Los supermercados, molestos por la cantidad de absentismo y bajas médicas de la Generación Z: “Todos intuimos que puede haber un porcentaje de fraude”

Las prestaciones económicas de la Seguridad Social gestionadas por mutuas han supuesto 656 millones de euros (56% del gasto), mientras que el coste directo para las empresas del sector se ha situado en 524 millones de euros (44%), según un informe

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Mercadona
Establecimiento de Mercadona.

Las ausencias laborales se han convertido en una de las principales preocupaciones de los empresarios. 2025 cerró con la mayor cifra de absentismo jamás registrada: una tasa del 7,1% que se traduce en que cerca de 1,6 millones de personas no acuden a su puesto diariamente, según un informe de Randstad Y esto al final cuesta dinero, por un lado a la Seguridad Social y por el otro a las propias empresas. Este martes la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) han presentado un informe en el que indican que el coste de las bajas laborales por contingencias comunes en los supermercados en España alcanzó el año pasado su máximo histórico: 1.180 millones de euros, con un aumento del 13% respecto al año anterior y del 155% en comparación con 2018.

Si desgranamos los datos, las prestaciones económicas de la Seguridad Social gestionadas por mutuas han supuesto 656 millones de euros (56% del gasto), mientras que el coste directo para las empresas del sector se ha situado en 524 millones de euros (44%). Para Ignacio García Magarzo, director general de Asedas, este fenómeno ha adquirido una “dimensión importante” en los últimos años y representa un “grave problema social” que ha alcanzado un carácter “anormal”, según declaraciones recogidas por Europa Press. García Magarzo ha advertido en el análisis presentado por Asedas y AMAT que “el absentismo es una pandemia silenciosa, dañina para el modelo de negocio de los supermercados”. “No somos de los sectores más perjudicados, pero estamos gravemente afectados y como sociedad no nos lo podemos permitir”, ha añadido.

“El absentismo es una pandemia silenciosa, dañina para el modelo de negocio de los supermercados”

El informe detalla que en 2025 se han registrado 386.687 bajas por enfermedad o accidente no laboral en la distribución alimentaria entre la población protegida por mutuas, lo que supone un incremento del 9% respecto a 2024 y del 67% desde 2018. De estos trabajadores, solo el 6% ha concentrado el 49% de los procesos de baja. Esta incidencia supera la media nacional en dos puntos porcentuales, ya que en el conjunto de la población protegida por mutuas se han recogido 6,3 millones de procesos y un aumento del 7 % interanual. Según el análisis conjunto de Asedas y AMAT, las bajas afectan especialmente a los trabajadores jóvenes y consolidan patrones de absentismo que se agravan con el tiempo.

Los trabajadores de 16 a 35 años, los que más faltan

La incidencia varía según la edad. El grupo de trabajadores de 16 a 35 años (la mayoría de ellos forman parte de la Generación Z) ha acumulado en 2025 una incidencia media mensual de 50,66 procesos por cada 1.000 empleados, lo que representa un aumento del 152% respecto a 2018. García Magarzo ha expresado su inquietud por este comportamiento. “Las personas más jóvenes tienen más bajas que los de más edad y todos intuimos que puede haber un porcentaje de fraude. El nuestro es un sector joven y nos preocupa que año tras año se den estas circunstancias, que se ha consolidado”, ha sentenciado.

Un supermercado de Lild, en Londres. (REUTERS/Maja Smiejkowska)
Un supermercado de Lild, en Londres. (REUTERS/Maja Smiejkowska)

Por el contrario, en los trabajadores mayores de 55 años la incidencia ha descendido un 32% en el mismo periodo y se sitúa en 25,85 procesos al mes. No obstante, la duración media de las bajas aumenta con la edad: 97 días para mayores de 55 años (un 0,34 % más que en 2024), 56 días para los empleados de 36 a 55 años y 24 días para los más jóvenes. El informe señala que los lunes concentran el 22% de las bajas y los viernes el 16%, reduciéndose al 10% en los fines de semana para la población cubierta por mutuas.

No solo es culpa de los empleados: la burocracia frena

Entre los factores que influyen en el incremento y duración de las bajas, el informe menciona el “laberinto burocrático” en la gestión de los procesos, la falta de médicos en atención primaria y la escasez de inspectores médicos en la Seguridad Social, así como el aumento de las listas de espera en la sanidad pública.

Destaca la diferencia en la duración de las bajas según el profesional que las atienda. Las patologías traumatológicas tratadas en los servicios públicos de salud en el ámbito de la distribución alimentaria han registrado una media de 82 días de incapacidad, mientras que cuando la atención ha estado a cargo de mutuas, la media ha sido de 45 días. El director gerente de AMAT, Pedro Pablo Sanz, ha asegurado que “los trabajadores podrían recuperar su salud 37 días antes” si fueran asistidos por mutuas, lo que supondría “un ahorro de 212 millones de euros en la distribución alimentaria y más de 3.500 millones de euros en España”.

El sector propone que las mutuas dispongan de mayor capacidad de intervención, especialmente en procesos traumatológicos y musculoesqueléticos, mediante la formalización de convenios entre mutuas y comunidades autónomas para agilizar la reincorporación laboral y reducir las demoras.

Combatir el fraude

Josep Antoni Duran i Lleida, presidente de Asedas, ha calificado la situación como “preocupante” y ha insistido en la necesidad de buscar “soluciones colaborativas” entre todos los actores implicados. “Estamos ante un gran problema, sea la etiqueta que sea, hay que solucionarlo, porque las cifras no bajan y se agrava la situación. Hablamos de una realidad que existe y que tiene dos partes distintas, el del jeta y profesional del absentismo y los que tienen otro tipo de solución, por eso necesitamos la colaboración de todos para encontrar una solución”, ha afirmado, según declaraciones recogidas por Europa Press.

Supermercado de DIA en España. (Europa Press)
Supermercado de DIA en España. (Europa Press)

El presidente de Asedas ha solicitado al Gobierno avanzar en la búsqueda de soluciones e incorporar activamente a las mutuas en la gestión sanitaria y laboral del absentismo, en colaboración con las comunidades autónomas, con el objetivo de mitigar el impacto económico y social de estas ausencias. Duran i Lleida ha destacado también que “el que cumple con sus obligaciones se da cuenta de que en su entorno se encuentra con colegas que no acuden a su puesto de trabajo”.

Por su parte, Borja Suárez Corujo, secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, ha coincidido en la urgencia de luchar contra el fraude en las bajas laborales y ha recalcado que “el fraude hay que combatirlo”. “es un “problema complejo que exige una respuesta en el ámbito sanitario, por lo que es imprescindible una mayor implicación de los servicios públicos de salud”, ha insistido. Suárez ha reiterado el “compromiso” del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en impulsar la colaboración entre mutuas y comunidades autónomas ante el aumento de costes y el desafío de frenar el absentismo en el sector.