El asesino en serie de TikTok: Dinamita Montilla, seis cuerpos, un rastro digital y un informe que cambia la investigación

Juan Jurado Montilla continúa en prisión a la espera de juicio por el asesinato de Ester Estepa en agosto de 2023

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José Jurado Montilla, alias El Titi o Dinamita Montilla, en un vídeo de su cuenta de Tik Tok
José Jurado Montilla, alias El Titi o Dinamita Montilla, en un vídeo de su cuenta de Tik Tok

El 13 de diciembre de 2013, José Jurado Montilla salió de prisión tras cumplir 28 de los 123 años a los que había sido condenado por cuatro asesinatos cometidos en la Málaga de los años ochenta. Regresó a Campanillas, la barriada donde creció, y durante casi una década desapareció del foco. Poco a poco el mundo se fue olvidando de él.

Hasta que abrió una cuenta de TikTok. @dinamitajuradomontilla. Hoy ya eliminada de la red social.

Empezó a grabarse viajando. Carreteras, pueblos, reflexiones sencillas con música de fondo. Se hacía llamar DinamitaJuradoMontilla, un apodo heredado de joven, y se definía como “un aventurero que parte de la base de que cada persona es única”. Acumuló miles de seguidores y algunas de sus publicaciones superaron el medio millón de visualizaciones. En los vídeos no se veía todo: se desplazaba como podía, dormía donde encontraba sitio y llevaba una escopeta de caza.

El estudiante

El 29 de agosto de 2022, un joven de 21 años salió hacia una finca familiar en Los Montes de Málaga para recoger algarrobas. Antes de desaparecer, envió un mensaje en el que hablaba de un encuentro: “Un viejo con pinta de estar hecho mierda”, armado con una escopeta. No regresó a casa.

Su cuerpo apareció después con dos disparos en la cabeza. El ADN hallado en la escena no coincidía con ningún registro reciente, lo que obligó a los investigadores a reconstruir durante meses un árbol genealógico completo a partir de archivos civiles y eclesiásticos. Al final de ese recorrido apareció un nombre que ya figuraba en el pasado: José Jurado Montilla. Mientras tanto, él seguía publicando vídeos.

La Policía empezó a observar su perfil de otra manera. Cada publicación dejaba pistas: un paisaje, una ubicación, un detalle aparentemente menor. En los días previos a su detención, dos vídeos permitieron situarlo en Valdebótoa, en Badajoz. Los agentes acudieron a un bar de la localidad. Allí lo detuvieron en mayo de 2024.

Uno de los detenidos siendo escoltados por los agentes (Guardia Civil de Sevilla)

Ester Estepa

Cuando su arresto se hizo público, una familia reconoció algo más que un nombre. Ester Estepa, de 42 años, había desaparecido meses antes en Gandía. Había conocido a Montilla en un albergue de Alicante, atraída por ese perfil de viajero que mostraba en redes. Decidieron recorrer juntos parte del camino. Él fue la última persona que la vio con vida.

La noche de la desaparición, la madre de Ester recibió mensajes desde el teléfono de su hija. Decían que se marchaba a Argentina, que estaba cansada de España. Pero el tono no era el suyo. Las faltas de ortografía tampoco. Cuando pidió una prueba de que realmente era ella, el teléfono dejó de responder.

Semanas después, el propio Montilla llamó por videollamada para ofrecer ayuda en la búsqueda. También publicó un vídeo en el que decía: “Son las cuatro de la madrugada y no puedo dormir. Llevo todo el día pensando en mi amiga y me tiene el sueño quitado. Te quiero con locura y quiero saber algo de ti”.

El 2 de febrero de 2024, unos senderistas encontraron un cráneo en un cañaveral junto a la carretera N-332, en Gandía. El ADN confirmó la identidad. Era Ester.

La serie documental de Netflix gira en torno al asesino español José Jurado Montilla. (Netflix)
Netflix ha creado una serie contando su historia. (Netflix)

Las imágenes

Tras la detención, los agentes analizaron el teléfono móvil intervenido. En él encontraron siete archivos que abrieron una nueva línea de investigación: fotografías de un cuerpo de mujer desnudo en el campo, con el rostro cubierto. En una de ellas se evidenciaba una agresión sexual.

En un primer momento, los especialistas interpretaron las marcas visibles como livideces cadavéricas. Sin embargo, un nuevo informe del Instituto de Medicina Legal de Valencia revisó las imágenes y llegó a otra conclusión. Las lesiones eran “características y típicas de observar en víctimas de agresiones sexuales” y se habían producido cuando la víctima estaba “viva o con vitalidad residual (agónica)”.

Ese cambio tiene consecuencias directas en la calificación de los hechos. Con el nuevo informe, la Fiscalía estudia solicitar la prisión permanente revisable. No obstante, a día de hoy, José Jurado Montilla, de 64 años, permanece en prisión preventiva a la espera de juicio, negando todos los hechos.