Las infecciones de la madre durante el embarazo podrían aumentar el riesgo de conductas suicidas en sus hijos, según un estudio

Las inflamaciones provocadas por bacterias o virus pueden tener un impacto durante las fases críticas del desarrollo cerebral

Guardar
Una mujer embarazada mirando por
Una mujer embarazada mirando por la ventana (Shutterstock)

Desde hace décadas la medicina se ha preocupado por entender y actuar sobre la relación que existe entre la salud de la madre durante el embarazo y el bebé. Por ejemplo, de sobra conocemos el impacto que tiene el tabaco o el alcoholismo. Pese a ello, el plano de la salud mental todavía es un gran desconocido en muchos aspectos.

Un reciente estudio llevado a cabo por equipos de la Universidad McGill, el Instituto Danés de Investigación en Prevención del Suicidio, la Universidad de Copenhague y la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg ha revelado que los hijos cuyas madres sufrieron una infección durante el embarazo tienen más riesgo de conductas suicidas. Según los resultados, esto se ve agravado durante la adolescencia y la juventud.

La investigación, que ha sido publicada en la revista Molecular Psychiatry, se ha centrado en observar el nexo entre la presencia de infecciones en la madre gestante y la aparición de conductas suicidas en la descendencia. Según ha explicado el doctor Massimiliano Orri, primer autor del estudio, en declaraciones recogidas por Medical Xpress, los trabajos en torno al riesgo suicida suelen centrarse en los momentos previos a la crisis, con el objetivo de identificar personas en riesgo inmediato.

Sin embargo, la investigación apunta a la necesidad de examinar factores que se remontan a fases más tempranas del desarrollo. “Quisimos mirar mucho más atrás y comprender cómo ciertas experiencias en la infancia pueden condicionar la vulnerabilidad al suicidio a largo plazo”, ha remarcado el doctor Orri al citado medio.

El riesgo de suicidio es un 46 % mayor

El estudio ha abarcado los historiales médicos de más de dos millones de individuos que tenían más de 10 años entre 1987 y 2021. Se han evaluado infecciones maternas y paternas acaecidas antes, durante y después del embarazo, así como los ingresos hospitalarios de la descendencia a partir de la mencionada edad.

Tal y como ha puntualizado el doctor Orri, la solidez metodológica ha sido posible gracias a la comparación entre las infecciones registradas en madres y padres durante el mismo periodo. Mientras que las infecciones en el padre no pueden tener impacto directo sobre el desarrollo fetal, las maternas sí podrían influir a través de mecanismos biológicos como la inflamación, especialmente relevante durante las fases críticas del desarrollo cerebral.

Los resultados del análisis muestran que los hijos de madres que han padecido una infección de tipo bacteriano o vírico durante la gestación presentan un 46 % más de riesgo de intentar suicidarse respecto a los descendientes de mujeres que no han sufrido ninguna infección en ese periodo. Este riesgo se intensifica si la exposición infecciosa ocurre en el segundo o tercer trimestre del embarazo. Sin embargo, las conductas suicidas responden a causas multifactoriales, por lo que estas infecciones no responderían exclusivamente a estos comportamientos.

¿Puede la genética determinar tu salud mental? Un gen define cómo respondemos ante el estrés.

Un estudio que solo responde a estadísticas

Los investigadores también han observado que incluso cuando la infección materna se da en el periodo previo o posterior al embarazo, el riesgo de conducta suicida en los hijos es superior, en comparación con aquellos cuyos progenitores no han enfermado. Según ha explicado el doctor Orri a Medical Xpress, esta circunstancia podría indicar la existencia de efectos duraderos de la infección o la presencia de factores de confusión residuales que no han podido ser completamente descartados.

Es importante subrayar que los autores insisten en el carácter estadístico de la asociación identificada. Según ha matizado el doctor Orri, la mayoría de los niños nacidos de madres que sufren infecciones durante el embarazo no llegan a desarrollar problemas graves de salud mental ni presentan riesgo de suicidio. “Este estudio muestra una asociación estadística”, recalca el investigador, “lo que significa que una infección en el embarazo no suele desembocar necesariamente en conductas suicidas más adelante”.

El 024 es el teléfono de atención a la conducta suicida. Se puede llamar desde cualquier parte de España y es gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año. Si existe un riesgo inminente, acude a urgencias o llama al 112.