oficinas comenzará el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de junio, con cita previa desde el 29 de mayo. Cumplir con estos plazos es clave para evitar sanciones y asegurar que la declaración se procesa correctamente.

Una vez revisado y completado el borrador, el sistema muestra si la declaración resulta a pagar o a devolver. El contribuyente puede ajustar cifras o añadir deducciones que falten antes de confirmar el envío. Finalmente, la declaración se puede presentar online o imprimir para entregarla en oficina, conservando siempre el resguardo como comprobante.