Continúa el derribo del mítico restaurante Baobab de Madrid, considerado de interés cultural, pese a la suspensión de las obras

El Ayuntamiento de Madrid ordenó la suspensión de los trabajos este martes, pero los obreros han continuado durante la mañana

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Obreros trabajan en el tejado
Obreros trabajan en el tejado del restaurante Baobab de Madrid. (Lydia Hernández Téllez/Infobae España)

Los vecinos del barrio de Lavapiés (Madrid) han denunciado este miércoles que las obras de demolición del restaurante Baobab, ubicado en el número 1 de la calle Cabestreros, han continuado pese a la orden de suspensión emitida por el Ayuntamiento de Madrid. El edificio, que data del siglo XVII, es uno de los pocos que se conservan de la época del Madrid de los Austrias, pero el actual propietario había decidido tirarlo abajo para construir un nuevo hotel en la capital.

Desde el PSOE madrileño, el diputado Antonio Giraldo solicitó el 10 de enero la suspensión urgente e inmediata del derribo del inmueble. Tras una denuncia por parte de los socialistas ante la Fiscalía de Madrid por un posible delito de daños al patrimonio, el consistorio de la ciudad ordenó la suspensión cautelar de las obras. Sin embargo, esta misma mañana, los operarios aparecían de nuevo y continuaban los trabajos en el tejado.

“Desde el momento en que se firma el decreto de suspensión, las obras están fuera de título habilitante, no tienen licencia y por tanto son ilegales”, ha valorado Giraldo a Infobae España desde las inmediaciones del edificio. “Hay muchísimos indicios de que podría tratarse de un edificio del caserío tradicional del siglo XVII o incluso anterior de la villa de Madrid. Otros edificios similares están protegidos y hay muy poquitos ya por la ciudad”, ha expresado. Más allá de su valor histórico, el local funcionó durante años como un restaurante senegalés, el Baobab, que cerró en el año 2020 porque el propietario no quiso renovar el alquiler.

El diputado ha explicado que el propietario del inmueble había sido notificado, pero todavía no se había comunicado a la empresa que ejecutaba los trabajos. “Esta técnica me la conozco bien: elimina al menos el tejado que en un par de meses el agua te hace el trabajo ella sola”, interpretaba esta mañana el socialista en sus redes sociales.

Al lugar de los hechos han acudido dos agentes de la policía local, que han notificado la suspensión y han procedido a la paralización de la demolición.