La Guardia Civil detiene en horas a los autores del secuestro de un joven en Zaragoza: le metieron en un coche a la fuerza y le atacaron con un taser

Los agentes han determinado que el motivo del secuestro se debió a una deuda económica que la víctima tenía desde enero con los detenidos

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Horas después se efectuó un registro en el domicilio de uno de los detenidos, donde se localizaron diferentes cantidades de sustancias estupefacientes (speed, cocaína, marihuana, hachís y resina de hachís), sustancia de corte y elementos para la preparación y distribución de las dosis. También se intervino en esta actuación 2000 euros en efectivo, un machete de grandes dimensiones, una bayoneta y un arma corta de balines metálicos.

La Guardia Civil ha conseguido en tan solo tres horas, encontrar y detener a los tres autores del secuestro de un joven en Ejea de los Caballeros, Zaragoza, tras agredirlo, introducirlo en un coche para llevárselo a un monte y pedir dinero por su rescate.

Los hechos ocurrieron la noche del 9 de marzo cuando la víctima se encontraba en un bar de la zona junto con unos amigos y entraron cuatro personas obligándole a salir del establecimiento tras darle un golpe en la cara y varios empujones. Una vez en la calle, el joven trató de huir logrando los autores darle alcance e introducirlo en el vehículo en contra de su voluntad.

Tras el aviso de varios testigos que observaron como un grupo de personas introducía por la fuerza a una persona en un vehículo y abandonaban la localidad a gran velocidad, la Guardia Civil activó un dispositivo de búsqueda. Tres horas después, los agentes localizaron a los sospechosos junto a la víctima en una zona de monte de la localidad de Borja, procediendo a la detención de las tres personas y a la liberación del joven, el cual presentaba lesiones a consecuencia de los golpes recibidos.

Un taser, una llave de pugilato y diferentes tipos de drogas

En la inspección del vehículo se localizó, bajo una de las ruedas traseras, un arma prohibida tipo taser, una llave de pugilato bajo el asiento trasero y, dentro del maletero, unos alicates y un bote de disolvente. La víctima, fue trasladada a un centro de salud para asistirle de las lesiones que presentaba.

Horas después se efectuó un registro en el domicilio de uno de los detenidos, donde se localizaron diferentes cantidades de sustancias estupefacientes (speed, cocaína, marihuana, hachís y resina de hachís), sustancia de corte y elementos para la preparación y distribución de las dosis. También se intervino en esta actuación 2000 euros en efectivo, un machete de grandes dimensiones, una bayoneta y un arma corta de balines metálicos.

Armas y drogas que encontraron
Armas y drogas que encontraron los agentes durante el registro (Guardia Civil)

De la investigación realizada por los agentes, se determinó que el motivo del secuestro se debió a una deuda económica que la víctima tenía desde enero con los detenidos. Ante el impago de la misma, el joven sufrió amenazas de muerte desde entonces.

Durante el secuestro, la victima recibió golpes continuos y descargas eléctricas para obligarle a pagar la deuda pendiente. Además, los agresores utilizaron su teléfono móvil para hacerse pasar por él y contactar con personas de su entorno, a las que solicitaban dinero alegando una deuda urgente y advirtiendo de que su vida corría peligro si no se realizaba el pago.

El delito de secuestro

A los detenidos se les imputan los supuestos delitos de secuestro, lesiones, tenencia ilícita de armas y delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

El delito de secuestro está tipificado en el Código Penal español dentro de los delitos contra la libertad. Se produce cuando una persona detiene o retiene a otra privándola de su libertad y, además, exige alguna condición para ponerla en libertad. Esa condición puede consistir en el pago de una cantidad de dinero, la realización de un acto concreto o cualquier otra exigencia dirigida a la propia víctima o a terceras personas. La diferencia fundamental con el delito de detención ilegal es precisamente esa exigencia de condición para liberar a la persona retenida.

En términos generales, el secuestro se castiga con penas de prisión que pueden oscilar entre seis y diez años, dependiendo de las circunstancias del caso. Estas penas pueden agravarse si el secuestro se prolonga durante más de quince días, si la víctima es menor de edad o especialmente vulnerable, o si durante el cautiverio se emplea violencia o se producen lesiones. También se contemplan agravantes cuando el delito se comete con armas o por varias personas actuando conjuntamente.