Gabriel Aedo, dermatólogo: “Si el acné se quitara cuando dejas de comer azúcar, lo tratarían los nutricionistas”

El experto profundiza en todos los factores que favorecen la aparición de granos

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Fragmento de TikTok en el
Fragmento de TikTok en el que Gabriel Aedo habla sobre el acné. (@doctorgabrielaedo)

Para muchas personas, el cuidado de la piel es uno de los ámbitos que más les preocupan, lo que responde a dos motivos principales: tener una buena salud y mejorar la estética. Si hay un aspecto que influye en esta es la alimentación, por lo que es importante tener una dieta equilibrada.

Sin embargo, hay personas que creen que únicamente depende de este factor, especialmente cuando aparece el acné. De hecho, probablemente hayas escuchado a alguien al que le han salido granos echarle la culpa al azúcar.

Gabriel Aedo, un dermatólogo que publica contenido en redes sociales, ha subido un vídeo a su cuenta de TikTok en el que profundiza sobre esta cuestión. "Si el acné se quitara con solo quitar el azúcar, lo tratarían los nutricionistas, no el dermatólogo", afirma el especialista.

Los factores que influyen en el acné

El especialista aclara que el acné no puede entenderse como una consecuencia directa de un solo hábito, sino como una patología compleja en la que intervienen múltiples factores. Aunque la alimentación tiene un papel relevante, no es el único ni el determinante principal.

En el desarrollo del acné influyen aspectos hormonales, la predisposición genética, el tipo de piel, el uso de determinados productos, los niveles de estrés y los procesos inflamatorios propios del organismo. Por eso, eliminar un solo alimento de la dieta no suele ser suficiente para resolver el problema de forma definitiva.

En este sentido, el dermatólogo señala que no es tanto el azúcar en sí como el consumo de alimentos con un alto índice glucémico lo que puede empeorar el acné. Este tipo de productos provoca picos de insulina que favorecen la producción de sebo y la inflamación, creando un entorno propicio para la aparición de granos.

A esto se suma el exceso de lácteos, que en algunas personas puede estimular mecanismos hormonales relacionados con el empeoramiento de la piel. No obstante, estos factores actúan como desencadenantes o agravantes, pero rara vez son la causa única.

Por el contrario, existen nutrientes que pueden contribuir a mejorar el estado de la piel. El omega 3, presente en pescados azules, frutos secos o semillas, tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a modular los brotes. Asimismo, los alimentos ricos en vitamina A participan en la renovación celular y pueden favorecer una piel más equilibrada. Aun así, estos beneficios deben entenderse como un complemento dentro de un abordaje global.

Para tratar el acné de forma eficaz, el enfoque suele ser médico y personalizado. Dependiendo de la gravedad, pueden ser necesarios tratamientos tópicos u orales, como antibióticos, retinoides o reguladores hormonales, siempre bajo supervisión profesional.

La alimentación equilibrada, el cuidado cosmético adecuado y la gestión del estrés son pilares importantes, pero nunca debes pensar que se debe únicamente a solo un factor, sino que se debe entender como un proceso más complejo.

Además, el especialista recuerda la importancia de no caer en soluciones rápidas ni en consejos simplificados que circulan con frecuencia en redes sociales. El acné es una condición que requiere paciencia y constancia, ya que los tratamientos necesitan tiempo para mostrar resultados visibles.