Lingüista y profesora de universidad: así es Rosa Rodríguez, la joven argentina que ha ganado el mayor bote de la historia de ‘Pasapalabra’

La joven, que reside en A Coruña, ha completado el resco de ‘Pasapalabra’ y se lleva a casa 2.716.000 euros

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Rosa ha ganado el bote
Rosa ha ganado el bote de 'Pasapalabra'. (Atresmedia) (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rosa Rodríguez ya es historia viva de Pasapalabra. Este jueves 5 de febrero, la concursante gallega culminó una trayectoria excepcional al completar El Rosco y llevarse el ansiado bote del programa, valorado en 2.716.000 euros. Un desenlace muy esperado que pone el broche de oro a meses de constancia, estudio y serenidad, y que confirma su nombre como uno de los más importantes que ha pasado por el concurso de Antena 3.

La victoria llega apenas unos días después de que Rosa celebrara otro hito mayúsculo: alcanzar los 300 programas, una cifra inédita hasta ahora para una mujer en Pasapalabra. Aquel logro, alcanzado el pasado 27 de enero tras superar de nuevo La Silla Azul, ya la había situado en un lugar especial dentro de la historia del formato. El bote, sin embargo, aumenta su recorrido a una dimensión mayor y la convierte en una referencia absoluta del concurso.

Desde su debut el 19 de noviembre de 2024, Rosa fue construyendo su camino con una mezcla de disciplina, templanza y naturalidad. Semana tras semana, se mantuvo firme frente a uno de los duelos más largos y exigentes que se recuerdan en el programa, especialmente frente a Manu Pascual, rival incansable y poseedor del récord de permanencia. Solo él y Orestes Barbero han superado el número de programas disputados por Rosa, pero ninguno lo hizo con su misma regularidad silenciosa y su capacidad para crecer sin hacer ruido.

Rosa no ha podido contener
Rosa no ha podido contener la emoción tras hacerse con el bote de 'Pasapalabra'. (Atresmedia) (Imagen Ilustrativa Infobae)

Nacida en Quilmes, a las afueras de Buenos Aires, en octubre de 1993, Rosa llegó a España siendo una niña. Tenía siete años cuando sus padres decidieron emigrar a Galicia, concretamente a A Coruña, ciudad que desde entonces considera su hogar. “Cuando mis hermanos y yo éramos pequeños, decidieron sacrificar todo, dejar atrás su familia, su país, con el único objetivo de que mis hermanos y yo tuviéramos la vida que, gracias a ellos, tenemos“, explicó en su primer día en el programa.

Antes de convertirse en historia de Antena 3, Rosa ya había construido un sólido perfil académico y profesional. Es profesora y su formación es extensa: estudió Filología Inglesa y completó su formación con másteres en Lingüística, Educación y Neurociencia aplicada a la enseñanza. Actualmente, ejerce como profesora de castellano para estudiantes universitarios internacionales, una vocación que nunca ha abandonado del todo, aunque el concurso la haya obligado a hacer una pausa.

Para ella, enseñar y aprender forman parte del mismo proceso. Siempre ha defendido la importancia de crear espacios de confianza y complicidad en el aula, una filosofía que también trasladó al plató. “Como profesora, una de las cosas que más me gusta experimentar es cuando se crea ese ambiente de complicidad y compañerismo entre todos los estudiantes", ha confesado en el programa.

Rosa y Manu, abrazados tras
Rosa y Manu, abrazados tras la victoria de la argentina en 'Pasapalabra'. (Atresmedia) (Imagen Ilustrativa Infobae)

Amante de la cultura y el deporte

Más allá del atril, Rosa es una persona curiosa y polifacética. Le apasiona la cocina, no solo por el placer de comer, sino por lo que supone aprender técnicas nuevas y descubrir culturas a través de los sabores. Disfruta del deporte, la naturaleza, la lectura y actividades manuales como dibujar o bordar. Lee habitualmente sobre historia, psicología y antropología, y aunque consume poco contenido audiovisual, tiene predilección por la música folk y considera Origen su película favorita.

Se define como introvertida, aunque sociable, tímida pero cercana, y con una tendencia natural a buscar siempre el lado positivo de las cosas. Esa forma de estar en el mundo explica en parte su recorrido en Pasapalabra: firme, constante y sin estridencias.

La decisión de presentarse al concurso no fue casual. Durante la pandemia, mientras vivía con sus padres, compartía con su madre tardes enteras viendo concursos en televisión. Fue ella quien la animó insistentemente a intentarlo, recordándole que de niña siempre decía que algún día participaría en Pasapalabra. Aquella conversación doméstica acabó cambiando su vida.