
Ana Milán se ha convertido en una de las mujeres de moda en el periodismo español. A pesar de haber comenzado como actriz, la de Alicante ha dedicado los últimos años de su vida al mundo de la comunicación y ahora estrena su propio formato de entrevistas de la mano de Mediaset. Ex. La vida después, pretende explorar el impacto de experiencias vitales en figuras públicas y cómo esas vivencias han marcado un antes y un después en sus protagonistas.
El programa, que se estrenará este miércoles 18 de marzo a las 23:00 en Cuatro, constituye el regreso de Milán a la televisión. No obstante, no se trata del típico programa de entrevistas rígido, sino que, lejos de los esquemas clásicos, Ex. La vida después apuesta por la conversación íntima y la cercanía emocional. “Eso fue lo que me motivó. Cuando yo empecé a hablar con Risto y con Aníbal había una disposición muy clara a enterarnos de todo lo que pudiéramos sobre ese personaje, pero nunca traicionar al personaje. Que el programa nunca fuera un campo de minas donde de repente una bomba te estalla y no la has visto venir. Esto me gustó mucho”, confiesa la ahora presentadora en una entrevista en exclusiva a Infobae.
Milán subraya que el objetivo no es provocar confesiones forzadas ni titulares buscados: “Si yo hubiese estado buscando el titular o la confesión perfecta, habría perdido todo el sentido del programa. Simplemente, nos sentamos a charlar”, afirma. Esta apuesta por la naturalidad también impregna la atmósfera del espacio, que busca propiciar la confianza y abrir canales para que los invitados se expresen con libertad.
De hecho, la intérprete de Física o Química admite que a lo largo de su vida siempre ha sabido crear un espacio seguro de confianza para que su círculo se abriera con ella. “No lo sabré nunca, pero yo me siento en un autobús y a mí la señora de al lado me dice: ‘¿Tú sabes lo que le ha pasado a mi nieta?’ Digo: ‘Cuénteme usted lo que le ha pasado a su nieta’. Porque además a mí me gusta que me lo cuenten. Es que el alma humana es muy bonita y nos estamos olvidando de que la mayoría de la gente es muy bonita. Lo que pasa es que los malos hacen mucho ruido", remarca Milán.

En cuanto al equipo, la presentadora cuenta con la colaboración de Risto Mejide como productor del programa. En la rueda de prensa a los medios, el catalán habló de su compañera con mucha confianza y seguridad. Esa misma tranquilidad, afirma a Infobae, fue recíproca: “Desde el minuto uno. A mí me llegó este proyecto y dije: ‘Sí, lo hacemos’”. De hecho, confiesa la afinidad que ha encontrado con su ahora jefe: “A mí me gusta la gente con mucha personalidad y con mucho carácter, porque es la gente más fácil con la que puedes casarte, viajar y trabajar. Es gente que lo tiene muy claro y que tú ves de manera muy clara por dónde van, con lo cual tú sabes cuál es la actitud que tienes que tomar. No estás perdida. La gente tibia te cuesta más saber por dónde van”.
La valenciana ha labrado su paso por el mundo de la comunicación desde hace unos años gracias a su pódcast La vida y tal, un trabajo que le ha facilitado su labor en este nuevo formato: “Yo hace muchos años que se entiende que estoy en la escucha, que estoy muy conectada con la parte más humana de la vida. Y creo que eso mismo se va a ver. Pero una nunca puede ser espectadora de sí misma”.
Escenarios llenos de historia
Uno de los aspectos diferenciales del formato reside en las localizaciones de las grabaciones, ligadas a la memoria y a la transformación personal. Las entrevistas no se desarrollan en un plató neutro, sino en escenarios que tuvieron una función previa y ahora se resignifican: la antigua casa de Gran Hermano, una antigua nave donde se cultivó el flamenco, unas oficinas que fueron imprenta o la redacción de una icónica revista de moda. Según Milán, el entorno busca armonizarse con la conversación y fortalecer la conexión emocional con los invitados.
Ex. La vida después explorará esta temporada temáticas como “la vida después de haber sido un niño prodigio”, con invitados como Juan José Ballesta, Juan y Medio y Jeannette; “la vida después de salir del armario” a través de Toñi Moreno, Ada Colau, Jaime de los Santos y Blas Cantó; así como “la vida después de las adicciones”, con Rafa Sánchez (La Unión), Andrea Levy, Pablo Ojeda y David Seijas.

No obstante, y a pesar de la profundidad de cada uno de los programas, Ana Milán reconoce que no se ha quedado “mucho tema en el tintero”. Considera que, si el formato continúa, los asuntos a tratar “irán viniendo”. Pero, al ser preguntada por sus invitados deseados, la actriz confiesa: “Me gustaría tener mucho a Miguel Bosé. Me parece que tiene un entrevistón, me parece que hay una vida después, me parece que no ha tenido que ser fácil esa vida después, y me gustaría saber cómo se recompone uno. Pero hay tanta gente... Realmente, hay muy poca gente a la que no me gustaría tener. En realidad es al revés”.
Últimas Noticias
Marta Jiménez, neuropsicóloga: “Nadie te avisa de lo solitario e incómodo que es empezar a sanar”
La experta señala que, lejos de lo que suele pensarse, acudir a terapia es un proceso que al principio está marcado por las dudas, la autoevaluación y las decepciones

Juan José Ebenezer, mecánico: “El ABS del coche no está diseñado para que el coche frene antes”
A través de redes sociales, el mecánico divulga sobre distintos conceptos en relación con los automóviles, desde la gasolina que emplear hasta el funcionamiento de los testigos

Miguel Ángel Mejías, abogado: “Estas tres indemnizaciones sí o sí deben pagarlas las aerolíneas”
El letrado, quien divulga a través de TikTok sobre los derechos de los pasajeros, advierte cuáles son los motivos de indemnización

Olvídate del caos: la guía sueca para ordenar la vida y la muerte a la par que el hogar con el ‘döstädning’
La reconocida artista y autora Margareta Magnusson inspira a miles con su método práctico para simplificar el hogar y aliviar el futuro de los seres queridos a partir de los 40 años

El drama de Natalia en Leganés tras veinte días sin agua ni luz: “Me han dado dos días para irme”
La mujer, madre de dos menores de tres y ocho años, denuncia el hostigamiento constante de la empresa Desokupa tras la compra de su piso por un nuevo propietario que le triplica el alquiler



