Este es el truco que puedes usar para demostrar todos los incumplimientos de la empresa, según una abogada

“La clave es poder demostrarlo o, mejor aún, construir una prueba tan coherente que la versión empresarial se derrumbe por sí sola”

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Muchas personas se encuentran con
Muchas personas se encuentran con dificultades o incluso imposibilidad de decir que no en el trabajo. (Freepik)

En el ámbito laboral, los trabajadores suelen enfrentarse a situaciones en las que perciben irregularidades o incumplimientos por parte de la empresa, pero no siempre disponen de elementos sólidos para acreditar estos hechos ante un tribunal. Para ellos, la abogada laborista Virginia López ha compartido una serie de técnicas en sus redes sociales (@tuabogadalaborista) para que los empleados puedan reunir pruebas contundentes que respalden sus reclamaciones.

Según explica, en el derecho laboral español no basta con tener razón, sino que es imprescindible poder demostrar los hechos. La abogada sostiene que “la clave es poder demostrarla o, mejor aún, construir una prueba tan coherente que la versión empresarial se derrumbe por sí sola”. Para ello, propone métodos que aprovechan herramientas digitales de uso cotidiano y recuerda la importancia de reforzar cualquier indicio con otras evidencias que acrediten la versión del trabajador.

La actividad laboral como respaldo probatorio

Uno de los recursos que destaca López es el uso del grupo de WhatsApp con uno mismo, una función que muy pocos utilizan. Al utilizar así la herramienta, es posible compartir la ubicación en tiempo real, lo que genera “un registro con hora y coordenadas GPS”, señala la abogada. Este registro puede servir para acreditar la presencia en el lugar de trabajo durante la jornada, aunque advierte que la empresa podría alegar que el trabajador estaba en el sitio, pero no necesariamente desarrollando su labor.

Para contrarrestar esta objeción, la experta sugiere reforzar el testimonio con pruebas. La objeción típica puede ser que estabas allí, pero no estabas trabajando. ¿El contraataque inteligente? Pues el refuerzo probatorio. Si a esa misma hora enviaste un email, realizaste una llamada laboral o conservas cualquier rastro de actividad, la ubicación deja de ser un indicio débil y pasa a convertirse en una pieza extremadamente incómoda para la empresa”, sostiene Virginia López.

Grabaciones y nóminas como pruebas clave

Por otro lado, las grabaciones de conversaciones constituyen otro elemento relevante en el arsenal probatorio del empleado. La abogada aclara que, en el marco de una conversación en la que el propio trabajador participa, la ley permite grabar sin necesidad de avisar a las demás partes. Eso sí, existe un límite: la relevancia de la información grabada. “Todo lo ajeno al conflicto laboral puede ser impugnado”, advierte López. No obstante, en casos de presión, amenazas o acoso, una grabación obtenida de forma correcta puede resultar determinante. “En escenarios de presión, amenazas o acoso, una grabación bien obtenida puede dinamitar por completo la defensa empresarial”, recalca la abogada.

La gran pérdida de la clase trabajadora: sus salarios rozan el poder adquisitivo de 2019, pero ni se acercan al de hace 15 años.

También se pueden reunir pruebas relacionadas con el ámbito salarial. Según explica López, pueden existir confesiones involuntarias por parte de la empresa en los recibos de nómina, transferencias o pluses. “Ingresos con conceptos reveladores, pagos paralelos o pluses sospechosos recurrentes que pueden evidenciar horas extras encubiertas o salario oculto. Lo que muchas empresas consideran un simple trámite contable, en juicio puede transformarse en una prueba demoledora”, afirma la especialista.

El registro horario refuerza la defensa del trabajador

Desde la entrada en vigor de la normativa sobre el registro del horario laboral, el control del tiempo de trabajo adquiere una nueva dimensión probatoria. La abogada recuerda que “desde la implantación obligatoria del registro horario, la falta de control ya no es neutra. Si no existe ese control horario, la posición del trabajador se fortalece”. Este vacío en el registro puede inclinar la balanza a favor del empleado en caso de litigio. Además, herramientas como un diario personal de jornada, si se realizan con una huella digital verificable, también pueden ser tenidas en cuenta en un proceso judicial.

A este respecto, Virginia López recomienda el uso de correos electrónicos enviados a uno mismo de manera periódica. “Un correo semanal enviado a uno mismo crea un sello temporal técnicamente validable y difícil de cuestionar”, afirma. Estas acciones, aparentemente sencillas, permiten acreditar la presencia y la actividad del trabajador en momentos concretos, aportando un valor probatorio que los tribunales pueden reconocer.

“La batalla no la gana quien más se queja, sino quien mejor construye la prueba”, concluye López.