Antonio Flores, educador canino: “Si crees que por tener más espacio tu perro va a estar mejor te equivocas”

El profesional desmonta uno de los mayores mitos sobre el bienestar animal

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Antonio Flores, educador canino (Tiktok/@flores_educacion_canina)
Antonio Flores, educador canino (Tiktok/@flores_educacion_canina)

Siempre se ha dicho que un perro necesita mucho espacio y que, cuanto más grande sea el terreno donde vive, más feliz está. Para muchos dueños, tener disponible un campo abierto para su mascota parece sinónimo de libertad y de calidad de vida. Sin embargo, esta creencia no siempre se ajusta a la realidad.

Así mismo lo explica Antonio Flores, educador canino y creador de contenido en Tiktok con 191.000 seguidores, en uno de sus últimos vídeos. En el clip cuestiona directamente la idea de que un perro, por vivir en el campo, esté automaticamente mejor que uno de ciudad que viva en un piso.

“Si crees que por tener más espacio tu perro va a estar mejor te equivocas”, explica. El bienestar de un perro no depende tanto de los metros cuadrados en los que habita, sino del vínculo, la estimulación y el tiempo compartido con sus dueños.

¿Qué significa para un perro tener más espacio?

Según el experto, uno de los errores más comunes es pensar que un perro en el campo se entretiene solo. En muchos casos ocurre lo contrario. Sobre todo en la actualidad, ya que si no pasamos el día trabajando, lo hacemos desde casa, pero es complicado conciliar lo profesional, las tareas del hogar y la vida personal. En muchos casos, al estar suelto todo el día, sin tanta interacción humana ni actividades, el perro acaba más aburrido y aislado de lo que estaría en un entorno urbano bien gestionado.

Husky corriendo y jugando al
Husky corriendo y jugando al aire libre, mostrando su energía y carácter amigable en un entorno natural. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, muchas veces al tener contacto constante con el espacio, este pierde valor. Muchas de las experiencias que enriquecerían su vida se convierten en el día a día y pierden impacto. Se pierden los paseos compartidos, no hay juegos estructurados. “Corre porque está suelto, pero no disfruta igual”, señala Flores.

El vínculo y la estimulación

Vivir en un piso o apartamento, no debería ser un problema siempre que se cubran las necesidades reales del perro. Una cosa es la falsa idea del campo abierto, y otra es que el perro no corra, no pasee o no se mueva simplemente por vivir en una ciudad. El canino debe tener paseos de calidad, juegos, entrenamientos y socialización.

Un perro que salga diariamente, que acompañe al dueño, que conoce a otros perro y participa en actividades, suele estar más equilibrado que uno que pasa largas horas solo, aunque tenga mucho terreno disponible.

La relación entre humanos y mascotas, especialmente con perros, va mucho más allá de la compañía y las actividades. Los perros establecen fuertes vínculos con sus dueños durante los primeros meses de vida. Un vínculo practicamente irrompible y que les aporta multiples beneficios.

La ley 7/2023, de 28 de marzo, obliga a los propietarios a tener un seguro mínimo a terceros para su perro a partir del 29 de septiembre. Sin embargo, en algunas comunidades, como Madrid, País Vasco o La Rioja, ya es obligatorio

Como apunta Antonio Flores, pensar que el perro estará mejor por vivir en el campo es un error. La felicidad y estabilidad del perro no está en el lugar, sino en las relaciones que construye con quienes los cuidan. Al final, lo que más necesita es compañia, aunque es esencial contar con un entorno preparado y con la responsabilidad suficiente.