España es “uno de los países más importantes del mundo” para el estudio de este dinosauiro: un linaje único en la costa este

El análisis de fósiles y huellas en yacimientos de Teruel y Valencia demuestra la hegemonía de este dinosaurio acorazado

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Un estegosaurios. (Europa Press)
Un estegosaurios. (Europa Press)

España consolida su posición como uno de los grandes referentes internacionales en el estudio de los estegosaurios a partir de una investigación conjunta de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y el Museo Paleontológico de Alpuente, publicada en la revista científica Palaeontologia Electronica. El trabajo, liderado por Sergio Sánchez Fenollosa, junto a Alberto Cobos y Maite Suñer, integra el análisis de nuevos fósiles y la revisión de materiales históricos provenientes de yacimientos de Teruel (El Castellar, Jabaloyas, Monteagudo del Castillo, Mora de Rubielos y Riodeva) y de Valencia, especialmente Alpuente.

Estos restos pertenecen a la Formación Villar del Arzobispo y datan del Jurásico Superior, hace entre 150 y 145 millones de años, periodo en el que la región estaba dominada por ecosistemas costeros.

Según la investigación, todos los estegosaurios identificados en el este de la Península Ibérica forman parte de un mismo linaje. “El registro estegosauriano está compuesto exclusivamente por dacentrurinos, que exhiben una alta homogeneidad morfológica. Cuatro ejemplares pueden atribuirse a Dacentrurus armatus, sin evidencia de especies adicionales ni de estegosaurinos”, explican los autores. El resto del material se clasifica en niveles superiores como Stegosauria o Dacentrurinae. Esta homogeneidad contrasta con otros territorios donde aparecen estas especies. “Hasta la fecha, el linaje de los dacentrurinos es el único identificado”, subrayó Sánchez Fenollosa.

El estudio concluye que la ausencia de estegosaurinos no es aleatoria, sino el resultado de factores ecológicos y tafonómicos. “La ausencia de estegosaurinos probablemente refleja preferencias ecológicas por biotopos interiores, junto con un sesgo de fosilización”, señalan los autores. Por el contrario, los dacentrurinos estaban plenamente adaptados a los ambientes costeros del este ibérico, donde llegaron a ser dominantes. “La abundancia de Dacentrurus armatus sugiere que estos animales estaban firmemente establecidos en los ecosistemas costeros del Jurásico Superior”.

Vista exterior de una gran estatua de dinosaurio gris con placas en el lomo, de pie sobre grava frente al edificio moderno del Quarry Visitor Center
Estatua de un estegosaurios. (National Park Service)

Huellas, fósiles y vida en grupo

El registro fósil del este ibérico no se limita a huesos. Las huellas fósiles, en particular las atribuidas al icnogénero Deltapodus ibericus, refuerzan la interpretación ecológica, has destacado desde el equipo. Estas evidencias apuntan a que los rastros pertenecen mayoritariamente a Dacentrurus y sugieren comportamientos gregarios. Los investigadores han identificado en algunos yacimientos patrones de desplazamiento en grupo, lo que abre nuevas perspectivas sobre la vida social de estos dinosaurios.

Apex estegosaurios
Apex tiene un fémur de 45 pulgadas y 247 elementos óseos fósiles, que han sido montados en una pose de ataque agresiva. (Matthew Sherman/Sotheby's)

Actualización de materiales

Uno de los pilares del trabajo es la revisión de materiales históricos, algunos descubiertos a finales del siglo XX y repartidos en diversas instituciones. “Hemos estudiado de nuevo el material clásico de Los Serranos, lo que ha permitido reinterpretar fósiles y confirmar hipótesis previas”, señaló Suñer. Este proceso ha permitido corregir errores de clasificación y fortalecer el marco taxonómico del grupo.

La huella corresponde a un Estegosaurio (Foto Museo de Paleontología FCEFN)
La huella corresponde a un Estegosaurio (Foto Museo de Paleontología FCEFN)

El este ibérico, clave paleontológica del mundo

La combinación de abundancia, calidad de conservación y diversidad de restos, tanto osteológicos como icnológicos, sitúa al este de la Península Ibérica como un enclave único para la paleontología. “La excepcional abundancia y conservación del registro fósil sitúa a España como uno de los países más importantes del mundo para el estudio de los estegosaurios”, destacó Cobos. Del mismo modo, los autores subrayan el valor global de la región: “La riqueza y buena preservación de los registros convierten a la Península Ibérica oriental en una de las regiones más importantes del mundo para el estudio de estos dinosaurios”.

Un equipo internacional liderado por el científico Ignacio Díaz de la Universidad de Cantabria ha utilizado tecnología 3D para analizar huellas de dinosaurios en La Rioja. El estudio no solo determina la velocidad de estos animales, sino también la dinámica de su carrera hace 120 millones de años.

Teruel y Valencia, un laboratorio natural

El análisis comparativo con otros registros europeos revela una baja diversidad morfológica de los dacentrurinos. “La baja disparidad morfológica sugiere que la especiación alopátrica fue limitada”, indican los autores. Este dato apunta a una notable conectividad entre las poblaciones europeas durante el Jurásico Superior, posiblemente favorecida por condiciones ambientales similares y corredores faunísticos intermitentes.

La investigación dibuja un escenario claro: los ecosistemas costeros del este ibérico estuvieron dominados por un único linaje de estegosaurios, con Dacentrurus armatus como protagonista. La riqueza fósil de yacimientos como los de Teruel y Valencia convierte a esta región en un laboratorio natural clave para comprender la evolución, la ecología y el comportamiento de estos dinosaurios acorazados.