Un estudio revela que el café protege la microbiota intestinal: su consumo favorece bacterias beneficiosas para la salud

Una investigación liderada por científicos italianos y estadounidenses se han propuesto establecer una relación entre el café y la microbiota

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Una persona mayor toma café
Una persona mayor toma café (Shutterstock)

Cada día se toman más de dos mil millones de tazas de café en todo el mundo. Solo compite en popularidad con el agua y con el té y en torno a ella se ha construido todo un mundo gastronómico y un ritual, porque el café es mucho más que una bebida que acompaña nuestros desayunos y meriendas.

Los beneficios para el café sobrepasan lo puramente degustativo, como han demostrado infinitud de estudios en las últimas décadas. A la literatura científica disponible se le suma una investigación publicada en noviembre de 2024 en la revista Nature Microbiology, cuyo objetivo ha sido encontrar una relación entre el consumo de café y el microbioma intestinal.

Los resultados del estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Trento (Italia) y la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos), muestran que el consumo habitual de café modifica de forma clara la composición de la microbiota, favoreciendo la presencia de una bacteria específica, Lawsonibacter asaccharolyticus. Este trabajo comienza a desentrañar, con un nivel de detalle sin precedentes, qué microorganismos responden a alimentos concretos y cómo tales cambios pueden impactar en la salud a gran escala.

El análisis se basó en datos de más de 54 mil muestras de microbioma intestinal provenientes de 45 países, abarcando tanto adultos sanos como personas con diversas enfermedades. Los investigadores combinaron información metagenómica, metabolómica y de hábitos alimentarios obtenida a través de cuestionarios validados. Los participantes fueron clasificados según su consumo de café en tres grupos: quienes nunca o casi nunca lo ingieren (menos de tres tazas al mes), consumidores moderados (menos de tres tazas al día) y grandes bebedores (más de tres tazas diarias).

Gracias al uso de algoritmos de aprendizaje automático, el estudio pudo predecir con alta precisión el grado de consumo de café solo analizando la composición bacteriana de la microbiota intestinal. El vínculo más fuerte hallado corresponde a la especie Lawsonibacter asaccharolyticus, cuya abundancia aumentaba entre 4,5 y 8 veces en las personas que bebían más café, en comparación con quienes no lo consumían.

El efecto del café descafeinado

Para descartar que la cafeína fuese el único factor responsable, se analizaron por separado los efectos del café descafeinado. El resultado mostró que el aumento de L. asaccharolyticus se producía también con el descafeinado, lo que sugiere que otros compuestos característicos del café participan en esta relación. En palabras de los autores, “la asociación es sustancialmente independiente de la cafeína”.

Daniel López Rosetti - El Café

El equipo también efectuó experimentos de laboratorio en condiciones controladas. Al cultivar L. asaccharolyticus en medios enriquecidos con distintas preparaciones de café (incluyendo moka, café instantáneo y sus versiones descafeinadas) observaron que el crecimiento de la bacteria se incrementaba con concentraciones de café de 5 y 10 gramos por litro, logrando un aumento promedio de 350 % con respecto al control.

El siguiente paso será desentrañar si los efectos beneficiosos atribuidos al café, como la reducción del riesgo cardiovascular, de diabetes tipo 2 y de algunas formas de cáncer, podrían estar mediados en parte por el impacto de la bacteria Lawsonibacter asaccharolyticus sobre el metabolismo de los polifenoles y otros compuestos. Además, el enfoque multi-ómica inaugurado por este trabajo permitirá explorar de manera similar el efecto de otros componentes de la dieta diaria sobre el microbioma y la salud humana.