Su sueño era ser futbolista, pero una lesión en la pierna destapó un cáncer raro y agresivo que cambió su vida: la historia de Johan

Su hermana ha creado una página para poder donar y cubrir todos los gastos del tratamiento

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Johan y su hermana Nicole, creadora del GoFundMe. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)
Johan y su hermana Nicole, creadora del GoFundMe. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)

A los 28 años, Johan vio cómo su mundo cambiaba de manera radical. Lo que comenzó como una fractura inesperada en la pierna derecha derivó en un diagnóstico devastador: osteosarcoma de alto grado, un cáncer óseo poco frecuente y muy agresivo. La lesión inicial lo llevó a una cirugía de emergencia en el extranjero, que por sí sola ha generado más de 18.700 euros en deudas médicas para la familia.

Por ello, su hermana Nicole Aleshchenko abrió una campaña en GoFundMe para cubrir los gastos que no hacía el seguro: consultas con especialistas, tratamientos fuera de Estados Unidos, preservación de fertilidad antes de la quimioterapia y, a largo plazo, la prótesis de la pierna. “Johan ahora enfrenta la pelea de su vida, no solo por su salud, sino también por su futuro”, escribió Nicole.

En el hospital es donde empezó todo. En el momento en el que el médico le confirmó el cáncer, Johan solo tenía una pregunta en la cabeza: ¿podría volver a jugar al fútbol? La respuesta fue tajante: “No”, o por lo menos no como antes. Ese fue el inicio de ocho meses de quimioterapia, más de 170 días de hospitalización y decisiones médicas que marcarían un antes y un después en la vida de Johan.

El sueño de Johan siempre ha sido ser futbolista. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)
El sueño de Johan siempre ha sido ser futbolista. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)

Los primeros dos meses

El 15 de junio de 2025, Johan compartiría su estado en la plataforma con todos aquellos que seguían su estado. Llevaba 10 días conectado a analgésicos las 24 horas y había perdido nueve kilos en una semana. “Las náuseas, el agotamiento y las llagas en la garganta me dificultaban comer, beber e incluso hablar”, explicaba.

El plan incluiría una cirugía mayor dos meses después y una hospitalización del 70% del tiempo durante los ocho meses que duraría la quimioterapia.

Johan en pleno tratamiento en el hospital. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)
Johan en pleno tratamiento en el hospital. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)

Día 48: un cuerpo en guerra

Prácticamente un mes después, tras 48 días ingresado, Johan reaparecería en el chat para relatar su tratamiento. Vómitos casi a diario, nutrición intravenosa y transfusiones de sangre y agotamiento extremo. “Sentía que mi cuerpo estaba en guerra y todo lo que podía hacer era resistir”, escribió.

Aun así, empezaban a aparecer signos de mejora. Los médicos pudieron desconectarlo progresivamente de la máquina que llevaba un tubo conectado al corazón, y comenzaba a recuperar las fuerzas y a comer algo más.

Johan en el hospital. (GoFundMe/Help Johan’s Fight with Cancer)
Johan en el hospital. (GoFundMe/Help Johan’s Fight with Cancer)

La decisión más difícil

En noviembre de 2025, el día 171 del tratamiento, Johan reveló un giro inesperado. El plan inicial era conservar la pierna, pero el tumor seguía siendo demasiado grande. “Mi cirujano dijo que me dejaría con una extremidad que no podría usar de manera significativa”.

Después de reflexionar, Johan optó por la rotacionplastia, una cirugía compleja que convierte el tobillo en rodilla para permitir el uso de una prótesis funcional. “Era la opción que me daba la mejor oportunidad de tener una vida real y funcional, no solo sobrevivir al cáncer, sino vivir después”, explicó.

Johan en proceso de recuperación. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)
Johan en proceso de recuperación. (Help Johan’s Fight with Cancer/GoFundMe)

En diciembre, con 18 de 20 sesiones completadas, Johan reflexionaba sobre la etapa posterior a la urgencia médica: “Cuando pasas meses solo tratando de sobrevivir, olvidas preguntarte qué viene después”.

El fútbol ha sido mucho más que un deporte. “Era cómo mantenía mi mente firme. Cómo me sentía yo mismo”. Y agregó: “Esta es la parte de la que los hombres no hablan lo suficiente. El ‘después’. El peso mental cuando la adrenalina se desvanece y el silencio se instala“.

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Vida nueva

El 15 de enero de 2026, Johan completó la quimioterapia y sus pruebas no mostraron rastro de la enfermedad en estado activo. Comenzó a trabajar con una prótesis básica, con la vista puesta en modelos avanzados, incluida una para correr una vez que el hueso termine de sanar.

“Ahora entro en la fase de recuperación y aprenderé a caminar con una prótesis, recuperando fuerzas y esforzándome por volver a la vida. Y, lo que es más importante, a vivirla plenamente... no solo a sobrevivir”, escribió.