Una exoficial de policía demanda por más de 1 millón de euros a su departamento por motivos de salud mental: “Estuvo expuesta a incidentes extremadamente impactantes”

La agente alega que trabajar en casos de abuso infantil desencadenó un trastorno de estrés postraumático

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Imagen de juicio de recurso.
Imagen de juicio de recurso. (Freepik)

Kirstie Coy-Martin, exoficial de la Policía Metropolitana de Londres, ha demandado al cuerpo de seguridad por un millón de libras, lo que equivale a más de un millón de euros. Esta decisión ha sido tomada tras desarrollar una fobia incapacitante.

Según informa el medio británico Independent, la mujer de 52 años decidió tomar esta decisión después de que su salud mental quedase gravemente afectada por investigar durante años casos de abuso infantil. De hecho, asegura que desarrolló trastorno de estrés postraumático (TEPT) al estar expuesta a numerosos casos.

La exoficial se incorporó a la Policía Metropolitana en 1997 y trabajó en equipos especializados en abuso infantil y delitos sexuales entre 2005 y 2016. Según su versión, durante ese periodo se vio obligada a investigar casos de abuso y muerte de menores, lo que la expuso de forma constante a situaciones de alto impacto emocional.

Impacto en la salud mental y su carrera profesional

Sus abogados afirman que la institución no tomó medidas adecuadas para proteger su salud mental, a pesar de los riesgos evidentes asociados a esas funciones. Por este motivo, decidió abandonar este área en el año 2016.

Sin embargo, afirma que las secuelas emocionales persistieron y se agravaron con el tiempo. Entre otros episodios, relata que el simple hecho de recibir documentación con imágenes relacionadas con el trabajo, como el logotipo de un pie de bebé, desencadenaba ataques de pánico y recaídas.

En 2020, tras escuchar críticas en una videollamada laboral, experimentó una crisis que provocó su despido temporal y, posteriormente, el diagnóstico de TEPT. A pesar de ser reubicada en funciones administrativas y de teletrabajo, Coy-Martin asegura que cualquier contacto con el entorno policial, incluso la solicitud de acudir a una comisaría para recoger pruebas, le genera ansiedad extrema. Finalmente, se jubiló por motivos de salud en octubre de 2023.

La demanda y los argumentos legales

Kirstie reclama que la Policía Metropolitana incumplió su deber de cuidado al no prevenir el daño psicológico que sufrió, ni actuar ante las señales de advertencia, como su uso de antidepresivos y la comunicación de su malestar.

Sus abogados sostienen que el riesgo era previsible y que la institución debió implementar medidas para limitar la exposición a situaciones traumáticas y vigilar su estado de salud mental. “Estuvo expuesta a incidentes extremadamente impactantes”, explican los abogados al medio Independent.

Por su parte, la Policía Metropolitana niega cualquier negligencia y argumenta que no manifestó problemas psiquiátricos durante su tiempo en los equipos de abuso infantil y que su historial médico previo no indicaba una vulnerabilidad especial.

Próximos pasos judiciales

El caso fue presentado ante el Tribunal del Condado de Londres y se encuentra en fase preliminar, en la que se decidirá qué pruebas serán admitidas en un eventual juicio completo. Por su parte, la Policía Metropolitana niega que el entorno laboral fuera inseguro o que las tareas asignadas causaran o contribuyeran al desarrollo del TEPT.