La prensa noruega habla por primera vez de crisis entre los príncipes Haakon y Mette-Marit: los problemas que empañan a la casa real

Según medios locales, las tensiones afectan tanto al matrimonio de los príncipes como a la relación de Mette-Marit con los reyes Harald y Sonia

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La princesa Mette-Marit y el
La princesa Mette-Marit y el príncipe Haakon de Noruega, en su entrevista en el programa 'Året med kongefamilien'. (NRK)

Tras 23 años de matrimonio, los rumores de desavenencias entre el heredero al trono de Noruega, el príncipe Haakon, y su mujer, la princesa Mette-Marit, saltan por primera vez a la prensa local, generando inquietud sobre la estabilidad de la institución y la relación que mantiene la heredera con sus suegros, los reyes Harald y Sonia.

El matrimonio formado por Haakon y Mette-Marit ha sido durante años considerado uno de los más sólidos entre las parejas herederas europeas. Su historia, marcada por la transformación pública de la princesa y el apoyo incondicional del príncipe desde el inicio, generó admiración internacional y reforzó la imagen de un amor capaz de superar polémicas pasadas. Sin embargo, recientes informaciones de medios noruegos sugieren que la relación estaría atravesando su momento más delicado, un escenario que, hasta ahora, se había mantenido fuera de los focos.

Según el portal Se og Hor, fuentes cercanas a la Casa Real afirman que “la relación entre ellos se encuentra en su punto más bajo”, describiendo la situación como una crisis no solo para el matrimonio, sino también para la institución y la dinámica familiar entre los reyes Harald y Sonia y la princesa Mette-Marit.

Los príncipes Haakon y Mette-Marit
Los príncipes Haakon y Mette-Marit en una imagen de archivo. (Stian Lysberg Solum/NTB/Pool via REUTERS)

Crisis en la monarquía noruega y tensión entre los príncipes Haakon y Mette-Marit

El citado medio apunta que la crisis no se limita únicamente a la pareja, ya que la confianza de los reyes hacia Mette-Marit habría disminuido de forma significativa. Los supuestos “frentes de hielo” entre la princesa heredera y sus suegros serían consecuencia de varias polémicas recientes, incluidas la investigación judicial sobre Marius Borg, hijo de Mette-Marit previo a su matrimonio, y los escándalos derivados de la amistad de la princesa con Jeffrey Epstein. Esta acumulación de conflictos habría erosionado el apoyo institucional y social que la heredera disfrutó durante años.

La situación se agrava en un contexto en el que la monarquía noruega atraviesa niveles de popularidad históricamente bajos, según encuestas de la cadena pública NRK. Hasta ahora, Harald y Sonia habían protegido a Mette-Marit, cubriendo episodios delicados y facilitando su integración, pero la revelación de vínculos con Epstein parece haber sido un punto de inflexión en la percepción pública y dentro del propio círculo familiar.

Desde el 6 de febrero, la princesa había anunciado que ofrecería explicaciones sobre su relación con Epstein, pero estas no se han materializado, posiblemente porque su equipo busca ganar tiempo ante la posibilidad de que nuevos documentos puedan ampliar o contradecir la versión conocida hasta ahora. En 2019, Mette-Marit ya ofreció una aclaración sobre su relación con Epstein, asegurando que solo se habían encontrado en un acto público de carácter benéfico, aunque recientes correos sugieren que la realidad podría ser distinta.

Marius Borg el hijo mayor de la princesa de Noruega

La semana pasada, la víctima de Epstein Marina Lacerda expresó públicamente en NRK que la princesa debería asumir su responsabilidad y transparencia sobre sus contactos con Epstein, recordando el contexto de abusos a menores en el que se encontraba el magnate. Mette-Marit respondió a través de un comunicado escrito, reiterando su apoyo a las víctimas y su consternación por los hechos, aunque sin entrar en detalles sobre su propia implicación.

En paralelo, el príncipe Haakon ha centrado su atención en su papel de cuidador dentro de la familia, intentando preservar la unidad familiar mientras se enfrenta a un relevo generacional cada vez más necesario. Harald de Noruega, con 89 años y 35 de reinado, ha mostrado su intención de ceder parte de la agenda oficial, pero la combinación de problemas de salud, escándalos y tensiones internas hace que la transición de poder sea más complicada de lo previsto, situando a la princesa Mette-Marit y al heredero en el centro de un nuevo desafío para la monarquía noruega.