Le suplantan la identidad a una mujer durante cuatro años para engañar a hombres en apps de citas y redes sociales: “No salgo a la calle por miedo”

La joven ha tenido varios episodios donde algunos hombres la han reconocido y se lo han echado en cara, sin saber que se trataba de un perfil falso

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El acecho es considerado un delito en México
El calvario de una joven cuya identidad fue usada para engañar a los hombres. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sasha-Jay Davies, de 19 años, lleva casi cuatro años viviendo con miedo. Desde 2022, alguien ha estado robando sus fotos y usándolas para engañar a hombres en aplicaciones de citas y redes sociales. “He tenido chicos que se me han acercado en persona, acosándome y acusándome de enviarles mensajes, de ilusionarlos o de quedar con ellos, además de tener conversaciones que nunca tuve”, ha explicado la joven a la BBC.

Originaria de Aberdare, en el sur de Gales, la joven descubrió que alguien estaba usando sus fotos de TikTok bajo el nombre de Sophie Kadare. El perfil era público, publicaba contenido a diario y acumuló seguidores rápidamente. Aunque denunció los hechos a la policía, le dijeron que poco podían hacer. “Pensé: ‘Bueno, ojalá se aburra y se lo hagan a otra persona’”, ha recordado.

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Pero con el tiempo, las fotos aparecieron también en Instagram y aplicaciones de citas. El impostor incluso creó cuentas falsas con imágenes de amigos de Sasha-Jay para dar más credibilidad a la farsa. Cuando la joven configuró sus propias cuentas como privadas hace año y medio, el catfisher continuó usando fotos antiguas e imágenes editadas con inteligencia artificial.

Acoso y enfrentamientos en la vida real

Decenas de hombres y varias mujeres la han contactado creyendo conocerla. Algunas la han abordado en persona, generando situaciones de pánico y ansiedad. “Antes salía mucho, pero ahora casi nunca salgo porque me da miedo qué hombre se me acercará después. Es muy difícil y no se lo desearía ni a mi peor enemigo”, ha afirmado.

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Uno de los casos más destacados fue el de un hombre de 22 años en Inglaterra. En diciembre, comenzó a hablar con el supuesto perfil de “Sophie” en Instagram, después de ver sus vídeos en TikTok. Durante un mes intercambiaron conversaciones sobre fútbol, viajes y su vida diaria. Sin embargo, la ilusión del joven se rompió con un vídeo de Sasha-Jay con su novio de verdad. “Al principio me quedé un poco impactado. Nunca me había pasado algo así” ha relatado el hombre al mismo medio.

Crueldad y un padre fallecido

El daño no se limitó a la suplantación de identidad. El impostor publicó contenido cruel relacionado con el padre fallecido de Sasha‑Jay, incluidos falsos certificados de cáncer, y difundió insultos racistas que afectaron su reputación y carácter. Además, compartió fotos de cuerpos de otras mujeres con complexión similar a la suya, provocando comentarios que la hicieron sentirse “realmente incómoda” y “violada”. “Me cuesta entender el nivel de premeditación y malicia que hay detrás de esto. Lo saben absolutamente todo sobre mí”, ha confesado.

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Las cuentas falsas, más seguidas que la real

Las cuentas que se hacían pasar por la joven llegaron a acumular 81.000 seguidores en TikTok y 22.000 en Instagram, más que los perfiles verdaderos de Sasha-Jay. “Como tienen más seguidores que yo, parecen la persona real”, ha explicado. No obstante, y pese a haber denunciado en repetidas ocasiones, el impostor bloqueaba las cuentas de los amigos y familiares para impedir más denuncias.

Solo tras compartir públicamente su historia en Facebook, la policía de South Wales abrió una investigación formal. Instagram y TikTok eliminaron finalmente las cuentas falsas.

Yair Cohen, abogado especializado en derecho digital y conocido por representar a Kirat Assi en un caso histórico de suplantación de identidad que inspiró el documental de Netflix Sweet Bobby: La pesadilla de una identidad falsa, explica que quienes se hacen pasar por otros suelen actuar movidos por baja autoestima y un deseo de control.

“Suelen disfrutar del poder que ejercen sobre las víctimas, tanto sobre la persona cuyas fotografías roban como sobre quienes son engañados. No tienen que enfrentarse a nada, no tienen que ser ellos mismos”, señala. Sobre el caso de Davies, Cohen apunta que debería considerarse al menos acoso.

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Solo cuando la joven publicó su historia, la policía actuó. (Ilustración/Andina)

“No puedo ser yo misma”

Sasha-Jay admite cómo la cuenta falsa “se ha apoderado de toda mi vida”. “Es como si todo el mundo pensara que soy Sophie; no puedo ser yo misma”. Así, la joven ha pedido a las plataformas de redes sociales que implementen la verificación de identidad. “Un perfil falso puede parecer inofensivo para algunos, pero puede destruir reputaciones, relaciones y la salud mental”, ha concluido.

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