Una conductora se enfrenta a una multa de hasta 30.000 euros por avisar de un control de tráfico en Ibiza

Según recoge eldiario.es, la información sobre el control de la Guardia Civil fue difundida a través de Telegram y comprometió la eficacia del operativo

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Un coche de la Guardia
Un coche de la Guardia Civil durante un registro operativo contra una operación antidroga, en el Polígono de Sete Pías, a 30 de abril de 2024, en Barrantes, Ribadumia, Pontevedra, Galicia (España). / Elena Fernández - Europa Press

Una mujer ha sido denunciada por la Guardia Civil tras difundir, a través de un grupo de Telegram, la ubicación de un control de tráfico en Ibiza. De acuerdo con la información publicada por eldiario.es, esta acción puede suponerle una sanción de entre 601 y 30.000 euros dada la utilización no autorizada de datos relacionados con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, lo que podría haber comprometido la eficacia del operativo y facilitado que otros conductores eludiesen controles de alcoholemia, drogas o documentación, generando así un impacto sobre la seguridad vial.

Según ha precisado eldiario.es en su información, los hechos sucedieron el pasado domingo en la carretera EI200, donde agentes del Instituto Armado de Santa Eulària realizaban un control rutinario de vehículos y personas. Durante la actuación, detuvieron un coche ocupado por dos mujeres, que fueron identificadas y, posteriormente, continuaron su camino. Poco después, los agentes detectaron un descenso notable en el tráfico y observaron que varios vehículos optaban por un camino alternativo a la vía principal donde se desarrollaba el control. Tras investigar lo sucedido, los agentes localizaron un grupo en Telegram dedicado supuestamente a informar sobre incidencias en las carreteras de la isla.

En uno de los mensajes del grupo figuraba la localización exacta del dispositivo: la rotonda de Santa Eulària. Los guardias civiles iniciaron entonces las diligencias necesarias para identificar a la autora del aviso y, finalmente, determinaron que se trataba de una de las mujeres identificadas minutos antes. Desde la Guardia Civil, han recalcado, según recoge eldiario.es, que la difusión de datos relativos a operativos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, está prohibida y su uso indebido conlleva sanciones legales.

La normativa aplicable, tal y como explica el Instituto Armado en declaraciones recogidas por ese mismo diario, es el artículo 36.23 de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, bajo cuya cobertura se ha levantado acta a la conductora involucrada.

La DGT advierte sobre el uso de redes sociales para esquivar controles

Las autoridades han destacado, según informa eldiario.es, el cambio de hábitos en la forma de advertir sobre controles policiales. Si años atrás los conductores solían avisar a otros con ráfagas de luces, ahora la tecnología permite que estos avisos circulen a través de redes sociales y aplicaciones móviles, en algunos casos con la participación de numerosos conductores.

Desde el diario español, el periodista detalla que los grupos de aviso de controles empezaron a aparecer en el año 2012, aunque el fenómeno se intensificó a partir de 2014 con el auge de las aplicaciones vinculadas a la seguridad vial. De acuerdo con la DGT, “su aparición entonces se percibió como beneficiosa para la seguridad vial, ya que se informaba de incidentes en las carreteras, estado de la circulación o climatología”. Sin embargo, con el tiempo comenzaron a compartirse localizaciones de controles de tráfico y de radares de velocidad.

Una macrofiesta rave en Albacete desata la polémica por las condiciones en las que trabajó la Guardia Civil. La falta de hospedaje, los turnos de hasta 16 horas y los peligrosos desplazamientos complicaron el operativo de seguridad.

El responsable de la Agrupación de Tráfico en Galicia, el teniente coronel Antonio Hidalgo Romero, ha expuesto en declaraciones a eldiario.es que la raíz del problema reside en que muchos conductores ven a los agentes como simples “recaudadores y no se dan cuenta de que los controles de la Guardia Civil lo único que recaudan son vidas”. Con estos mensajes, según expone Hidalgo, “se sienten inmunes porque la probabilidad de detenerlos es muy poca”.