Pepita Bernat, 106 años: “Si tengo molestias, se me curan los dolores bailando”

Su testimonio pone el foco en los beneficios del movimiento y la música para el cuerpo y la mente

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Fragmento del vídeo de TikTok
Fragmento del vídeo de TikTok en el que aparecen Pepita y Santiago Segura. (@doctormanueldelapena)

La inmortalidad siempre ha fascinado a la humanidad y ha inspirado miles de historias sobre su búsqueda. Aunque muchas personas trabajan hoy en día para encontrar la fórmula que permita alcanzarla, lo cierto es que sigue siendo, por ahora, una utopía.

Sin embargo, hay personas que tienen una salud de hierro gracias a sus hábitos. Una de esas personas es Pepita Bernat, una mujer que nació en el año 1919. A sus 106 años, vive en Barcelona y cada vez que tiene una aparición pública, ya sea en redes sociales o en televisión, siempre muestra su alegría y optimismo.

Una de las últimas ocasiones en las que ha mostrado su entusiasmo a cámara ha sido en la cuenta de TikTok del doctor Manuel de la Peña (@doctormanueldelapena), experto en longevidad. En este vídeo, ambos dialogan con el actor Santiago Segura sobre cómo se cuida.

El secreto de la longevidad de Pepita

“Si te molestan las piernas o te pasa algo, ¿cómo se te curan todos los dolores?”, empieza preguntando el doctor. “Bailando, moviéndote, saltando, tú pruébalo”, responde Pepita. Ante esta situación, el actor Santiago Segura tira de ironía. “Eso es muy raro. A mí si me duele la rodilla me opero el menisco”.

Pero, dejando a un lado el sentido del humor, hacer esto tiene numerosos beneficios para nuestra salud. Según explica Manuel de la Peña, el baile activa diferentes áreas del cerebro y favorece la liberación de endorfinas, unos neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales y generan sensación de bienestar.

Por eso, al moverse al ritmo de la música o realizar ejercicio físico, muchas personas experimentan una disminución del dolor y una mejora del estado de ánimo. No se trata de magia, sino de una respuesta biológica que ayuda a relajarse, reducir el estrés y afrontar las molestias cotidianas con mayor ligereza.

Además, actividades como bailar combinan movimiento, coordinación y estimulación cognitiva, algo especialmente valioso con el paso de los años. Seguir coreografías sencillas o simplemente dejarse llevar por la música contribuye a mantener la movilidad articular, fortalecer la musculatura y trabajar el equilibrio, factores clave para prevenir caídas y conservar la independencia. A esto se suma el componente social que suele acompañar al baile, ya sea en grupo o en encuentros con amigos, lo que también influye positivamente en la salud emocional.

Diversos especialistas en envejecimiento coinciden en que no es necesario realizar ejercicios intensos para notar beneficios. Bastan rutinas adaptadas a cada persona, constancia y, sobre todo, disfrutar del proceso.

Caminar, estirarse, moverse al son de una canción o practicar actividades físicas pueden convertirse en hábitos sostenibles en el tiempo y ayudar a envejecer de una forma más saludable y dinámica.

En ese sentido, el mensaje que transmite Pepita conecta con una idea cada vez más respaldada por la ciencia: el movimiento regular, acompañado de una actitud positiva y de hábitos sencillos mantenidos en el tiempo, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida, el bienestar emocional y no depender de nadie durante esta etapa.