El género condiciona las oportunidades: los hogares sustentados por mujeres duplican la tasa de exclusión social

Cáritas destaca que las mujeres representan el 65% de las personas a las que atienden, con un perfil predominante de mayores de 45 años con estudios básicos y migrantes

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Una trabajadora de la limpieza
Una trabajadora de la limpieza en un hotel. (Glòria Sánchez - Europa Press)

La desigualdad golpea con especial fuerza a los hogares monoparentales en España, donde el 44,4% de las familias encabezadas por una mujer se encuentra en exclusión social, según el IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social. Esta cifra casi duplica la tasa registrada en hogares liderados por hombres, que alcanza el 26,8%. El informe también destaca que la vulnerabilidad se agrava cuando la sustentadora principal es una mujer migrante.

Ante la persistencia de desigualdad y con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, Cáritas reclama acciones urgentes por parte de las institucioens. La organización recuerda que las mujeres representan el 65% de las personas a las que atienden y que el perfil predominante es el de mujeres mayores de 45 años, con estudios básicos y cada vez más migrantes.

“El género continúa siendo uno de los factores que más condiciona la posición social, las oportunidades y la vulnerabilidad”, señala Leticia Escutia, responsable del programa de Mujer de Cáritas Española. Según la organización, durante 2025 la mayoría de las personas acompañadas fueron madres solas al frente de familias con escasos recursos, mujeres migrantes con empleos precarios y sometidas a trabas administrativas, así como mujeres mayores con pensiones bajas y redes de apoyo insuficientes. En el ámbito rural, la situación se agrava por el limitado acceso a servicios esenciales.

05/12/2024 Cartel sobre las mujeres
05/12/2024 Cartel sobre las mujeres migrantes en la manifestación del 25N en Madrid SOCIEDAD

“En todas ellas se repiten patrones muy claros: dificultad para acceder o mantener una vivienda estable, obstáculos para el acceso a un empleo digno y compatible con los cuidados, sobrecarga mental y física por asumir en solitario los cuidados y la economía del hogar y procesos administrativos lentos que complican aún más su salida de la pobreza”, aclara Escutia.

El informe FOESSA también refleja que la brecha de género en el desempleo permanece pese a la mejora global del empleo: en 2025 la tasa de paro femenino fue del 11,24%, frente al 8,76% masculino. Además, las mujeres cobraron un 16% menos, sufrieron una alta parcialidad involuntaria (el 72% de los contratos a tiempo parcial corresponde a mujeres) y se concentraron en la economía sumergida, sobre todo en los sectores de cuidados, limpieza y trabajo doméstico. Las barreras se amplifican con la segregación laboral, la brecha digital y la falta de reconocimiento social de los empleos esenciales desempeñados mayoritariamente por mujeres.

Las madres solteras sufren más riesgo de pobreza: “No podemos vivir con una jornada reducida, necesitamos recursos”.

Eliminación de barreras administrativas para las personas migrantes

Desde Cáritas insisten en la necesidad de garantizar el acceso al mercado laboral en igualdad de condiciones, con énfasis en la formalización de empleos en sectores como el doméstico, agrícola y de servicios. También reclama la eliminación de obstáculos administrativos para la regularización de mujeres migrantes, así como mejoras en las condiciones laborales y el reconocimiento social de trabajos esenciales.

“A pesar de las dificultades, muchas mujeres han logrado salir adelante, demostrando una enorme fortaleza, resiliencia y capacidad de superación. Han enfrentado violencia, discriminación y barreras sistémicas, pero con el apoyo adecuado y el acceso a oportunidades, han conseguido transformar sus realidades y construir un futuro digno para ellas y sus familias”, concluye Escutia.