La historia de Elena y la importancia del deporte en la lucha contra el cáncer infantil: “Por sus narices iba a llegar”

La Aceleradora del Hospital de La Paz permite a los niños con cáncer poder entrenar durante el tratamiento

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Elena, 14 años y paciente de cáncer. (Imagen cedida)
Elena, 14 años y paciente de cáncer. (Imagen cedida)

Cuando Elena cogió el balón después de meses sin tocar una canasta, el primer tiro se quedó a un metro del aro. Había perdido masa muscular, su cuerpo había cambiado, pero no la determinación. Y es que a veces el baloncesto, como el deporte en general, no se mide en puntos, sino en volver a levantar el brazo, en recuperar un gesto olvidado o comprobar simplemente que el cuerpo responde. “Por sus narices iba a llegar”, recuerda Javier Beirán, campeón del mundo con la selección en 2019, en conversación con Infobae. A los pocos intentos, Elena encestó.

La joven, de 14 años, está en tratamiento contra una leucemia y es una de las protagonistas de la campaña Goles y Canastas Contra el Cáncer Infantil, impulsada por la fundación Unoentrecienmil. Una iniciativa que moviliza a clubes de fútbol y baloncesto este 15 de febrero, Día Internacional del Cáncer Infantil, para convertir cada punto o cada gol en apoyo económico para la investigación.

Elena tuvo que dejar el colegio, su equipo de baloncesto e incluso el contacto con sus amigas. El tratamiento implicó aislamiento, defensas bajas y una rutina marcada por el hospital. Aun así, nunca dejó de verse como jugadora. “No me lo esperaba. Yo pensaba que no iba a encontrar momentos de felicidad durante este proceso, pero sí los he tenido”, confiesa a este diario. El deporte, aunque adaptado, sigue siendo una parte esencial de su día a día. “Yo soy más que el cáncer”, repite.

En la Aceleradora de ejercicio físico del Hospital La Paz, el movimiento forma parte del tratamiento. Allí, Elena no solo entrena cuando puede, y también comparte tiempo con otros niños y niñas en situaciones similares.

Elena entrenando durante su recuperación y tratamiento contra el cáncer. (Imagen cedida)
Elena entrenando durante su recuperación y tratamiento contra el cáncer. (Imagen cedida)

En ese entorno, Elena ha encontrado nuevas formas de expresarse o ayudar. Junto a su grupo, ha vendido pulseras hechas a mano y ha participado en la creación de camisetas con una pequeña máquina que consiguieron para el proyecto. Se ha convertido en “experta” en hacerse el nudo del pañuelo que cubre su cabeza y enseña a otras chicas a hacerlo. “Cómo saca de las cosas malas, cosas buenas”, reflexiona Beirán. “Cómo van encontrando siempre cosas para sentirse bien, para sentirse realizados, sabiendo que han tenido que dejar su vida cotidiana”, añade.

El deportista como “altavoz”

Javier Beirán se ha sumado este año como imagen y embajador de la campaña. Ya conocía la labor de la fundación y había llevado los cordones dorados, símbolo de la lucha contra el cáncer infantil, durante el Mundial de 2019. “Siempre he estado abierto a ayudar a cualquier asociación, fundación o colectivo que estuviera en mi mano, porque creo que darles visibilidad desde mi ventana, desde mi posición, es lo mínimo que puedo hacer”, explica.

Y este papel, para él, los asume con la máxima responsabilidad. “Al final somos un altavoz”, señala. La campaña propone que, durante una semana, los puntos anotados en baloncesto y los goles en fútbol se transformen en donaciones destinadas a la Aceleradora de investigación de Unoentrecienmil.

Javier Beirán, padrino de la campaña Unoentrecinemil. (Cedida)
Javier Beirán, padrino de la campaña Unoentrecinemil. (Cedida)

Para Beirán, el deporte es una herramienta clave de transformación social. “El compañerismo, el sacrificio, el esfuerzo… todos esos valores tan bonitos del deporte son importantes para la sociedad y para la formación de los chavales”, defiende. Además, destaca que en el ámbito hospitalario el ejercicio físico no solo ayuda a sobrellevar mejor el tratamiento, sino que existen estudios que avalan su impacto positivo en la recuperación. “No es solo sentirse mejor, es que puede ayudar de verdad”.

Ser una figura reconocida implica, para Beirán, ser consciente de la influencia que se ejerce. “Cuando eres un altavoz, cuando eres un espejo para muchos niños, estás influyendo en su crecimiento y en su educación”, reconoce. Por eso, cuando recibió la propuesta de participar en la campaña, no dudó. “Mi disponibilidad, al cien por cien. No sabía ni qué iba a hacer: fotos, vídeos, poner la cara o simplemente estar”.

Jaiver Beirán, campeón del mundo con la selección española en 2019. (Instagram)
Jaiver Beirán, campeón del mundo con la selección española en 2019. (Instagram)

“Ojalá el mayor número posible de clubes y colegios se inscriban, pero sobre todo que conozcan el proyecto y apoyen estas causas”, resume el padrino de la campaña. Porque no todo se trata de una cifra económica. Mientras tanto, Elena y muchos otros niños y niñas continúan con su tratamiento, luchando contra el cáncer infantil y entrenando cuando pueden.