La UE tiene su ‘artículo 5 de la OTAN’ que podría invocar ante un ataque de Rusia pero deja en manos de cada país la decisión de brindar ayuda militar

El apartado 42.7 del Tratado de la UE incluye una cláusula de “asistencia” pero sin concretar cómo debe ser la colaboración

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Obús M-109 del Ejército de Tierra español desplegado en Letonia bajo bandera de la OTAN (EMAD)
Obús M-109 del Ejército de Tierra español desplegado en Letonia bajo bandera de la OTAN (EMAD)

La posibilidad de un ataque ruso a un país de la Unión Europea preocupa en Bruselas. Los países bálticos lo ven una amenaza cada vez más cercana. Las incursiones de drones procedentes de Rusia o Bielorrusia se extienden entre Letonia o Lituania. Incluso globos cargados de contrabando han cruzado la frontera letona en los últimos meses. La presencia en la UE de países que no pertenecen a la OTAN y el distanciamiento generalizado con Donald Trump plantea la duda de cómo podría responder Europa a una ofensiva del Kremlin.

La OTAN, al ser una alianza de naturaleza militar, tiene muy presente las exigencias de sus miembros de cara a colaborar con el grupo. El artículo 5 establece que un ataque armado contra un país se considera una agresión contra todos. La UE tiene una cláusula que busca ser su propio ‘artículo 5′, pero su aplicación es más compleja. Se trata del apartado 42.7 del Tratado de la UE.

Este artículo establece que “si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros le deberán ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance”. De esta forma, obliga a colaborar pero no determina la forma. Tampoco existe un mecanismo automático de la Unión Europea que asigne recursos comunes, sino que la ayuda es bilateral, aunque puede coordinarse en el marco de la UE.

"Creo que las alianzas como la OTAN son valiosas por lo que no se dice, es decir, la confianza que las sustenta", defiende el presidente de Francia.

Aplicación del artículo 42.7

La cláusula del Tratado de Lisboa que forma el artículo 42.7 se aprobó en 2007 y entró en vigor en el año 2009. Al buscar un antecedente de la invocación de esta cláusula, solo encontramos un caso. La única vez que se invocó formalmente fue en noviembre de 2015, cuando Francia solicitó ayuda a los Estados miembros tras los atentados de París. En los últimos meses, la amenaza rusa ha provocado que se reactive el debate sobre su posible uso.

En un supuesto escenario de un ataque ruso, o de otra potencia, a un país miembro, en primer lugar la UE convocaría un consejo extraordinario para decidir su respuesta conjunta. Independientemente de lo acordado o no en este encuentro, los Estados están obligados por este artículo a brindar su ayuda, aunque puedan decidir la forma de hacerlo y no tenga que ser de manera militar.

Donald Trump expresa su descontento con España, criticando su liderazgo y su contribución a la OTAN. El presidente amenaza con tomar medidas drásticas, como la ruptura de todos los tratos comerciales.

Dudas sobre la claúsula

En el inicio de 2026, tras las tensiones por las intenciones de Donald Trump de tomar Groenlandia por la fuerza, Ursula von der Leyen no descartó la aplicación del artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea. Aunque mostró cautela al responder sobre este mecanismo de defensa colectiva, insistió en que Groenlandia contaba con el respaldo europeo en hechos y no solo en palabras.

Persistían dudas legales en Bruselas, ya que Groenlandia no pertenece formalmente a la UE, aunque sí al Reino de Dinamarca. El comisario de Defensa, Andrius Kubilius, subrayó que la decisión dependería de la postura danesa, mientras aumentaban las demandas en el Parlamento Europeo para clarificar el alcance y la aplicación de esta cláusula ante potenciales agresiones. El comisario lleva meses hablando de la necesidad de clarificar y reforzar el artículo.