El plan de la Generalitat de Cataluña para evitar que se propague la peste porcina africana: matar 12.000 jabalíes

La detección de la enfermedad en el término municipal de Barcelona ha obligado al cierre total del Parque Natural de Collserola

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Ejemplar de jabalí. (Cristóbal Jiménez/iNaturalist
Ejemplar de jabalí. (Cristóbal Jiménez/iNaturalist CC BY-NC-ND 4.0)

Desde que se detectó la presencia de peste porcina africana el pasado mes de noviembre en Cataluña —concretamente con dos primeros ejemplares muertos en el municipio barcelonés de Cerdanyola del Vallés—, se han confirmado más de 215 casos positivos y 37 focos.

A mediados de febrero, el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat comunicaba que se habían hallado los primeros dos casos fuera de la zona cero, en el municipio de Molins de Rei (Barcelona). Además, el conseller Òscar Ordeig informó este miércoles del primero en el término municipal de Barcelona.

Así, pese a que las medidas han conseguido contener la enfermedad y evitar que se expanda descontroladamente a otras provincias o incluso comunidades autónomas —la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) señala que es una enfermedad viral altamente contagiosa—, estos nuevos casos recuerdan que es importante no bajar la guardia.

El responsable del sector porcino de Unió de Pagesos, Rossend Saltiveri, que también es propietario de una granja de cerdos en Ivars d'Urgell (Lleida), y el presidente de Asaja Catalunya, Pere Roqué, han cifrado en 24 millones de euros las pérdidas semanales del sector porcino español por la peste porcina africana (PPA). (Europa Press)

Por este motivo, el jueves Antoni Mur, inspector jefe de los Agentes Rurales de la Generalitat de Cataluña explicaba en una rueda de prensa que el plan es matar cerca de 12.000 jabalíes dentro del radio de 20 kilómetros del lugar en el que fueron hallados los primeros cadáveres. El objetivo es reducir significativamente o incluso eliminar las poblaciones de este suido silvestre en la zona para evitar que la peste porcina africana continúe expandiéndose.

“El objetivo es llegar al cero absoluto de jabalíes en la zona”, admitió Mur. “Un objetivo que es imposible, pero tenemos claro que el máximo que podemos admitir es un jabalí por kilómetro cuadrado”. De esta tarea se encargarán tanto el cuerpo de forestales como varios grupos de cazadores.

Hasta un centenar de trampas para capturar jabalíes

Ya desde 2024 e incluso con anterioridad se alertaba de que la elevada proliferación de las poblaciones de jabalíes suponía un problema. En el plan nacional de gestión de las poblaciones de esta especie contra la PPA en España, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación avisó de que este aumento representaba una posible fuente de diseminación y mantenimiento de enfermedades.

Zona en cuarentena por la
Zona en cuarentena por la peste porcina africana en Cerdanyola del Vallès, a 1 de diciembre de 2025, en Barcelona, Cataluña (España). (Lorena Sopêna/Europa Press)

Mur apuntó precisamente al gran número de jabalíes en la rueda de prensa, destacando que la densidad media en noviembre era de cerca de diez ejemplares por cada kilómetro cuadrado en la zona cero. En la actualidad, “fuera de la zona cero y hasta los 20 kilómetros, calculamos que hay entre cuatro y seis jabalíes por kilómetro cuadrado”.

Para llevar a cabo el plan de matar a 12.000 jabalíes, los ejemplares se cazarán con trampas y con redes; una vez capturados, serán eliminados en el mismo lugar. Mur no ha establecido una fecha final para alcanzar el objetivo. “Es una zona muy urbana en la que no es posible realizar batidas de caza”, ha señalado. “Además, los jabalíes se han acostumbrado a frecuentar zonas urbanas y eso favorece la densidad de población. Ahora, hemos instalado 18 trampas y montaremos hasta un centenar para reducir drásticamente el número de ejemplares”. Hasta el momento, más de 1.170 ejemplares han sido capturados o abatidos.

Pese a las recientes noticias de dispersión de la enfermedad fuera de la zona cero, el inspector jefe ha defendido que las medidas están dando buenos resultados a la hora de contener la peste porcina africana: “La impermeabilidad absoluta no existe, pero hemos dificultado muchísimo la propagación de la enfermedad”.

Uno de los problemas con los que se ha encontrado el cuerpo de forestales es la escasa disponibilidad de perros adiestrados para localizar cadáveres de jabalíes. Esta tarea resulta fundamental y debe realizarse lo más rápidamente posible, ya que estos animales pueden ingerir los restos de otro ejemplares contagiado y contaminarse también.

Una valla indica la prohibición
Una valla indica la prohibición del acceso al Parque Natural de Collserola, a 12 de marzo de 2026, en Barcelona, Catalunya (España). (David Zorrakino/Europa Press)

Cierran el Parque Natural de Collserola

Ante la detección de un primer caso de la enfermedad en el término municipal de Barcelona, esta semana se ha procedido al cierre del Parque Natural de Collserola. “Necesitamos que la gente cumpla con las obligaciones impuestas y que no accedan al medio rural para sí mantener tranquilos a los animales. También necesitamos que no manipulen las trampas porque nos hemos encontrado trampas vandalizadas”, ha denunciado Mur.

La prohibición de estar en el parque se debe a la facilidad de dispersión de la enfermedad. El virus, según detalla la OMSA, tiene una fuerte resistencia en el medio ambiente y puede sobrevivir en la ropa, el calzado, las ruedas de los vehículos y otro tipo de equipos".

Ordeig, cuando se anunció la detección de la enfermedad en noviembre, señaló que las personas pueden contribuir a la expansión de la peste porcina africana “con un vehículo, con una bici o con una pisada de material contaminado de un animal”.