Más allá del Pazo de Meirás, las otras propiedades que pertenecieron o mantiene la familia Franco: del Canto del Pico a la Casa Cornide

Parte del patrimonio con el que contaban los descendientes del dictador ha sido vendido a lo largo de los años, aunque todavía permanecen en sus manos edificios importantes

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Vista de la fachada del
Vista de la fachada del Pazo de Meirás. (Cabalar/EFE)

Este jueves 12 de marzo, el Tribunal Supremo finalmente ratificó por unanimidad la sentencia de la Audiencia de A Coruña que ordenaba a la familia de los Franco la devolución al Estado del Pazo de Meirás.

La histórica construcción, situada en el Concello de Sada y ligada a la figura de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán, que lo mandó construir, fue la sede veraniega de la Jefatura del Estado entre los años 1938 y 1975. Tras morir el dictador, la familia continuó utilizándolo.

Sin embargo, en 2019 el Estado presentó una demanda para reclamar para el patrimonio público el Pazo de Meirás, respaldado por los ayuntamientos de A Coruña y Sada, la Diputación de A Coruña y la Xunta de Galicia. Tras un periplo judicial marcado por sentencias que reclamaban que pertenecía al Estado, ahora el Tribunal Supremo ha ratificado el fallo.

Aparcamientos, pisos y una herencia millonaria: el incalculable patrimonio de la familia Franco.

El Pazo de Meirás, sin embargo, no es la única propiedad de la que ha disfrutado la familia Franco. Su incalculable patrimonio cuenta con decenas de viviendas, plazas de garaje, fincas, centros comerciales y prados. Algunas de ellas continúan perteneciendo a los descendientes del dictador, mientras que otras fueron vendidas por cantidades millonarias.

Canto del Pico: un palacio que se enfrenta al abandono

En 1937, Francisco Franco recibió su primer gran regalo inmobiliario: la finca del Canto del Pico, en Torrelodones (Madrid), de unas 100 hectáreas y coronada por un impresionante palacete ubicado a más de 1.000 metros de altitud.

Tras disfrutar del Palacio del Canto del Pico durante décadas, con la muerte del dictador quedó en un estado de abandono. En 1988, la familia Franco vendió la propiedad a un empresario español por 320 millones de pesetas.

Palacio del Canto del Pico.
Palacio del Canto del Pico. (Igolea/Wikimedia Commons)

Pese a que fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), su condición ruinosa se mantiene en la actualidad, debido al total abandono que sufre el Palacio. Esto motivó que en 2008 entrase en la Lista Roja de Patrimonio de Hispania Nostra, que recopila los elementos patrimoniales de España que están en riesgo de desaparición.

Casa Cornide: el palacete que los Franco deben abrir al público

En propiedad de los Franco todavía queda la Casa Cornide, un palacete del siglo XVIII ubicado en el casco antiguo de A Coruña. En 1962 pasó a ser propiedad de Carmen Polo, mujer del dictador.

Casa Cornide. (Sandra García Rey/Europa
Casa Cornide. (Sandra García Rey/Europa Press)

Declarada como BIC, la normativa gallega exige que la Casa Cornide sea abierta al público al menos cuatro días al mes. Al no cumplirse, en 2025 la Xunta de Galicia puso a los herederos de Franco una sanción de 3.000 euros.

La finca de Valdefuentes o la casa natal de Franco

Otro pilar destacado del patrimonio de los Franco fue la finca Valdefuentes, ubicada en el municipio madrileño de Arroyomolinos. Con una extensión de cerca de 900 hectáreas, este terreno fue utilizado por el dictador para cazar los fines de semana, por lo que se conoció como “el coto de Franco”.

Parte de esta extensión, de suelo rústico, fue recalificada como urbanizable, por lo que en la actualidad en parte de este terreno se encuentran miles de viviendas, el centro comercial intu Xanadú y un polígono industrial.

Fachada de la casa natal
Fachada de la casa natal de Franco en Ferrol. (Oilisab/Wikimedia Commons)

También el conocido como Palacio de Caza de Franco, en Castillo de las Navas (Córdoba) fue una propiedad importante. Esta fortaleza del siglo VIII fue vendida por Carmen Franco tras la muerte de su padre por 90 millones de pesetas.

Sí continúa en manos de los descendientes de Franco la casa natal del dictador en Ferrol. Según publicaron medios como El Confidencial o La Voz de Galicia, se habría solicitado permiso para reformar el edificio y convertirlo en viviendas de uso turístico.

En vida, el dictador también disfrutó del Palacio de El Pardo, su residencia oficial, y del Palacio de Ayete en San Sebastián, utilizado durante el verano. Estos lugares, sin embargo, no fueron de su propiedad privada.