Juanjo, veterinario: “Si te preocupa la artrosis en tu perro, este producto natural puede quitar el dolor de las articulaciones”

La suplementación con ácidos grasos omega-3 puede ayudar a reducir el dolor articular

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La suplementación con ácidos grasos omega-3 puede ayudar a reducir el dolor articular. (Montaje Infobae)
La suplementación con ácidos grasos omega-3 puede ayudar a reducir el dolor articular. (Montaje Infobae)

Los perros son animales con energía que necesitan moverse con asiduidad para llevar una vida sana. Todo este esfuerzo físico, sin embargo, pasa factura con los años y desgasta las articulaciones, especialmente en razas grandes y gigantes, por lo que es común que, a partir de los 7-8 años de edad, las mascotas desarrollen problemas articulares.

Entre todas las posibilidades, la artrosis u osteoartritis es una de las más comunes. Las causas suelen ser genéticas, aunque puede aparecer sin motivos subyacentes conocidos o derivado de una enfermedad articular, como la displasia de cadera, la luxación de rótula o la osteocondrosis, entre otras.

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Para todos los dueños preocupados por la salud articular de sus mascotas, Juanjo, veterinario con más de dos décadas de experiencia en el sector, recomienda “un producto natural que puede ayudar a desinflamar y quitar el dolor de las articulaciones de tu mascota”. Se trata, según explica en un vídeo publicado en sus redes sociales (@juanjovetmascotas), de los ácidos grasos omega-3.

Los beneficios del omega-3 en perros

Episodio: ¿Por qué consumir omega 3?.

Según explica el veterinario, los ácidos grasos omega-3 “funcionan como antiinflamatorios naturales, mejorando la articulación y evitando la degeneración articular de los cartílagos”. Por ello, este tipo de suplementos “son altamente efectivos para reducir la inflamación y el dolor que puede tener tu mascota con la artrosis”.

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Sus beneficios van más allá de las articulaciones: el omega-3 consigue fortalecer el sistema inmunológico del animal, mejorar la apariencia del pelaje y garantizar una piel más saludable y resistente. Por el contrario, su deficiencia puede provocar síntomas como picor, fatiga, dolor articular y un pelo tosco y escamoso.

Además, el omega-3, en especial el ácido docosahexaenoico (DHA), juega un papel determinante en el desarrollo neurológico y visual de los perros. Además de contribuir al desarrollo cerebral y de la visión, el ácido graso omega-3 tiene la capacidad de favorecer la circulación sanguínea y disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca en la población canina.

Cómo introducir el omega-3 en la dieta canina

La forma más sencilla de incluir el omega-3 en la dieta de un perro es a través del aceite de pescado como el salmón o la sardina, que pueden conseguirse tanto como suplemento líquido como en forma de pastilla. Estas se incorporan directamente al alimento habitual, aunque los expertos en el sector insisten en seguir siempre las pautas facilitadas por el fabricante y consultar al veterinario antes de iniciar cualquier suplemento.

Alternativamente, existen opciones basadas en ingredientes vegetales, como semillas de lino, chía o soja añadidas al pienso, así como productos comerciales ya reforzados con omega-3, lo que exige revisar con atención las etiquetas para ajustar el aporte diario a las necesidades reales del animal.

Las cantidades que necesita cada animal dependerán de su edad, tamaño y tipo de omega-3. De forma general, existen dos tipos esenciales de estos ácidos grasos: el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahezaenoico (DHA). Las dosis recomendadas, según los expertos de Patitas&Co, son de 40 mg/kg de EPA y 25 mg/Kg de DHA al día de forma general, aunque puede variar según las necesidades del perro, por lo que es importante consultar con un veterinario.

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