Jaime, experto en energía, sobre la forma más barata de no pasar frío en invierno: “Mantenerla encendida una noche te cuesta diez céntimos”

Usar este método te costará alrededor de 3 euros al mes

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Jaime hablando del precio del
Jaime hablando del precio del artículo que puede salvarte del frío por 10 céntimos la noche. (TikTok: @suopmobile)

Con la llegada de las diferentes borrascas y las bajas temperaturas, mantener la casa caliente se ha convertido en todo un reto. Las opciones más habituales son poner estufas o sistemas de calefacción que sean capaces de calentar una habitación o, incluso, todas.

Sin embargo, recurrir a este método puede llegar a ser muy caro, por lo que muchos prefieren encontrar otras soluciones más económicas. Si eres una de esas personas, Jaime, un experto en gasto energético, ha explicado en su cuenta de TikTok (@suopmobile) el aparato que puede ayudarte a regular la temperatura.

El dispositivo al que hace referencia es la manta eléctrica, una opción cada vez más popular entre quienes buscan mantenerse calientes sin disparar la factura de la luz. Su bajo consumo energético la convierte en una alternativa interesante frente a radiadores o estufas tradicionales, especialmente cuando el objetivo es calentar el cuerpo directamente en lugar de subir la temperatura de toda la habitación.

“Mientras un radiador gasta unos 2.000 vatios, una manta eléctrica solo necesita una potencia de 100 vatios. Con el precio de la luz actual, mantenerla encendida una noche te cuesta solo diez céntimos, o lo que es lo mismo, tres euros al mes”, explica en el vídeo.

Ahora bien, para que realmente sea eficaz y segura, es fundamental utilizarla correctamente y seguir una serie de recomendaciones básicas que ayudan a evitar riesgos y a mejorar su rendimiento.

@suopmobile

¿Sabes cuál es la opción más barata para no pasar frío este invierno?

♬ sonido original - suopmobile

Cómo usar correctamente una manta eléctrica

Una de las formas más eficientes de usar la manta eléctrica es encenderla unos minutos antes de acostarte para que el colchón esté templado. Una vez que entres en la cama, puedes bajar la intensidad o incluso apagarla si ya has alcanzado una temperatura confortable. De esta manera reduces aún más el consumo y evitas un exceso de calor durante la noche.

La mayoría de modelos incluyen varios niveles de potencia. No siempre es necesario utilizar la máxima intensidad: un nivel medio suele ser suficiente para mantener el calor corporal sin generar sensación de agobio. Además, regular la temperatura ayuda a evitar sequedad en la piel o incomodidad durante el descanso.

Las mantas eléctricas están diseñadas para situarse sobre el colchón o sobre el cuerpo, dependiendo del tipo. Es importante extenderla sin arrugas ni pliegues, ya que doblarla puede estropear el sistema interno de cables. También conviene colocar una sábana fina encima si se usa como base para mejorar la distribución del calor.

Niños pequeños, personas mayores con movilidad reducida o mascotas pueden no percibir correctamente el exceso de temperatura. En estos casos, se aconseja utilizar modelos con apagado automático y control térmico, y evitar que permanezca encendida toda la noche sin supervisión.

Si estás pensando en comprar una manta eléctrica, busca opciones que incluyan protección contra sobrecalentamiento, temporizador y certificaciones de seguridad europeas. Estos sistemas reducen el riesgo de accidentes y permiten un uso más tranquilo y eficiente.

En definitiva, la manta eléctrica puede ser una herramienta útil para combatir el frío sin gastar demasiado, siempre que se utilice de forma responsable y adaptada a las necesidades de cada persona.