Un adolescente abandona los estudios para dedicarse a los videojuegos y se hace millonario

Lennard gana millones de euros con un trabajo creativo en `Fortnite’ a sus 17 años de edad

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Un adolescente es millonario gracias
Un adolescente es millonario gracias a los videojuegos. REUTERS/Florence Lo/Archivo

Un adolescente alemán sorprendió a su familia y amigos cuando decidió dejar la escuela para dedicarse a los videojuegos. Mientras muchos veían esa elección como una muy mala idea, él apostó todo a un solo juego: Fortnite, el fenómeno mundial que reúne a millones de jugadores cada día.

Con solo diecisiete años, Lennard, conocido en el mundo digital como Rezon, ya había alcanzado una meta que pocos imaginan posible a esa edad: convertirse en millonario. Su historia comienza como la de tantos otros jóvenes. Empezó con un gran frustración hacia los estudios y cada vez iba dedicando más tiempo a los videojuegos, hasta que llegó el momento donde era inevitable cambiar de vida.

Aunque hoy disfruta de su éxito, Rezon reconoce que su camino no fue sencillo ni seguro. Según informa el medio alemán Bild, el joven quiere demostrar que esto es posible pero que es algo muy complicado de gestionar tan joven y que no recomienda a todo el mundo.

La fortuna millonaria del adolescente

`Fortnite’ no es solo un videojuego. Es una plataforma donde los jugadores pueden competir, crear y hasta ganar dinero. Lennard no solo jugaba; también diseñaba mundos virtuales dentro del juego. Esos mapas se volvieron tan populares que miles de personas los visitaban cada día.

Los atuendos y artículos están inspirados en los equipos actuales de F1. (Instagram: fortnite / f1)

La empresa detrás del juego, Epic Games, recompensa a los creadores cuyos mapas tienen éxito. Rezon llegó a recibir sumas de seis cifras en euros en un solo mes. Así, antes de cumplir la mayoría de edad, ya era millonario. El joven alemán aprovechó las posibilidades del juego para construir no solo mundos virtuales, sino también una nueva vida.

`Fortnite’ se juega en ordenadores, consolas y teléfonos, permitiendo que personas de todo el mundo participen. El juego es conocido por su estilo de combate y construcción, pero también por el negocio que gira a su alrededor. Muchos adolescentes contactan a diario con el para saber como lo ha logrado e intentar imitar la fórmula.

“Yo recomiendo no dejar los estudios”

Abandonar la escuela para dedicarse a un videojuego es una decisión que la mayoría de las familias no apoyaría. En el caso de Rezon, sus padres lo acompañaron de cerca y le recordaron que el éxito en los videojuegos puede ser pasajero. La mayor parte de sus ganancias las invierte y las dedica en sus familiares. El joven no se dejó llevar por la fama ni el lujo aunque muchas cosas de su entorno cambiaron.

Un chico jugando a Fortnite.
Un chico jugando a Fortnite. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rezon insiste en que su historia es la excepción, no la regla. La mayoría de quienes intentan vivir del gaming no llegan a ganar lo suficiente. Él mismo dice: “Yo recomiendo no dejar los estudios, ahora lo pienso y me parece muy arriesgado”. Sabe que su éxito se debió a una combinación de trabajo, talento y buenas oportunidades.

El éxito del alemán refleja también cómo las empresas de videojuegos han creado sistemas para repartir parte de sus ingresos con los jugadores más creativos. Epic Games, por ejemplo, destina cerca del 30% de sus ganancias a quienes diseñan mapas y modos populares dentro del juego. Esta estrategia ha impulsado a miles de jóvenes a intentar convertirse en desarrolladores independientes, mostrando que el mundo de los videojuegos no solo premia a quienes juegan bien, sino también a quienes aportan nuevas ideas y contenidos al universo digital.